
La escasez de combustible ha comprometido el acceso de millones de cubanos a agua potable y saneamiento, y mantiene a alrededor de 4,5 millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria, según datos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). En respuesta a este panorama, la AECID ha anunciado un paquete de ayuda dirigido a 5.000 personas en Cuba, como reportó el medio de comunicación a través de un comunicado.
De acuerdo con la AECID, la iniciativa comprende el envío de 1.000 kits alimentarios y de higiene, que serán destinados a cubrir necesidades básicas de un segmento de la población afectada por la crisis humanitaria generada por la grave crisis energética en la isla. Los kits serán adquiridos a pequeñas cooperativas locales en Cuba, lo que implica un respaldo a la producción doméstica al tiempo que se asiste a quienes sufren el deterioro de las condiciones de vida. Tal como informó el organismo, la ayuda prioriza productos esenciales para el consumo y el aseo personal.
Además de los suministros materiales, la AECID planea enviar entre 15 y 20 placas fotovoltaicas de 12 kilovatios cada una, dirigidas a apoyar centros sociales como escuelas y residencias de mayores, que se ven afectados por la limitación en el suministro eléctrico. Estas instalaciones podrían beneficiar a una población de entre 15.000 y 20.000 personas, de acuerdo con lo comunicado oficialmente. El organismo explicó que uno de los objetivos es mantener operativas infraestructuras críticas en un contexto en el que la falta de energía ha reducido de manera drástica los servicios fundamentales.
Diversos organismos internacionales han puesto en alerta sobre la disminución del funcionamiento de infraestructuras esenciales producto de la escasez energética. La AECID señaló que, a día de hoy, solo permanecen operativos para emergencias aproximadamente 500 centros de salud en el territorio cubano. El acceso a atención médica, según consignó la agencia, se ha visto afectado por las limitaciones logísticas. El informe también recoge que la situación se ha agravado debido a la reducción de la entrada de combustible desde Venezuela, aunque en ningún caso se hace referencia directa al bloqueo impuesto por Estados Unidos, que según diversas fuentes ha tenido un impacto notable en el agravamiento de la crisis.
La AECID subrayó que la coordinación con la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) y con los actores humanitarios presentes en Cuba se mantiene de manera estrecha, con el objetivo de identificar nuevas alternativas de apoyo y ampliar la cobertura de la asistencia a la población vulnerable. El medio resaltó que la colaboración internacional es fundamental para hacer frente a las necesidades más urgentes.
Como parte de este esfuerzo conjunto, la agencia española activará el convenio de emergencia con la Cruz Roja Española, valorado en 160.000 euros, destinado a financiar la provisión y la instalación de sistemas fotovoltaicos en establecimientos sanitarios seleccionados. El plan se realiza en colaboración con la Cruz Roja Cubana, reforzando la dotación de energía renovable a infraestructuras críticas en el sector salud. La AECID explicó que este paso responde a la necesidad de garantizar el suministro eléctrico en hospitales y centros asistenciales, donde el funcionamiento depende cada vez más de fuentes alternativas ante la inestabilidad del servicio regular.
Este nuevo paquete de medidas se suma a una contribución previa, anunciada el mes anterior, que asciende a 1 millón de euros y que busca reforzar las acciones de organismos internacionales en materia de alimentación y productos sanitarios de primera necesidad. Según detalló la AECID, esa donación se canalizó por medio del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), asegurando el abastecimiento de recursos alimentarios y medicamentos esenciales en medio de la emergencia.
El deterioro de la situación humanitaria en Cuba ha despertado la preocupación de la comunidad internacional, evidenciando una necesidad urgente de intervención y de recursos para sostener los servicios esenciales en el país. La AECID reiteró su compromiso de trabajar junto a socios locales, internacionales y agencias humanitarias para identificar oportunidades que permitan ampliar el alcance de la ayuda y aliviar el impacto de la crisis energética en la vida cotidiana de los cubanos más vulnerables. El medio puntualizó que estos esfuerzos se desarrollan en un escenario de restricciones económicas y logísticas, donde la asistencia externa resulta imprescindible para responder a las consecuencias sociales de la coyuntura actual.