
Los ataques contra infraestructura energética y civil en países como Bahrein, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania e Irak llevaron a los ministros de Exteriores del G7 a demandar el fin inmediato e incondicional de estas acciones, señalando a Irán y a sus aliados como responsables directos. Según publicó la agencia Europa Press, los representantes del grupo pidieron también la protección de las rutas marítimas clave en la región y destacaron la importancia de la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las principales vías de tránsito mundial de petróleo.
De acuerdo con Europa Press, los ministros de Exteriores del G7 emitieron un comunicado en el que expresaron su disposición a “tomar todas las medidas necesarias” para garantizar el suministro global de crudo en un contexto marcado por las restricciones en el paso de buques y el incremento de la tensión militar, especialmente tras operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. El documento reiteró el compromiso del grupo de salvaguardar el libre comercio marítimo no solo en Ormuz sino también en otras rutas estratégicas, y recalcó la urgencia de mantener abiertas estas vías frente a un escenario de crecientes amenazas.
El medio Europa Press informó que los jefes de la diplomacia del G7 recordaron la decisión adoptada por la Agencia Internacional de la Energía el 11 de marzo, fecha en la que este organismo resolvió la liberación de reservas de petróleo como medida para evitar el desabastecimiento global ante el riesgo de interrupción del suministro. Los ministros insistieron en que están preparados para apoyar el suministro energético mundial a través de instrumentos internacionales como la liberación coordinada de reservas estratégicas, subrayando el desafío añadido que representan los recientes ataques contra instalaciones y rutas de suministro en Oriente Próximo.
El comunicado, citado por Europa Press, condenó los “injustificables ataques” atribuidos a Irán y a grupos aliados, considerando que esas acciones afectan no solo a los países atacados sino también a la estabilidad global de los mercados energéticos. Los representantes del G7 destacaron la necesidad de que todos los actos hostiles cesen, al tiempo que reconocieron el derecho de los países que han sido blanco de esos ataques a defender sus territorios y proteger a sus ciudadanos.
Según detalló Europa Press, el texto del G7 hace referencia específica a la actividad de milicias en Irak, en particular en la región del Kurdistán iraquí, donde se han producido ataques tanto contra infraestructura energética como contra instalaciones diplomáticas. Además, se mencionan agresiones dirigidas a fuerzas estadounidenses y a integrantes de la coalición internacional que combate al Estado Islámico en la zona.
En relación con Irán, los ministros del G7 reafirmaron su rechazo a la posibilidad de que ese país acceda a armas nucleares y exigieron de forma expresa la suspensión de su programa de misiles balísticos. Señalaron también la necesidad de terminar con acciones consideradas como desestabilizadoras por parte de Irán a nivel global, aludiendo a su implicación en conflictos y apoyos a grupos armados en regiones fuera de su territorio, según consignó Europa Press.
El comunicado incluyó una referencia a la “violencia y represión” ejercida por las autoridades iraníes contra su propia población. Los cancilleres del G7 calificaron estas prácticas como “lamentables” y exigieron el respeto a los derechos fundamentales dentro del país, ampliando así la preocupación más allá del ámbito regional y energético.
De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el G7 manifestó preocupación persistente sobre la seguridad y libertad de navegación no solo por la crisis actual, sino como condición necesaria para la estabilidad de los mercados energéticos internacionales. Los riesgos que percibieron incluyen la posibilidad de interrupción prolongada en el tránsito de crudo, lo que podría afectar a economías dependientes y a la oferta global de energía.
En el contexto de la escalada de violencia en Medio Oriente y la multiplicación de incidentes que involucran a actores estatales y no estatales, el G7 manifestó que continuará evaluando la situación y adoptará medidas adicionales si fuera necesario para preservar la seguridad energética y la libre circulación de mercancías, según comunicó Europa Press. Los ministros reiteraron que cualquier agravamiento del conflicto tendría consecuencias relevantes a escala internacional y llamaron a todas las partes a frenar las hostilidades.
Últimas Noticias
Ecuador confirma que pidió a España no entregar grabación de la declaración del narco Pipo
Japón descarta negociar en solitario con Irán para asegurar el tránsito por el estrecho de Ormuz
