Audrey Pascual se cae en el gigante y se queda sin opción de su cuarta medalla en Milán-Cortina

La deportista española no podrá sumar una nueva presea en los Juegos Paralímpicos tras sufrir una aparatosa caída mientras descendía en la exigente prueba de esquí, según fuentes del Comité Paralímpico Español

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Los servicios médicos llevaron a Audrey Pascual al hospital después de que la deportista sufriera un impacto en la cabeza debido a una caída durante la primera manga de la prueba gigante en los Juegos Paralímpicos de Invierno que se celebran en Milán y Cortina d'Ampezzo. Aunque el traslado respondió principalmente a un protocolo de prevención, las primeras informaciones del Comité Paralímpico Español indicaron que no fue necesario activar una alerta grave sobre su estado físico. De acuerdo con este organismo, la caída dejó a Pascual sin la posibilidad de conseguir una cuarta medalla en la cita, donde aspiraba a sumar un nuevo oro.

Según informó el Comité Paralímpico Español, la caída de Audrey Pascual ocurrió mientras la esquiadora ejecutaba una de sus bajadas en la categoría femenina de deportistas que compiten sentadas. La atleta de 21 años, residente en Madrid y doble campeona paralímpica, partía como una de las principales candidatas al oro en esta disciplina, que hubiera representado su tercera presea dorada y la cuarta en total en el torneo de invierno.

Tal como publicó el Comité Paralímpico Español, la silla de esquí de Pascual se desestabilizó por la parte trasera durante el descenso y eso la condujo a perder el control del aparato. En ese momento, se produjo la caída que cortó su aspiración de subir al podio en un evento que se consideraba clave de su carrera deportiva. El golpe de la caída, según agregaron portavoces de la delegación, culminó con el traslado preventivo de la deportista al hospital con el objetivo de realizar exámenes adicionales y descartar cualquier tipo de complicación derivada del impacto.

Mientras se confirmó que la situación de Pascual requería atención médica básica y revisiones, la delegación española continuó con su agenda de participación en otras categorías de esquí paralímpico. Según detalló el Comité Paralímpico Español, tres representantes más compitieron en la jornada de este viernes. En la categoría de deportistas que participan de pie, la leonesa María Martín-Granizo, de 19 años, obtuvo el noveno tiempo más rápido, quedando así a 29 centésimas de conseguir el diploma paralímpico.

En la misma jornada, la esquiadora Iraide Rodríguez, de 17 años, terminó en el puesto número catorce en la clasificación de deportistas que compiten sentadas. Por otro lado, en la especialidad para deportistas con discapacidad visual, Alejandra Requesens, acompañada por Victoria Ibáñez en su función de guía, concluyó la prueba en la decimotercera posición.

El medio consignó que la ausencia de Pascual en el resto de pruebas del gigante supone un impacto para las aspiraciones del equipo español en los Juegos Paralímpicos de Invierno. El papel de la madrileña había sido decisivo en ediciones anteriores del campeonato y su nombre figuraba entre los favoritos para las pruebas de esquí adaptado que se disputan en la actual edición de Milán-Cortina.

La estructura de participación española en este tipo de competiciones suele contar con representantes en distintas categorías, agrupadas según el tipo de discapacidad: deportistas sentadas, deportistas que compiten de pie y deportistas con discapacidad visual, cada una con sus características reglamentarias y acompañamiento específico, como es el caso de la pareja formada por Requesens e Ibáñez.

El Comité Paralímpico Español también brindó información sobre los procedimientos médicos que se implementan ante accidentes en las pruebas de esquí, señalando que el protocolo determina el traslado a un hospital en caso de golpes en la cabeza, aunque no se detecte una lesión grave inmediata. En el caso de Pascual, este procedimiento se aplicó estrictamente, reiterando la importancia de garantizar la seguridad de los atletas.

Además, la jornada se inscribió en un ciclo competitivo donde la búsqueda de medallas mantiene en tensión a los equipos nacionales y concentra la atención tanto en los resultados como en la protección de la integridad de los deportistas. Según destacó el Comité Paralímpico Español, cada actuación, así como los incidentes ocurridos en las pistas, tienen un seguimiento detallado, con el fin de informar puntualmente sobre la condición de salud de los representantes españoles y el desarrollo de las pruebas en Milán y Cortina d'Ampezzo.