Benicio del Toro, a por su segundo Óscar por su sensei de 'Una batalla tras otra'

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Alicia García de Francisco

Redacción Internacional, 7 mar (EFE).- El puertorriqueño Benicio del Toro aspira a ganar en la 96 edición de los Óscar su segunda estatuilla, por su trabajo en 'One Battle After Another', de Paul Thomas Anderon, una de las películas más nominadas del año y en la que está precisamente su principal rival, su compañero de reparto Sean Penn.

Ambos son candidatos al Óscar a mejor actor secundario, el mismo premio que ya posee el puertorriqueño, que lo ganó en 2001 por su íntegro policía de 'Traffic', de Steven Soderbergh.

Consiguió una segunda nominación por su fanático religioso de '21 Grams' en 2004 y este año ha llegado la tercera por su entrenador metido a buen samaritano que ayuda a inmigrantes -y también a exterroristas- en 'One Battle After Another'.

En el filme de Anderson, Del Toro interpreta a Sergio St Carlos, un exrevolucionario que parece haber abandonado su activismo y que es sensei (maestro) de kárate, entre otras de Willa (Teyana Taylor) la hija del protagonista del filme, Bob (Leonardo DiCaprio), un torpe exterrorista.

Dentro de la compleja y perfectamente estructura historia con la que Anderson adapta la novela 'Vineland' de Thomas Pynchon, el personaje de St Carlos es esencial para que la historia avance.

Como ha señalado Del Toro en varias entrevistas, es "el que lleva a Leo del punto A al punto D', es decir, el que hace de enlace entre la historia previa de Bob y su momento actual.

Pero también es el que refleja la realidad social de Estados Unidos, con un retrato tan fiel de lo que está ocurriendo en estos momentos que parece obra de un visionario.

Si la película se centra en la figura de Bob, ese exrevolucionario, exterrorista o exdelincuente convertido a padre de familia, el trasfondo es el descontento social, son las desigualdades o los abusos policiales.

Pero sobre todo es un retrato del miedo en el que viven los inmigrantes sin papeles en Estados Unidos y esa es la parte en la que Del Toro reina a sus anchas.

Sus ojeras y su caminar cansado se ajustan a la perfección con ese personaje de sensei que en sus ratos libres se dedica a ayudar a los inmigrantes hispanos para evitar una detención por parte de agentes de seguridad que bien podrían ser miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tan conocido en la actualidad por sus abusivas actuaciones en Mineápolis.

Del Toro mezcla inglés y español en un personaje que es el ejemplo de los dos mundos que conviven en Estados Unidos y que le ha ofrecido al puertorriqueño una valiosa oportunidad para exhibir todo su talento.

Pero no es el único actor que se ha lucido este año, como demuestra el excelente plantel que le acompaña en la nominación al Óscar.

Del Toro se lo disputará con su compañero de reparto Sean Penn, Jacob Elordi ('Frankenstein'), Delroy Lindo ('Sinners') y Stellan Skarsgard ('Sentimental Value').

El actor puertorriqueño comenzó la temporada de premios como el favorito y encadenaba una nominación tras otra. Pero perdió en la primera gran cita, los Globos de Oro, frente al sueco Stellan Skarsgard, lo que supuso una gran sorpresa.

Sí ganó el prestigioso National Board of Review y los premios de los críticos de Nueva York, Chicago, Toronto o Austin. Pero en las últimas semanas Penn y Lindo han tomado la delantera.

Penn, que interpreta a un militar desquiciado que arrasa con todo y con todos a su paso en el filme de Anderson, ha ganado el BAFTA y el Actor Award, que se unen a los reconocimientos de los críticos de Londres, Kansas y Florida.

Y Lindo es el que podría finalmente ganar, si se cumplen los pronósticos de los medios estadounidenses especializados, que apuntan a que el veterano actor británico ganará el Óscar por su trabajo como músico alcohólico en la multinominada 'Sinners'.

Más descolgado está el australiano Jacob Elordi, que llega por primera vez a los Óscar y que por su papel del Frankenstein de Guillermo del Toro se hizo con el Critics Choice Award. EFE

(foto)