El Papa pide el cese del "estruendo de las bombas" y apela al diálogo para escuchar "la voz de los pueblos"

Durante la oración del Ángelus en el Vaticano, el pontífice instó a detener el uso de armas y advirtió sobre el riesgo de que la violencia se propague en la región, apelando a crear espacios para la reconciliación y proteger a los más vulnerables

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Al mencionar la situación en el Líbano y manifestar su inquietud por el riesgo de que la inestabilidad se expanda a países vecinos, el Papa León XIV centró su mensaje dominical en la Plaza de San Pedro en la necesidad de frenar el uso de las armas en la región. Durante el rezo del Ángelus, el pontífice hizo un llamado para que se detenga el "estruendo de las bombas" y se propicie un ambiente que favorezca el inicio del diálogo regional y la inclusión de la voz de las comunidades afectadas. Según publicó la agencia informativa, León XIV exhortó a que se escuche "la voz de los pueblos" y se cree un contexto en el que el diálogo permita superar los episodios de violencia y miedo.

En su intervención, que coincidió con la celebración del Día Internacional de la Mujer, el Papa insistió ante los congregados sobre la urgencia de poner fin a las hostilidades y a la devastación que afectan a países como Irán, y advirtió sobre el peligro de que el conflicto se amplíe, citando explícitamente el caso del Líbano como ejemplo de una nación con alta vulnerabilidad a un retorno de la inestabilidad. El pontífice subrayó que “siguen llegando noticias que causan profunda consternación. A los episodios de violencia y devastación, y al clima generalizado de odio y miedo, se suma el temor de que el conflicto se extienda. Elevamos nuestra humilde oración al Señor para que cese el estruendo de las bombas, que las armas calles y se abra un espacio para el diálogo”.

De acuerdo con el reporte del medio, León XIV sostuvo que el contexto actual se caracteriza por una atmósfera extendida de odio y temor, y expresó su apoyo espiritual tanto a quienes padecen directamente la violencia como a aquellos que enfrentan la amenaza de su propagación. El Papa dirigió una invocación particular a la Virgen María, pidiendo su intercesión por todas las personas que sufren a causa de la guerra, con la esperanza de que inspire a los responsables políticos y sociales a tomar vías que conduzcan a la reconciliación, la esperanza y la protección de los más vulnerables.

El Día Internacional de la Mujer tuvo también un espacio destacado en el mensaje papal. Tal como consignó el medio, León XIV invitó a los fieles a reconocer la igualdad entre hombres y mujeres y denunció las múltiples manifestaciones de discriminación que experimentan las mujeres desde su niñez, incluidas diversas formas de violencia. Refiriéndose a esta situación, el Papa declaró que “a ellas, de manera especial, va mi solidaridad y mis oraciones”, resaltando la necesidad de mantener una atención constante y de promover esfuerzos para erradicar dichas prácticas.

El llamado del Papa ocurrió en un contexto marcado por continuas informaciones sobre enfrentamientos y situaciones de inseguridad en varios países del Medio Oriente. El Vaticano reportó el respaldo del pontífice a iniciativas de diálogo y entendimiento como mecanismos preferentes para abordar las tensiones actuales. Aludiendo a los riesgos concretos de una escalada regional, León XIV insistió en la importancia de que las distintas partes involucradas eviten provocar una mayor expansión del conflicto y opten en su lugar por recorridos de pacificación.

La intervención incluyó la exhortación a la comunidad internacional para redoblar los esfuerzos orientados a la ayuda humanitaria y la protección de quienes se encuentran en situación de mayor desamparo por causa de la violencia armada. De acuerdo con las palabras citadas por el medio, la referencia a la “voz de los pueblos” remite a la urgencia de que toda iniciativa de paz contemple las reivindicaciones y necesidades de la población civil, más allá de los intereses estratégicos o militares de los gobiernos implicados.

El Papa reiteró la importancia de la oración y de gestos concretos de solidaridad como recursos esenciales para acompañar a los pueblos que enfrentan el temor y el impacto de la guerra. Insistió en que el reconocimiento de la dignidad de cada ser humano resulta fundamental no solo en contextos de conflicto armado, sino también en la vida cotidiana y en las relaciones sociales, pues la igualdad y el respeto constituyen la base de cualquier construcción de paz duradera.

Durante el rezo en la Plaza de San Pedro, los asistentes recibieron el mensaje con muestras de atención. El medio destacó que la referencia explícita al Líbano y a Irán se inserta en un cuadro de preocupación global por la situación generalizada en la región, donde múltiples actores internacionales han advertido sobre posibles repercusiones que podrían trascender fronteras y agravar crisis humanitarias ya existentes.

El mensaje completo de León XIV recogió su posición histórica sobre la resolución pacífica de los conflictos, reiterando su insistencia en privilegiar el diálogo sobre cualquier tipo de enfrentamiento y su convicción sobre la necesidad de garantizar el bienestar de los más indefensos. El medio agregó que la jornada estuvo marcada por la doble preocupación por la paz y por el reconocimiento del papel de la mujer, quienes continúan enfrentando numerosos desafíos en muchos ámbitos de la vida social y política.

El Vaticano subrayó que, para el pontífice, la oración, la intercesión espiritual y el apoyo a las iniciativas de reconciliación resultan elementos prioritarios. Además, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer sirvió en el marco de la oración para recordar el deber de todas las comunidades en promover la justicia, la equidad y la no violencia, con el objetivo de avanzar hacia sociedades menos hostiles y más justas para todas las personas.