Un estudio del CIBERDEM muestra que niveles elevados de proteína SP-D en sangre se asocian con más riesgo cardiovascular

Investigadores de la Universidad de Málaga y CIBERDEM han identificado un marcador sanguíneo que podría duplicar la probabilidad de sufrir problemas cardíacos, lo que permitiría avances en la detección precoz y en el desarrollo de intervenciones más eficaces

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La evaluación de los niveles de proteína SP-D como parte de modelos predictivos mostró un aumento tanto en la sensibilidad como en la especificidad para identificar a quienes podrían desarrollar complicaciones cardiovasculares, en comparación con modelos que se basan solo en factores tradicionales de riesgo. Según informó CIBERDEM a través de un estudio liderado por equipos de la Universidad de Málaga (UMA) y el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA) Plataforma BIONAND, el hallazgo posiciona a la SP-D como un posible biomarcador relevante para detectar precozmente el riesgo de infarto, ictus, enfermedad arterial periférica o fallecimiento por causas cardiovasculares.

Las conclusiones se desprenden del proyecto 'Di@bet.es', en el que se analizaron datos de 1.707 adultos sin antecedente de patología cardiovascular. Los participantes se clasificaron en cuartiles según los niveles de SP-D en sangre y fueron observados durante un periodo de siete años y medio. Tal como reportó CIBERDEM, los investigadores comprobaron que quienes se encontraban en el cuartil más alto de proteína presentaban más del doble de posibilidades de padecer eventos cardiovasculares respecto al grupo con niveles más bajos de SP-D.

El estudio indicó que la mayor probabilidad de sufrir complicaciones se mantuvo incluso después de ajustar los resultados por variables habitualmente asociadas al riesgo, como la puntuación de la escala SCORE2, el índice de masa corporal, la función del riñón y la medición de inflamación mediante proteína C reactiva ultrasensible. De acuerdo con las declaraciones de Ana Lago-Sampedro, coautora e investigadora de CIBERDEM citada por el propio medio, la incorporación de SP-D a los métodos diagnósticos permitiría estrategias de prevención más ajustadas a cada perfil, aspecto que considera esencial por la alta incidencia de enfermedades cardiovasculares en la mortalidad nacional.

El vínculo entre niveles elevados de SP-D y el tabaquismo se ha destacado en estudios previos, dado que el daño pulmonar facilita la liberación de esta proteína a la sangre. Sin embargo, la actual investigación detalló que los resultados no variaron en sujetos no fumadores. Wasima Oualla-Bachiri, primera autora y también investigadora de CIBERDEM, afirmó según el reporte del propio centro: “Estos hallazgos nos muestran que la SP-D sérica elevada podría tener otro origen distinto a los pulmones”.

La investigación demostró que la presencia de SP-D en concentraciones altas acumuló una relación significativa con el aumento de muerte y complicaciones cardiovasculares, incluso entre personas sin exposición al tabaco, lo que sugiere rutas alternativas relacionadas con otras causas metabólicas o inflamatorias. El equipo expuso que la proteína del surfactante pulmonar tipo D mejora la estratificación del riesgo en la población, superando la predicción basada en mecanismos conocidos hasta el momento.

A lo largo de los más de siete años de seguimiento, los científicos recopilaron información detallada sobre los incrementos relativos de riesgo y validaron que la SP-D mantiene su valor predictivo independientemente de la función renal o el estado inflamatorio basal del paciente. Los modelos con la proteína incluida resultaron superiores para anticipar la aparición de episodios graves, siempre según la información publicada por CIBERDEM.

El artículo subraya el potencial impacto de incorporar biomarcadores como SP-D en los protocolos de cribado poblacional y manejo clínico, implicando intervenciones personalizadas dirigidas a los segmentos de la población identificados como de mayor riesgo según el nuevo marcador. Con estos datos, la investigación abre líneas para el desarrollo de nuevas herramientas diagnósticas, a la espera de investigaciones adicionales que profundicen en la función y los mecanismos ligados a la presencia de SP-D elevada en la sangre.