Irán y Rusia denuncian un ataque contra la central nuclear iraní de Bushehr

El OIEA confirma que un proyectil impactó la noche del martes en las instalaciones de Bushehr, según información oficial iraní y rusa, sin causar heridos ni daños, mientras aumentan los llamados internacionales a evitar una crisis nuclear en la región

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Desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo, el director general de Rosatom, Alexei Lijachev, advirtió acerca de los riesgos para la central nuclear iraní de Bushehr, señalando que la instalación se encontraba “bajo amenaza” e instando entonces a todas las partes implicadas a poner en marcha medidas efectivas para proteger las infraestructuras nucleares. A raíz de estos temores, tras un reciente incidente, autoridades iraníes y rusas han confirmado que un proyectil impactó la noche del martes en las instalaciones de la central nuclear de Bushehr, en la costa sur de Irán, gestión que se mantiene de forma conjunta entre ambos países.

Según informó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Irán comunicó oficialmente el suceso, precisando que el proyectil llegó a lesionar la seguridad del recinto, aunque sin provocar daños estructurales ni heridos entre el personal. El OIEA, a través de canales oficiales en redes sociales y citando la notificación iraní, subrayó que no se ocasionaron consecuencias físicas ni para las instalaciones ni para sus trabajadores tras el incidente.

De acuerdo con el medio TASS, Alexei Lijachev, al frente de Rosatom, confirmó también el ataque y especificó que los empleados rusos presentes no resultaron afectados. Actualmente, permanecen cerca de 480 ciudadanos rusos en la central, y el director general de la operadora nuclear informó que prosiguen los preparativos para iniciar una tercera evacuación de personal, priorizando la seguridad del equipo desplegado en Bushehr.

El episodio tuvo lugar en un contexto marcado por el aumento en los enfrentamientos en Oriente Próximo, principalmente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra posiciones en Irán. Según publicó el OIEA, este clima de conflicto armado ha provocado que el organigrama dirigido por Rafael Grossi emita un llamamiento directo a favor de la “máxima moderación” en la región, con el objetivo de evitar la posibilidad de un accidente nuclear derivado del conflicto. Grossi expresó en su mensaje la preocupación por que la escalada de violencia pueda elevar los riesgos para las instalaciones nucleares y la seguridad de la población.

La central de Bushehr, ubicada en una zona estratégica en la costa sur iraní, se gestiona de forma cooperativa entre Irán y Rusia, lo que ha motivado la declaración oficial desde Moscú reafirmando la denuncia del ataque. Acorde a la información consignada por la agencia de noticias rusa TASS, Lijachev reiteró la importancia de adoptar medidas que ayuden a eludir cualquier alteración sobre las plantas nucleares, especialmente en un contexto de tensión regional.

La situación se agrava en paralelo con el aumento del número de víctimas en el país. Según la ONG iraní Human Rights Activists in Iran (HRA), la ofensiva de fuerzas estadounidenses e israelíes habría causado hasta el momento cerca de 3.000 muertos en Irán, cifra que difiere de los 1.200 fallecidos reportados por fuentes oficiales iraníes. Según consignó el OIEA y otras fuentes oficiales, la continuidad de los ataques eleva los riesgos no solo para las infraestructuras energéticas y nucleares sino también para la estabilidad y el bienestar de las poblaciones afectadas.

El OIEA ha reiterado la importancia de mantener la vigilancia internacional sobre la situación y de favorecer el diálogo para garantizar la seguridad nuclear mientras persisten los episodios armados en la región. Fuentes oficiales insisten en la necesidad de que tanto los países en conflicto como la comunidad internacional colaboren activamente para evitar que se produzcan incidencias en instalaciones críticas como la de Bushehr.