La apnea obstructiva del sueño aumenta el riesgo de cáncer, su agresividad y mortalidad asociada

Expertos reunidos en Granada advierten que las caídas de oxígeno vinculadas a este trastorno debilitan el sistema de defensa y favorecen la aparición de tumores, aunque el uso de CPAP podría mejorar la supervivencia en casos graves

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Una investigación presentada por el doctor Francisco García Río, jefe de Sección de Neumología del Hospital Universitario La Paz, puso de relieve que la hipoxia intermitente provocada por la apnea obstructiva del sueño reduce la efectividad de los mecanismos de defensa del sistema inmune para identificar y destruir células tumorales. El especialista expuso esta evidencia durante la XXXIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Sueño (SES), celebrada en Granada, diseñada para reunir a un amplio grupo de expertos dedicados al estudio de las patologías relacionadas con el sueño. En este contexto, García Río señaló que existe un vínculo comprobado entre la apnea obstructiva del sueño y un aumento en el riesgo de incidencia, agresividad y mortalidad de distintos tipos de cáncer, según informó la SES.

De acuerdo con lo divulgado por la Sociedad Española de Sueño, la disminución repetida en los niveles de oxígeno en sangre —consecuencia de los bloqueos respiratorios que caracterizan a esta enfermedad— afecta tanto al sistema inmune innato como al adaptativo. Dentro de la conferencia, García Río explicó que este deterioro en la inmunovigilancia permite que las células con características neoplásicas escapen al control del organismo, incrementando las posibilidades de desarrollo y proliferación tumoral.

Según publicó la SES, el efecto negativo de la apnea es menos claro en los tumores cuya aparición se relaciona con hormonas sexuales, como los cánceres de próstata, mama y ovario. No obstante, los datos presentados respaldan un mayor riesgo y una evolución más desfavorable del cáncer en personas con apnea obstructiva del sueño en comparación con quienes no padecen este trastorno, detalló el neumólogo en el encuentro científico que reunió en Granada a más de 300 especialistas.

Al referirse a los mecanismos fisiológicos detrás de esta asociación, García Río remarcó que los humanos, al igual que otros animales, poseen un sistema de inmunovigilancia que, bajo condiciones normales, identifica y destruye células que pudieran originar tumores. El experto puntualizó que la disminución de la saturación de oxígeno en sangre debilita de forma importante esa capacidad del sistema de inmunidad, propiciando así la progresión de enfermedades oncológicas.

En cuanto a las posibles estrategias para mitigar este riesgo, la SES reportó que el tratamiento de primera elección en la apnea obstructiva del sueño severa consiste en el uso de la máquina CPAP, cuyas siglas corresponden al término inglés “Continuous Positive Airway Pressure”. Este dispositivo provee aire a presión para evitar el colapso de la tráquea durante el descanso, lo que posibilita una respiración continua y adecuada.

No existe hasta el momento un ensayo clínico específico que confirme el impacto directo de CPAP sobre el desarrollo o pronóstico del cáncer, informó la Sociedad Española de Sueño. Sin embargo, el doctor García Río destacó la publicación, en 2023, de un análisis observacional multicéntrico, que evaluó a pacientes con melanoma invasivo metastásico y analizó la evolución de aquellos con apnea obstructiva del sueño grave. El estudio demostró que la presencia de apnea severa se relacionó con un mayor riesgo de mortalidad a cinco años por melanoma; en contraste, los pacientes gravemente afectados que siguieron de manera adherente el tratamiento con CPAP experimentaron una notable reducción en la mortalidad.

En palabras del especialista, “los resultados obtenidos sugieren que el tratamiento con CPAP reduce de forma muy significativa el riesgo de mortalidad por melanoma”. A partir de esta observación, detalló SES, la comunidad científica en España investiga si el empleo de la CPAP en pacientes oncológicos podría potenciar el efecto de otros tratamientos, en particular la inmunoterapia, que se utiliza como recurso fundamental contra ciertos tipos de cáncer.

El doctor García Río subrayó que actualmente se busca determinar si la combinación de CPAP con inmunoterapia genera una respuesta más favorable; de confirmarse, el tratamiento respiratorio podría fortalecer la eficacia de las intervenciones aplicadas hoy en el campo de la oncología, reportó la Sociedad Española de Sueño.

Durante la reunión en Granada, los expertos discutieron la importancia de profundizar en esta línea de investigación y recopilar datos adicionales sobre la relación entre apnea, sistema inmunológico y desarrollo de tumores. También pusieron énfasis en continuar evaluando la contribución potencial de la CPAP tanto en la supervivencia general como en la calidad de vida de los pacientes afectados por apnea obstructiva del sueño y patologías oncológicas asociadas.

Las investigaciones citadas corroboran la necesidad de un abordaje multidisciplinario al analizar el vínculo entre trastornos del sueño y la evolución de enfermedades graves, según destacó la Sociedad Española de Sueño. El encuentro concluyó con el compromiso de los expertos en seguir avanzando en el estudio del impacto que tienen los tratamientos actuales para la apnea sobre la respuesta inmunitaria y el pronóstico del cáncer, integrando así los resultados obtenidos en la práctica clínica y en el diseño de nuevas estrategias terapéuticas.