Irán pide a la ONU que los Estados actúen para "poner fin" a las "violaciones graves" de EEUU e Israel

El gobierno iraní exigió al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una reacción inmediata ante lo que califica de ataques y acciones fuera de la legalidad de Estados Unidos e Israel contra sus instalaciones nucleares y el Derecho Internacional

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La preocupación sobre la "inacción" del Organismo Internacional de Energía Atómica frente a ataques contra instalaciones nucleares ha tomado relevancia tras las recientes expresiones del ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, quien acusó a la dirección de ese organismo de haber debilitado la credibilidad y la autoridad del sistema internacional de salvaguardias. Esta crítica a la "continua inacción del director general (el argentino Rafael Grossi) y de la Junta de Gobernadores del Organismo" fue detallada en una carta enviada tanto al Consejo de Seguridad de la ONU como al secretario general António Guterres, donde Araqchi sostuvo que esa pasividad habría "envalentonado a los agresores".

Según publicó el medio Europa Press, el representante diplomático iraní instó a los Estados miembros de Naciones Unidas a sumar esfuerzos para frenar lo que calificó como "violaciones graves" cometidas por Estados Unidos e Israel contra las instalaciones nucleares iraníes y el Derecho Internacional. En su misiva, Araqchi aludió específicamente a los recientes bombardeos en las instalaciones de Bushehr y Natanz, señalando como responsables de estos ataques a las fuerzas armadas estadounidenses y al gobierno israelí. Además, argumentó que estos episodios representan un incumplimiento de la obligación internacional consagrada en las normas más estrictas del Derecho Internacional, particularmente de la "prohibición de la agresión", incluyendo referencias al Proyecto de Artículos sobre la Responsabilidad de los Estados por Hechos Internacionalmente Ilícitos.

Araqchi planteó ante la ONU que la comunidad internacional tiene el deber de actuar, citando que “todos los Estados están obligados, entre otras cosas, a cooperar por medios legítimos para poner fin a tales violaciones graves”, posicionando así los actos de Estados Unidos e Israel como transgresiones de normas imperativas del derecho internacional. En su argumento, el ministro enfatizó que corresponde a todos los Estados pronunciarse y colaborar para detener tales acciones.

El medio Europa Press también informó que Araqchi denunció que los ataques estadounidenses e israelíes no solo suponen una afrenta contra la soberanía iraní, sino que constituyen violaciones medioambientales al Derecho Internacional, por afectar directamente instalaciones nucleares bajo protección de salvaguardias internacionales. Entre los lugares señalados figuran las plantas de Bushehr y Natanz, cuya infraestructura, sostiene el gobierno iraní, se destina a fines estrictamente pacíficos conforme a los acuerdos internacionales.

En esta línea, el jefe de la diplomacia iraní reivindicó el "derecho inalienable" de todos los Estados a investigar, producir y emplear la energía nuclear con fines pacíficos y sin discriminación, citando expresamente el artículo 4 del Tratado sobre la No Proliferación de Armas Nucleares. Insistió en que esta disposición internacional salvaguarda el desarrollo tecnológico y científico de todos los países signatarios, por lo cual las restricciones o ataques a instalaciones civiles violan esos principios.

Araqchi, según consignó Europa Press, reclamó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un posicionamiento inmediato similar al tomado en 1981, cuando ese órgano declaró por unanimidad que el ataque aéreo israelí al reactor nuclear de Irak el 7 de junio de ese año constituyó una violación de la Carta de Naciones Unidas y una amenaza a las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica. Al evocar este precedente, el canciller iraní exigió que el Consejo condene de manera explícita los ataques recientes y fuerce a los responsables a cesar toda agresión, así como a indemnizar a Irán por los daños ocasionados, incluyendo los sufridos por sus instalaciones nucleares.

En su carta, el funcionario iraní señaló también responsabilidad internacional tanto para Estados Unidos como para Israel, subrayando el carácter intencional y deliberado de los ataques, realizados en junio de 2025 y febrero-marzo de 2026, según la cronología presentada. Araqchi describió estos ataques como una violación material del principio de no agresión, normativa que según el derecho internacional general, resulta de obligado cumplimiento para todos los miembros de la comunidad internacional.

El ministro cuestionó abiertamente la posición nuclear de Israel y su historial, mencionando los antecedentes de ataques a instalaciones nucleares en la región y su incumplimiento sistemático del derecho internacional y de los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas. Europa Press reportó que Araqchi solicitó al Consejo de Seguridad la aplicación de resoluciones previas sobre Israel y reiteró que se debe exigir a ese país que renuncie a la posesión de armas nucleares y se comprometa con todos los instrumentos legales internacionales, especialmente el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.

En su misiva, Araqchi insistió en que el Consejo de Seguridad de la ONU posee una "clara obligación jurídica" para responder con rapidez y decisión ante estos hechos, con el objetivo de mantener la paz y la seguridad a nivel global. El diplomático reclamó no solo la condena internacional, sino también acciones legales que detengan los ataques y establezcan indemnizaciones por las pérdidas sufridas por el país en materia de instalaciones nucleares de carácter pacífico.

Finalmente, Europa Press informó que el ministro de Exteriores iraní identificó la situación como grave y demandó la implicación decidida tanto del Consejo de Seguridad como de la comunidad internacional, dada la magnitud de los ataques y la amenaza que estos suponen para los principios y tratados internacionales vigentes.