
El informe reciente de la ONU destacó que, entre 2021 y 2025, la gobernación de Jerusalén registró 144 muertes de palestinos, más de 11.555 detenciones y la ejecución de 1.732 demoliciones, además de la emisión de 2.386 órdenes de deportación. Según consignó el grupo de expertos, en numerosos casos, los propios habitantes demolieron sus viviendas para evitar sanciones o penas de cárcel. Este conjunto de acciones se enmarca dentro de prácticas de gran escala que, según los expertos citados por la ONU, buscan modificar la composición demográfica, el carácter religioso y el estatus legal de Jerusalén bajo el argumento de una “guerra existencial” contra los palestinos. La relatora especial de Naciones Unidas, Francesca Albanese, advirtió sobre la gravedad de la situación a través de redes sociales y reclamó una respuesta inmediata de la comunidad internacional ante lo que describió como “proyecto sistemático de ingeniería demográfica” en los territorios palestinos ocupados.
De acuerdo con lo publicado por el medio Europa Press, Albanese denunció la continuidad de la “limpieza étnica” impulsada por las autoridades israelíes en Palestina y exigió el cese tanto del “genocidio” como de la ocupación. “Israel continuará con la limpieza étnica de Palestina por cualquier medio (bombas, hambre, terror), sin importar el costo ni los crímenes, hasta que se vea obligado a detenerse”, expresó la relatora a través de una publicación acompañada por etiquetas como #EndGenocide, #EndOccupation y #EndApartheid. Albanese añadió a su mensaje una referencia directa al informe de la ONU, el cual plasmó su preocupación ante la alteración de la demografía y la identidad de Jerusalén y alertó de la transformación irreversible que se está dando en este enclave de relevancia mundial.
El medio Europa Press reportó que los expertos de Naciones Unidas señalaron que lo que sucede en Jerusalén representa una “coexistencia espiritual y patrimonio compartido” en peligro de extinción, y remarcaron el carácter irreversible de estos cambios. El grupo de expertos insistió en que la inactividad internacional frente a estos hechos no puede interpretarse como neutralidad, sino como complicidad. Entre las medidas denunciadas figuran ejecuciones extrajudiciales, desplazamientos forzados, demolición sistemática de viviendas, aislamiento de comunidades y represión a través de fuerzas de seguridad, todo permitido bajo un marco de injerencia institucional que, según el informe, está diseñado para presionar a la población palestina a abandonar sus hogares.
El documento elaborado por el grupo de expertos de la ONU consideró especialmente preocupante la situación en los barrios de Sheikh Jarrah y Silwan, donde los desalojos se fundamentan en un marco legal que, según las denuncias recogidas por Europa Press, discrimina entre palestinos y ciudadanos judíos israelíes, ya que impide a los primeros reclamar propiedades perdidas entre 1947 y 1949, mientras sí lo permite a los segundos. Este sistema legal, advierte la ONU, contribuye a un proceso sostenido de desplazamiento y desposesión.
El medio Europa Press profundizó que, en opinión de los expertos, estas prácticas constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario, en particular del Cuarto Convenio de Ginebra, y pueden llegar a considerarse crímenes de guerra. No obstante, el informe examina el efecto de la impunidad reiterada: décadas convocando el marco jurídico internacional no han frenado estas prácticas y, según la evaluación de la ONU, la falta de consecuencias para Israel ha facilitado que las violaciones se perpetúen.
Frente a este escenario, Naciones Unidas volvió a solicitar una reacción inmediata y efectiva de la comunidad internacional, remitiéndose en esta ocasión a la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia, la cual calificó de ilegal la ocupación israelí y exhortó a los Estados miembros a no reconocerla ni respaldarla. El informe de la ONU afirmó que la situación refleja prácticas coloniales de siglos anteriores aplicadas en la actualidad, destruyendo comunidades, tradiciones y derechos que, según la declaración, ya no podrán recuperarse. Europa Press detalló que la relatora Albanese concluyó que la transformación que afecta a Jerusalén y otros enclaves pone en riesgo el patrimonio y la convivencia histórica de la región, y puntualizó que la falta de acción significa validación de las políticas implementadas.
Adicionalmente, el informe de la ONU hizo foco en el impacto de esta política de ingeniería demográfica sobre la riqueza de las comunidades, su herencia y derechos históricos, lo que, conforme a los expertos citados por Europa Press, transforma para siempre la identidad y la composición misma de Jerusalén. En sus declaraciones públicas, Albanese solicitó a los responsables internacionales que prioricen el respeto a los principios legales internacionales y que eviten toda forma de apoyo o reconocimiento de la ocupación, a fin de detener un daño que, según lo valorado por la relatora y los expertos, resulta irreversible en términos de patrimonio y coexistencia en la región palestina.
Últimas Noticias
EEUU insta a sus ciudadanos a abandonar Irak ante el riesgo de ataques iraníes
Pakistán anuncia que acogerá contactos entre Irán y EEUU "en los próximos días"
