Trump y Starmer hablan del uso de las bases de la RAF tras el desprecio del mandatario de EEUU

Durante una llamada oficial, ambos mandatarios discutieron la cooperación en defensa y seguridad internacional, con especial atención al acceso a instalaciones británicas por parte de aliados, en el contexto de recientes tensiones en Oriente Próximo y mensajes críticos previos

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Según reportó el Gobierno del Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer sostuvo una conversación telefónica oficial con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos abordaron el papel de las bases de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) en el marco de la seguridad internacional y la reciente escalada de tensiones en Oriente Próximo. La llamada tuvo como eje central el uso de estas instalaciones británicas por parte de aliados, especialmente ante el cambio en el panorama militar regional.

De acuerdo con la información proporcionada por el Número 10 de Downing Street, los dos mandatarios iniciaron su intercambio analizando la actual situación en Oriente Próximo, centrándose en la cooperación militar entre sus respectivos países y la manera en que las bases de la RAF apoyan la defensa colectiva de los aliados en la zona. Starmer transmitió además sus condolencias a Trump por la muerte de seis militares estadounidenses tras los ataques de represalia realizados por Irán, según consignó el Ejecutivo británico en un comunicado.

En las horas previas a esta conversación, el presidente Trump expresó públicamente su desacuerdo con la propuesta del Reino Unido de ofrecer colaboración militar cuando, según sus palabras, "ya hemos ganado la guerra". Según publicó Trump a través de sus redes sociales, consideró que la iniciativa británica de enviar dos portaaeronaves a la región llegaba fuera de tiempo. "Reino Unido, que una vez fue un gran aliado, quizás el más grande de todos, finalmente está pensando en serio enviar dos portaaeronaves a Oriente Próximo", declaró Trump citado por la BBC, antes de añadir: "Está bien, primer ministro Starmer. Ya no los necesitamos, pero lo recordaremos. ¡No necesitamos a gente que se une a las guerras después de que ya las hemos ganado!"

El medio británico BBC detalló que la participación del Reino Unido en la actual crisis no ha incluido operaciones ofensivas contra Irán ni compromisos formales en ese sentido. Según la misma fuente, el Gobierno británico ha autorizado la utilización de sus bases militares para apoyar misiones defensivas, sin involucrarse directamente en acciones bélicas. BBC reportó además que, pese a la ausencia de un compromiso operativo, uno de los portaaeronaves británicos ha elevado su nivel de alerta ante la posibilidad de ser desplegado hacia la región de Oriente Próximo si fuera necesario.

Las declaraciones de ambos líderes reflejan diferencias sobre la oportunidad y el carácter del apoyo militar británico en un contexto internacional marcado por el aumento de la tensión entre Irán y aliados occidentales. La posición de Londres, según la comunicación oficial recogida por la BBC y el Gobierno británico, se ha limitado a permitir el uso de sus bases para operaciones defensivas, reforzando la cooperación con Estados Unidos, pero manteniéndose al margen de ofensivas militares directas.

Durante la conversación, Starmer y Trump exploraron también las implicaciones a largo plazo para la defensa y la seguridad internacional de ambos países, según informó el gabinete británico. La estrategia del Reino Unido parece orientarse a preservar su compromiso con la defensa colectiva de sus socios y aliados, mientras busca evitar una mayor escalada en la región.

Este intercambio de opiniones entre los dos mandatarios se produce en un momento en que la capacidad de respuesta y la coordinación entre Londres y Washington vuelven a estar bajo el foco internacional, especialmente a raíz de las declaraciones y reproches públicos de Trump sobre el momento y la pertinencia del apoyo militar suministrado por el Reino Unido.

Tal como reportó la BBC, la decisión de Starmer de trasladar condolencias por las bajas militares estadounidenses se produce paralelamente a los esfuerzos diplomáticos británicos para garantizar que su participación en Oriente Próximo se mantenga dentro de los márgenes de la cooperación defensiva, sin implicar intervenciones directas en el conflicto.

El Gobierno británico, según mencionó el Número 10 de Downing Street, ha reiterado que su papel se concentra en facilitar la utilización de las bases de la RAF para operaciones que respalden la defensa colectiva de sus aliados en escenarios de tensión internacional, al tiempo que observa la evolución de la situación en la región y mantiene bajo revisión el estado de sus activos militares, incluyendo los portaaeronaves que podrían ser movilizados si el contexto lo requiriera.