Trump confirma "conversaciones muy sólidas" con Irán y apunta a un acuerdo inminente

Washington asegura que avanzan las negociaciones con Teherán, señalando que “casi todos los puntos están acordados” y reiterando que el posible pacto incluiría el fin del conflicto y garantías sobre el programa nuclear iraní, según fuentes oficiales

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El anuncio de una prórroga de cinco días en el ultimátum estadounidense a Irán sobre el estrecho de Ormuz marca un cambio relevante en la dinámica de las negociaciones bilaterales, con el objetivo declarado de crear condiciones para un acuerdo que ponga fin al conflicto. Según informó la prensa internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, explicó que la medida busca abrir una ventana para alcanzar un entendimiento con la República Islámica, tras una serie de contactos sostenidos a alto nivel el pasado domingo y que continuarían este lunes.

De acuerdo con la información divulgada por medios estadounidenses, Trump aseguró ante la prensa que se han desarrollado "conversaciones muy, muy sólidas" con representantes iraníes y que el diálogo bilateral presenta avances significativos en puntos clave para la elaboración de un eventual pacto. El presidente expuso que “casi todos los puntos están acordados” para establecer un marco que contemple el cese de hostilidades y garantías referidas a las capacidades nucleares de Irán. Estas declaraciones se produjeron antes de su viaje hacia un evento programado en Tennessee.

Entre los temas abordados, Trump destacó la disposición estadounidense para alcanzar un acuerdo que excluya tanto la continuación de la guerra como el desarrollo de armamento nuclear por parte de Irán. Según consignó el medio, el mandatario subrayó que la expectativa de la Casa Blanca consiste en asegurar que Irán no posea armas nucleares y afirmó que “ellos están de acuerdo con eso”. Trump también señaló que un acuerdo satisfactorio para las partes solo se firmará bajo la condición de que “no haya más armas nucleares”. Este punto se plantea como uno de los pilares de la negociación, junto con la desescalada del conflicto militar en la región.

El jefe de Estado estadounidense explicó que los contactos con las autoridades iraníes se extendieron hasta altas horas de la noche y que existe un “gran interés” en ambas partes por consolidar un acuerdo. “A nosotros también nos gustaría lograrlo”, detalló Trump sobre la posición de Washington, agregando que, si las conversaciones prosiguen por este camino, el acuerdo permitiría poner fin a años de enfrentamientos y tensiones.

Consultado acerca de si Israel respalda este acercamiento, el presidente de Estados Unidos manifestó que la consecución de un pacto representaría un avance para ese país aliado. En palabras de Trump, “estarán muy felices si lo tenemos. Esta será una paz a largo plazo para Israel, una paz garantizada”, amplió el mandatario estadounidense, según publicó la prensa local.

El presidente añadió que las conversaciones mantenidas respondieron a una llamada de Irán a Estados Unidos y no al revés, reforzando la idea de que la República Islámica muestra un deseo claro de iniciar una nueva etapa diplomática. Trump puntualizó: “Yo no llamé. Ellos llamaron. Quieren llegar a un acuerdo. Y nosotros estamos muy dispuestos a hacerlo”.

La prórroga del ultimátum dirigido al gobierno iraní, que supeditaba acciones militares estadounidenses a la reapertura del estratégico paso marítimo del estrecho de Ormuz, fue justificada por Trump como una maniobra para favorecer la negociación y dar espacio a la diplomacia. El mandatario subrayó el objetivo de evitar una escalada militar, dotando de tiempo extra a los equipos negociadores para sellar un marco de acuerdo que, según sus palabras, goza de un consenso “importante” hasta la fecha.

A pesar de las declaraciones del presidente estadounidense, la República Islámica de Irán no emitió confirmaciones oficiales respecto al proceso de negociación. El silencio oficial de Teherán sobre la interlocución con la administración Trump se presentó tras la divulgación de los detalles por parte del presidente estadounidense.

El contexto de estas declaraciones y movimientos diplomáticos se inscribe en una etapa de tensión derivada del cierre parcial del estrecho de Ormuz por parte de Irán, un paso que concentra una parte sustancial del tráfico de petróleo mundial. Según reportó el medio, la advertencia de Estados Unidos sobre el posible ataque a instalaciones energéticas iraníes responde a la relevancia estratégica de ese corredor marítimo y su impacto en los mercados de energía internacionales.

Entre las expectativas generadas por las declaraciones del mandatario estadounidense, la posible llegada a un acuerdo incluiría tanto el desarme nuclear iraní como la construcción de mecanismos para asegurar la estabilidad en la región y el fin de las hostilidades armadas. La referencia a una “paz garantizada” para Israel también se situó en este marco, conforme explicó Trump en sus intervenciones ante los medios.

A lo largo de su comparecencia, el presidente de Estados Unidos reiteró la idea de que el desarme nuclear de Irán constituye una condición inamovible y que el proceso se encuentra cercano a completarse en los temas fundamentales. “Veremos a dónde conducen”, concluyó sobre el futuro inmediato de las negociaciones, mostrándose favorable a un nuevo encuentro en un momento cercano.

Tal como detalló la prensa internacional, la nueva ronda de contactos entre Washington y Teherán se desarrolla en un contexto de presión diplomática y militar inédita en los últimos años, cuyo desenlace podría modificar el equilibrio de fuerzas en la región. Las gestiones de las autoridades estadounidenses para asegurar un acuerdo duradero incluyen el compromiso de mantener a Irán lejos de la capacidad de producir armas nucleares y de establecer garantías de seguridad para los países vecinos, especialmente para Israel, principal aliado de Estados Unidos en Oriente Medio.