Los líderes de la UE ven necesaria una desescalada en Irán para dar "una oportunidad" a las negociaciones

Mientras las hostilidades aumentan en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz dispara los precios globales de la energía, mandatarios europeos urgen poner fin a los enfrentamientos y respaldan medidas para facilitar un nuevo diálogo multilateral

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En el marco de la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, que este semestre corresponde a Chipre, el primer ministro Níkos Christodoulídis señaló que durante la cumbre estaría sobre la mesa el debate sobre el papel que el bloque debe asumir frente a la escalada de violencia en Oriente Próximo. Según informó la agencia Europa Press, Christodoulídis explicó que se presentaron ideas previamente discutidas con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, elaborando que técnicamente existe un consenso que incorpora una dimensión política sin precedentes. Esta afirmación introdujo el principal eje de la reunión: la urgencia de buscar una salida al conflicto en la región, en medio de la tensión provocada tras la intervención militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus impactos globales, especialmente tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán.

Asimismo, Europa Press reportó que los veintisiete jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea coincidieron en la necesidad de una rápida desescalada para “dar una oportunidad” al relanzamiento del diálogo entre Irán, Estados Unidos e Israel. La crisis, iniciada el 28 de febrero, no solo ha intensificado los enfrentamientos bélicos, sino que también afectó el flujo comercial internacional y ha impulsado una subida en los precios de la energía a nivel planetario debido a la interrupción del tráfico en el estratégico paso del estrecho de Ormuz.

En su intervención previa al Consejo Europeo, el presidente francés Emmanuel Macron subrayó ante los medios que es necesario suspender temporalmente las hostilidades, aun por un breve periodo, para permitir que las negociaciones avancen. Macron abogó por una moratoria específica sobre ataques a infraestructuras civiles y a la población, e hizo eco de la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump relativa a interrumpir todos los bombardeos y agresiones dirigidos a plantas de gas, petróleo o fuentes acuíferas.

El canciller alemán Friedrich Merz, según consignó Europa Press, opinó que la participación activa de la Unión Europea en un proceso negociador dependerá del cese efectivo de las hostilidades y de la existencia de un mandato internacional hoy ausente. Merz puntualizó que solo cuando se alcance el silencio de las armas será posible coordinar estrechamente no solo con Israel, sino también con Estados del Golfo y abordar temas como la reapertura de rutas marítimas.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mostró convencimiento de que, si Europa respalda el orden multilateral, sería posible restablecer pronto las condiciones para sentar nuevamente a las partes en conflicto en una mesa de diálogo. Añadió que los enfrentamientos recientes han acarreado tanto víctimas fatales como nuevos flujos de refugiados, e insistió en la importancia de sostener los valores y principios que han dado estabilidad, prosperidad y certidumbre al continente.

La Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, optó por no hacer previsiones sobre la duración de la confrontación, aclarando ante Europa Press que “no tengo una bola de cristal para decir cuándo acabará la guerra”, pero señaló la aspiración común en el bloque de alcanzar el fin del conflicto cuanto antes. Kallas enumeró algunos de los efectos colaterales observados, como el repunte de precios energéticos y los riesgos asociados al abastecimiento de fertilizantes, además de llamar la atención sobre la ausencia de objetivos claramente definidos en la operación liderada por Washington y Tel Aviv contra Irán. Añadió que, a juicio de la Unión Europea, la campaña militar carece de amparo bajo el Derecho Internacional, recordando que solo la legítima defensa o una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas justificaría el uso de la fuerza en este contexto.

La temática de cómo preservar el sistema multilateral como herramienta para la defensa del orden internacional basado en normas también estuvo presente en las declaraciones del presidente del Consejo Europeo, António Costa. El medio detalló que Costa sostuvo la importancia de dicho sistema como barrera ante otros conflictos, como la guerra en Ucrania, y como salvaguarda frente a amenazas a la soberanía y distorsiones comerciales en otras regiones.

En tanto, el primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, expresó que el régimen iraní representa un peligro para Europa y para otros países cercanos, pero matizó que los países europeos no forman parte directa del conflicto militar emprendido por Estados Unidos e Israel. Según sus declaraciones recogidas por Europa Press, en la actualidad no existen propuestas claras sobre una posible misión naval en el estrecho de Ormuz, considerando el contexto demasiado inestable para desplegar una operación de ese tipo, además de priorizar la reducción de la tensión bélica como primer paso antes de contemplar otras medidas.

El canciller austriaco, Christian Stocker, hizo referencia a la dificultad de interpretar las estrategias de Washington, considerándolas prácticamente indescifrables. Tras las críticas formuladas por Donald Trump hacia los gobiernos europeos por no respaldar una misión en el paso marítimo de Ormuz, Stocker afirmó que ni Europa ni Austria aceptarán la imposición de decisiones externas.

En otra intervención, el primer ministro belga, Bart De Wever, defendió la necesidad de que la Unión Europea asuma un papel activo en futuras negociaciones dirigidas a solucionar el conflicto, advirtiendo que sería incoherente que Bruselas se limitara a sostener el apoyo a Ucrania sin involucrarse directamente en el proceso de resolución en Oriente Próximo.

Finalmente, el líder del gobierno esloveno, Robert Golob, insistió en la importancia de proteger la infraestructura energética ante el riesgo de interrupciones y en la urgencia de poner fin a un conflicto que se está tornando insostenible en Irán. De acuerdo con Europa Press, los planteamientos de los líderes europeos durante el Consejo reflejaron un fuerte consenso respecto a la necesidad de desactivar el enfrentamiento y potenciar el diálogo multilateral como vía prioritaria para resolver la crisis y reducir sus repercusiones globales.