Los 27 apuntan a mejor financiación y mayor acceso a la educación para combatir la pobreza infantil en la UE

Los gobiernos europeos urgen medidas integrales para romper el ciclo de desigualdad que afecta a millones de menores, alertando sobre las graves consecuencias económicas y sociales de no invertir en protección, bienestar infantil y acceso a servicios esenciales

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El Consejo de la Unión Europea calcula que las desventajas sufridas en la infancia pueden implicar una pérdida anual del 3,4% del Producto Interior Bruto (PIB) en la Unión Europea, lo que evidencia el impacto económico de la pobreza infantil más allá de sus evidentes repercusiones sociales. El medio Europa Press publicó que los 27 Estados miembros de la UE han consensuado una serie de conclusiones en las que piden acelerar los avances en la lucha contra la pobreza infantil, instando a una intervención europea integral para romper el ciclo de desigualdad que afecta a millones de menores.

En dichas conclusiones, los gobiernos europeos subrayan que abordar la pobreza en la infancia exige mejorar la financiación y ampliar tanto el acceso a la educación como los cuidados en la primera infancia. Según Europa Press, el objetivo central es avanzar en la meta que la propia UE recogió en el Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales, el cual pretende reducir en cinco millones el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social antes del año 2030. Los Estados miembros recuerdan que alcanzar ese compromiso necesita esfuerzos coordinados y sostenidos en todas las instituciones europeas.

El texto adoptado por los Veintisiete pone el énfasis en la importancia de fortalecer las políticas educativas y de atención en los primeros años de vida, evaluando que la existencia de servicios de calidad y accesibles en esta etapa incrementa las oportunidades a largo plazo, tanto en el ámbito social como en el económico. Europa Press detalló que se ha llamado la atención particularmente sobre la situación de los menores más vulnerables, para quienes estas medidas resultan esenciales.

El Consejo también solicita a la Comisión Europea mantener el impulso sobre la protección de los menores en el ámbito digital. Según informó Europa Press, las conclusiones recogen la necesidad de salvaguardar a la infancia frente a riesgos como la violencia, la explotación y el acceso a contenidos ilegales en Internet. De igual forma, instan a promover la alfabetización digital y mediática para que los menores desarrollen habilidades que les permitan moverse con seguridad en línea.

De acuerdo con Europa Press, la ministra española de Juventud e Infancia, Sira Rego, manifestó durante el encuentro de ministros europeos el respaldo de España al texto acordado, afirmando la urgencia de reforzar la garantía infantil europea y de proporcionar un acompañamiento más integral y sostenido a las infancias en todo el continente. Durante su intervención, la ministra señaló que, si bien considera positiva la iniciativa, considera que falta en el texto algún tipo de mecanismo o ayuda directa para las familias más afectadas.

Las autoridades europeas han destacado que invertir en el bienestar de la infancia no solo repercute en la mejora de la cohesión social, sino que también supone una estrategia eficiente desde el punto de vista económico, dado el coste que la pobreza infantil representa para las economías nacionales y comunitarias según estimaciones del Consejo recogidas por Europa Press.

En el documento aprobado, los gobiernos reunidos han dejado constancia de su interés en reforzar la cooperación europea en la materia y en garantizar la sostenibilidad de las iniciativas puestas en marcha. Los Estados miembros piden a la Comisión Europea apoyar estos esfuerzos, coordinando y promoviendo políticas que tengan en cuenta las particularidades de cada país, pero mantengan como horizonte común la superación de la pobreza infantil y la promoción del bienestar integral de los menores.

Según publicó Europa Press, se hace además un llamamiento a todos los actores involucrados, tanto públicos como privados, para que contribuyan a crear un entorno que priorice el interés superior del niño y asegure que ninguna persona menor de edad quede excluida de los servicios esenciales a los que tiene derecho. El énfasis sobre el entorno digital refleja la conciencia creciente sobre los nuevos desafíos que enfrenta la infancia en una sociedad cada vez más conectada y digitalizada.

El informe señala que la única vía para romper el círculo de transmisión intergeneracional de la pobreza pasa por una estrategia global que combine financiación, acceso a servicios, protección frente a nuevos riesgos y cooperación entre los países. Las conclusiones adoptadas por el Consejo, según reportó Europa Press, marcan la hoja de ruta europea para los próximos años en una materia considerada prioritaria tanto desde la óptica social como económica.