La nueva ansiedad digital: 8 de cada 10 españoles temen que alguien mire la pantalla de su móvil en espacios públicos

El incremento del uso de teléfonos inteligentes en lugares concurridos ha elevado la preocupación por la privacidad visual, según Ipsos y Samsung, ante el temor de que personas cercanas accedan a información sensible mientras se manipulan dispositivos digitales

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La percepción de que la privacidad personal trasciende el control tecnológico y depende de las personas que se encuentran alrededor cuando se utiliza un dispositivo digital en espacios públicos se ha convertido en una preocupación mayoritaria, según publica el estudio conjunto de Ipsos y Samsung. Ese cambio detectado en el contexto cotidiano sitúa a la privacidad visual en un primer plano: el 71 por ciento de los españoles considera que ver la pantalla de un tercero es tan grave como acceder a sus datos personales. Esta tendencia emerge al incorporarse el uso intensivo de teléfonos inteligentes para efectuar tareas cotidianas fuera de entornos privados, lo que facilita que información sensible esté expuesta a miradas externas en cualquier momento.

De acuerdo con el documento elaborado por Ipsos y Samsung, el incremento del uso de 'smartphones' para asuntos personales en espacios públicos ha generado un nuevo tipo de inquietud digital. Actualmente, tres de cada cinco personas en España admiten que recurren a sus teléfonos para consultas de carácter privado en lugares concurridos. Esta práctica, señala el estudio, produce que el 83 por ciento de los usuarios opte por no realizar gestiones importantes desde sus dispositivos móviles cuando se encuentra fuera de casa, ante el temor de que alguien próximo observe el contenido de su pantalla. La situación, descrita internacionalmente como 'shoulder surfing', ha sido experimentada alguna vez por el 66 por ciento de los encuestados en el país, según reporta el medio a partir del estudio citado.

El aumento en la frecuencia y diversidad de operaciones realizadas desde el móvil ha transformado la manera en la que se gestionan datos sensibles. Desde pagos electrónicos, acceso a información médica, gestión de contraseñas, revisión de documentos laborales y decisiones personales, las acciones previamente reservadas a ámbitos privados ahora se encuentran expuestas a terceros. Como señala el medio, la conversación sobre seguridad digital ha evolucionado: si durante años el foco estuvo en el destino y protección de los datos digitales en la nube o en aplicaciones, la preocupación se orienta actualmente a las circunstancias físicas del uso.

En respuesta a estas nuevas inquietudes, las soluciones tecnológicas han avanzado para reforzar la privacidad visual. El medio recopila que Samsung ha introducido una 'Pantalla de privacidad integrada' en su modelo Galaxy S26 Ultra. Esta innovación oscurece el contenido visual desde cualquier ángulo que no sea el frontal del dispositivo y permite adaptaciones específicas, como limitar la visibilidad del contenido durante el acceso a determinadas aplicaciones o la introducción de credenciales. Solo un porcentaje reducido, el 10 por ciento de los encuestados, utiliza filtros físicos para proteger sus pantallas. La baja penetración de estos accesorios se relaciona principalmente con la falta de conocimiento, incomodidad y practicidad, apunta el informe difundido por Ipsos y Samsung.

En la consulta sobre preferencias, el 64 por ciento manifestó que preferiría soluciones de privacidad visual directamente integradas en el dispositivo, antes que depender de accesorios externos. David Alonso, vicepresidente del área de Movilidad en Samsung Electronics, sostiene que la compañía ha considerado estas demandas en el desarrollo de nuevos modelos para responder a un contexto donde la ciberseguridad y el control del usuario se convierten en prioridades.

El estudio reporta, además, que la rápida adopción de la inteligencia artificial ha marcado otro cambio de perspectiva entre los españoles usuarios de tecnología móvil. La llamada 'Fatiga de la IA', un fenómeno identificado en el informe, se asocia a la normalización de su uso y a la percepción de que la tecnología ha dejado de ser novedosa para convertirse en parte habitual de la cotidianidad digital. La puntuación media de cansancio por la IA es de 5,5 sobre 10. A pesar de que la adopción de inteligencia artificial creció un 60 por ciento respecto a periodos anteriores, el 70 por ciento de los encuestados considera que este tipo de avances tecnológicos ofrece menos beneficios reales de los que promete.

Según la información de Ipsos y Samsung, los nuevos dispositivos Galaxy S26 integran privacidad visual e inteligencia artificial con el objetivo de hacer estos procesos más comprensibles y directos. Entre las funciones añadidas, figura un filtro de llamadas, que tramita las comunicaciones entrantes de origen desconocido, identifica al interlocutor y resume el motivo de la llamada antes de que el usuario responda. Esta funcionalidad apunta a disminuir situaciones de 'spam' y fraudes telefónicos. El sistema 'Alertas de privacidad' avisa si alguna aplicación accede a datos especialmente sensibles sin una justificación aparente, contribuyendo a reforzar la percepción de control sobre la información compartida.

El almacenamiento de imágenes y vídeos personales recibe una protección adicional con el sistema 'Álbum privado', que actúa como un espacio cifrado dentro de la galería del dispositivo. Asimismo, el ecosistema de seguridad se amplía mediante la tecnología Knox Matrix, según detalló el medio, que articula diferentes capas para preservar la integridad y confidencialidad de los datos gestionados desde la red de dispositivos Samsung.

El informe de Ipsos y Samsung visibiliza un desplazamiento de las preocupaciones conectadas a la vida digital que hasta hace poco se asociaban mayormente a la seguridad técnica y la protección contra amenazas remotas. En la actualidad, la mirada se centra en evitar la exposición involuntaria de información a personas del entorno inmediato, y en cómo las innovaciones tecnológicas pueden acompañar estos nuevos retos.