Rusia denuncia daños en su consulado en Isfahán (Irán) en un bombardeo contra la sede del gobierno regional

El ministerio de Exteriores lamentó que la embajada resultó afectada por una explosión cercana, con cristales rotos y personal impactado, aunque sin heridos graves, e instó a respetar la seguridad del personal diplomático, citando convenios internacionales

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Algunos de los trabajadores que se encontraban dentro del consulado de Rusia en la provincia iraní de Isfahán resultaron desplazados hacia atrás debido a la onda expansiva de una explosión registrada el domingo en las inmediaciones. Mientras tanto, el edificio sufrió la rotura de ventanas en sus oficinas y áreas residenciales, pero no se registraron víctimas ni heridos graves entre el personal, según informó el Ministerio de Exteriores de Rusia.

De acuerdo con lo publicado por el medio oficial ruso, el bombardeo alcanzó la sede del gobierno regional de Isfahán, causando daños significativos al Consulado General de Rusia ubicado en las proximidades. "El 8 de marzo, el Consulado General de Rusia en Isfahán (Irán) sufrió daños en un ataque contra la cercana oficina del gobernador provincial. Las ventanas del edificio de oficinas y los apartamentos residenciales quedaron destrozadas, y varios empleados fueron lanzados hacia atrás por la onda expansiva", detalló María Zajárova, portavoz de la cancillería, a través de un comunicado divulgado en el portal ministerial.

El ataque no dejó víctimas mortales ni heridos de gravedad entre el personal consular, aunque la situación provocó un fuerte impacto entre los empleados y afectó tanto las dependencias administrativas como los espacios de residencia dentro de la legación. Según informó el Ministerio de Exteriores ruso, la explosión ocurrió durante un ataque dirigido contra la oficina del gobernador de la provincia, lo que derivó en daños colaterales en el consulado.

La vocera María Zajárova manifestó la postura oficial de Moscú ante estos hechos, calificando los ataques contra representaciones diplomáticas y consulares como violaciones directas de tratados internacionales fundamentales. En este sentido, la funcionaria citó expresamente las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y sobre Relaciones Consulares de 1963, cuyos artículos establecen la inviolabilidad de las instalaciones diplomáticas y consulares así como la obligación de los Estados anfitriones de proteger la seguridad de su personal.

El comunicado del Ministerio ruso insistió en la necesidad de que todos los actores implicados respeten de manera rigurosa las normas internacionales que amparan a las misiones extranjeras. "Exigimos que todas las partes respeten estrictamente la inviolabilidad de las instalaciones diplomáticas y se abstengan de atentar contra la seguridad, la vida y la salud de su personal", expresó Zajárova, según recogió el comunicado. La declaración remarcó la preocupación rusa ante el incremento de situaciones en las que las acciones militares afectan a edificios y empleados de misiones internacionales.

De acuerdo con la información difundida por la cancillería, la escalada del conflicto ha repercutido en un número creciente de países y ciudadanos que ven comprometida su seguridad debido a operaciones de combate. Tras subrayar esta expansión del riesgo, la diplomacia rusa dirigió un llamado a las partes involucradas para poner fin de manera inmediata a las hostilidades y retomar el diálogo negociador.

El ministerio ruso señaló que la más reciente ronda de negociaciones tuvo lugar sólo un día antes de que, el pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva contra Irán. Según comunicó la portavoz Zajárova y detalló el medio oficial, el contexto de enfrentamiento regional y la proximidad de las misiones diplomáticas a instalaciones clave incrementan la vulnerabilidad de estos enclaves y su personal.

Los acontecimientos relatados por la cancillería rusa ponen de relieve, según su postura, la importancia de que los Estados garanticen de forma estricta la protección a embajadas y consulados. Entre las llamadas directas realizadas en el comunicado, el ministerio reiteró su exigencia de que se respete el Derecho Internacional en plena vigencia, acentuando el carácter inviolable de dichos recintos diplomáticos y la necesidad de salvaguardar la vida y la integridad de quienes trabajan en ellos.