Óscar López ve "suicida" no regular las redes sociales: "Por supuesto que hay que regular"

El responsable de Transformación Digital advierte sobre los peligros de la falta de controles en internet, urge a Europa a liderar la protección de menores y rechaza el falso dilema entre innovación y responsabilidad impulsado desde Bruselas

Guardar
Imagen 2UTDOMW54VF4NB5SHBO5B3UXRY

Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, destacó la urgencia de avanzar hacia una regulación eficaz en el mundo digital con la protección de los menores como eje central, al señalar que la existencia de consenso en Europa sobre la necesidad de establecer una mayoría de edad para el acceso a redes sociales sería el motor que impulsaría medidas legislativas a nivel continental. Según informó el medio, López expuso estos argumentos durante la primera Cumbre Internacional contra el Odio, evento celebrado en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid, y organizado por el Ministerio de Inclusión.

El ministro advirtió sobre los riesgos de mantener internet y las redes sociales sin controles específicos. Conforme detalló El Orden Mundial, consideró que “es suicida” promover el debate que plantea una dicotomía entre competitividad y regulación, el cual asoció a iniciativas impulsadas desde Bruselas. López argumentó que no regular las plataformas digitales equivale a un grave error y expresó: “Por supuesto que hay que regular”.

Durante su intervención en una mesa redonda, moderada por Eduardo Saldaña, codirector de El Orden Mundial, el ministro compartió panel con figuras como Sherri Aldis, directora del Centro de Información de la ONU en Bruselas; Karoline de la Hoz, presidenta del Comité de Expertos en Inclusión Intercultural del Consejo de Europa; e Irina Vasiliu, jefa del Departamento Político de la Representación de la Comisión Europea en España. La mesa exploró los efectos de la polarización y el discurso de odio facilitados por el entorno digital.

López remarcó la evolución histórica de la percepción sobre las redes, recordando cómo durante los primeros años desde su aparición en 2009 la falta de regulación se consideraba aceptable. Conforme subrayó el ministro, “hemos descubierto que en efecto necesitan una regulación”, ya que la experiencia de más de una década sin controles claros demostró la presencia de riesgos no previstos.

De acuerdo con lo consignado por el medio, López hizo hincapié en la necesidad de una regulación europea uniforme y alertó sobre la confusión frecuente entre la libertad de expresión y la libertad para propagar discursos de odio. Para ejemplificar la compatibilidad entre innovación y regulación, recurrió a una analogía: “Cuando se inventaron los coches se inventaron los semáforos y eso no acabó con la industria del automóvil y con el código de circulación. Hay que regular. Y tiene que haber una voz europea que defienda la regulación”.

El asunto de los menores en redes sociales fue presentado por el ministro como el principal catalizador para lograr avances normativos entre los países europeos. López subrayó que la preocupación por la infancia en internet genera un acuerdo generalizado que ha impulsado propuestas legislativas en distintos parlamentos del continente. Según citó el medio, mencionó iniciativas adoptadas en Francia, España y Grecia, y refirió la existencia de una ley aprobada en Australia, enfocada en la misma problemática.

Además, López resaltó la reciente iniciativa de Naciones Unidas, que ha formado un panel internacional de expertos destinado a abordar la regulación de la inteligencia artificial. El ministro adelantó que el Ejecutivo español aspira a que la primera reunión de este grupo tenga lugar en España en un plazo corto.

Según reportó El Orden Mundial, los ponentes coincidieron en la relevancia de promover una respuesta global frente a los desafíos que plantean tanto las tecnologías emergentes como los efectos sociales negativos de los entornos virtuales. El evento sirvió para reforzar la idea de que la protección de los derechos fundamentales, especialmente de los menores, y el establecimiento de límites claros en el entorno digital constituyen prioridades de gran consenso entre gobiernos e instituciones internacionales.

Así, el debate recogido durante la Cumbre Internacional contra el Odio delineó los argumentos principales a favor de una regulación de las redes sociales basada en la protección, la responsabilidad y la participación activa de Europa en el liderazgo normativo a nivel global, concluyó El Orden Mundial.