Aumentan a quince los muertos en ataques israelíes contra Beirut y el sur de Líbano

Al menos quince personas fallecieron y más de treinta resultaron heridas tras varios bombardeos en distintos puntos cerca de la capital y regiones meridionales, informaron autoridades sanitarias locales, después de una intensificación de la violencia regional

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El centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Sanidad de Líbano comunicó en la madrugada del jueves un ataque en la zona de Ramlet al Baida, en el sector occidental costero de Beirut, donde ocho personas perdieron la vida y treinta y una resultaron heridas. Este anuncio se produjo tras una serie de bombardeos israelíes que impactaron en distintos puntos de la capital y regiones del sur del país, generando un aumento significativo en el número de víctimas durante las últimas horas. Según consignó la agencia de noticias libanesa NNA y el Ministerio de Salud libanés, el balance provisional supera las quince muertes y la cifra de heridos sobrepasa la treintena.

El Ministerio de Salud detalló que, antes de este ataque, la cifra de heridos ya sumaba diecisiete después de que el Ejército israelí confirmara haber realizado incursiones en el barrio capitalino de Dahiye, al sur de Beirut. Allí, según informó el propio Ejército de Israel, se atacaron “diez cuarteles generales terroristas” pertenecientes a Hezbolá, incluyendo supuestas sedes de inteligencia y el cuartel general de la fuerza Radwan, una unidad considerada élite dentro del grupo chií, así como otros centros de mando. El medio NNA también reportó bombardeos en el municipio de Aramun, a unos veinte kilómetros de la capital, que dejaron tres muertes y la hospitalización de un niño, aunque precisaron que ese saldo era inicial y susceptible de cambiar con el transcurso de las tareas de rescate y atención médica.

De acuerdo con NNA y el Ministerio de Salud, las fuerzas israelíes extendieron sus ataques a diversas localidades en el sur de Líbano, especialmente en áreas cercanas a la frontera con Israel. En la localidad de Barish, las autoridades confirmaron tres fallecimientos y varias personas lesionadas a raíz del bombardeo, mientras que en Deir Intar, un dron israelí mató a una persona que se encontraba en un vehículo alcanzado por el ataque.

La noche del miércoles estuvo marcada por una amplia escalada de violencia que abarcó distintos sectores del territorio libanés. El medio NNA reportó dieciséis víctimas mortales en Baalbek, al noreste del país, así como cuatro en la ciudad de Tiro, en la franja occidental, y otras dos en la gobernación meridional de Bint Jbeil. La intensificación de los ataques formó parte de una oleada de incursiones aéreas israelíes en respuesta al aumento de operaciones reivindicadas por la milicia chií Hezbolá.

Según publicó la agencia NNA y confirmaron fuentes del Ministerio de Salud, los ataques se producen en un contexto de represalia asociado directamente con la reciente muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei. Tras este hecho, la organización Hezbolá anunció ofensivas contra posiciones militares israelíes, declarando su alineación con las acciones de represalia impulsadas también por Irán en contra de la coalición liderada por Estados Unidos e Israel desde el pasado 28 de febrero.

El Ministerio de Salud libanés y los servicios de emergencia han señalado que el número de víctimas puede continuar en aumento a medida que se desarrollen las labores de rescate y atención en las zonas más afectadas. Las autoridades sanitarias y de seguridad han mantenido comunicación con medios como NNA, enfatizando la gravedad de los ataques y el impacto en la población civil, tanto en áreas urbanas o costeras de Beirut como en asentamientos rurales y ciudades fronterizas del sur libanés.

Las operaciones israelíes en Dahiye, uno de los enclaves donde se presume la presencia de altos mandos y estructuras clave de Hezbolá, han recibido especial atención por parte de las fuerzas armadas de Israel. El comunicado militar indicaba la destrucción de centros de mando y otros objetivos relacionados con la inteligencia de la organización chií, mientras que las autoridades libanesas denunciaron el alto número de víctimas entre la población local.

Fuentes del Ministerio de Salud, citadas por NNA, agregaron que la vulnerabilidad de la infraestructura sanitaria, provocada por los bombardeos repetidos, dificultó la evacuación de heridos y obstaculizó la llegada de ayuda a los barrios damnificados. En Ramlet al Baida, una zona frecuentada en época estival, los servicios de emergencia enfrentaron complicaciones logísticas para atender la magnitud de los daños.

Reportes difundidos por la agencia NNA y las autoridades locales precisaron que durante las horas posteriores a los ataques, hospitales públicos y privados en Beirut y el sur del país activaron planes de emergencia. Equipos médicos y voluntarios intentaron estabilizar a los heridos y brindar soporte a los familiares de las víctimas.

El cronograma de bombardeos, según el resumen entregado por el Ministerio de Salud a través de NNA, muestra la sucesión de ataques en distintos momentos entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves. Este hecho refleja una escalada del conflicto entre Israel y Hezbolá, surgida como parte de la respuesta regional a las tensiones entre Irán y Occidente, y marcada por el aumento de la participación militar de actores estatales y no estatales.

La población afectada por los ataques incluyó tanto residentes de zonas populares de Beirut como habitantes de pequeños pueblos a lo largo de la frontera sur. A medida que avanzó la jornada, las autoridades libanesas realizaron nuevas evaluaciones de daños materiales y de las necesidades prioritarias para la población desplazada o herida.

El Ministerio de Salud libanés y la agencia NNA han mantenido informados a la opinión pública sobre la evolución del número de víctimas, destacando las acciones implementadas para atender la emergencia sanitaria generada por la actual oleada de violencia.