Irán agradece a Sri Lanka el rescate de marineros tras el ataque de EEUU contra una fragata

Autoridades iraníes reconocieron la labor de Sri Lanka en el auxilio de decenas de supervivientes tras el hundimiento de una embarcación militar atacada por fuerzas estadounidenses, hecho que elevó la tensión regional y dejó numerosas víctimas y desaparecidos

Guardar

El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, informó sobre la evacuación de 200 tripulantes iraníes de un segundo buque de guerra próximo a las costas del país. El traslado de los efectivos iraníes a tierra firme se ejecutó debido al temor a un posible nuevo ataque, en el contexto de la reciente agresión a la fragata ‘Dena’ y el clima de tensión en la región. Este hecho se suma al hundimiento previo de la embarcación militar iraní, que resultó en numerosas víctimas y personas desaparecidas.

Según consignó el medio de referencia, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, expresó públicamente su agradecimiento al gobierno de Sri Lanka por participar en las labores de rescate de los marineros afectados tras el hundimiento de la fragata iraní ‘Dena’. Este buque fue atacado esta semana por un submarino de las fuerzas estadounidenses con un torpedo, acción que se cobró la vida de aproximadamente 90 personas y dejó decenas de desaparecidos, de acuerdo con los reportes oficiales.

El medio detalló que Araqchi trasladó personalmente su agradecimiento al ministro de Asuntos Exteriores ceilandés, Wijiza Herat, aludiendo a la importancia de los esfuerzos realizados durante la operación de rescate. Ambos cancilleres coincidieron en la necesidad de mantener la comunicación y la cooperación bilateral, según lo recogido en un comunicado difundido por la cancillería iraní, en el que se destaca también la prioridad de salvaguardar tanto a las embarcaciones iraníes como a su tripulación en escenarios de riesgo.

El titular de Exteriores iraní sostuvo conversaciones adicionales con su homólogo de India, Subrahmanyam Jaishankar. Durante estos intercambios, el representante de Teherán condenó los ataques perpetrados por Estados Unidos y por el gobierno israelí, que definió como crímenes dentro de la ofensiva lanzada el 28 de febrero contra posiciones iraníes. Estas acciones ocurrieron en un contexto de negociaciones entre el gobierno iraní y autoridades estadounidenses por un eventual acuerdo nuclear, según informó la fuente mencionada.

Araqchi reiteró que el ataque al buque ‘Dena’ sucedió sin aviso previo y en aguas internacionales cercanas a Sri Lanka. Insistió en solicitar que instituciones internacionales den seguimiento legal al incidente. “Los organismos internacionales deben dar seguimiento legal a este crimen”, afirmó el jefe de la diplomacia iraní, de acuerdo con el medio consignado.

El Pentágono confirmó que un torpedo lanzado desde un submarino estadounidense fue el arma utilizada para hundir la fragata iraní en aguas del océano Índico. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que el incidente representa el primer hundimiento de un buque enemigo mediante torpedo desde la Segunda Guerra Mundial, según publicó el medio de referencia.

En cuanto a la situación de los marineros supervivientes, la pronta intervención de las autoridades de Sri Lanka fue reconocida oficialmente por el gobierno de Irán. El rescate fue fundamental para asegurar la vida de los integrantes de la tripulación que lograron abandonar la fragata durante el ataque, mientras prosiguen las tareas de búsqueda de los desaparecidos.

El hecho de que un país neutral en el conflicto actuara en el rescate recibió menciones positivas por parte de los funcionarios involucrados, lo que llevó a la diplomacia iraní a resaltar el valor de preservar los canales de diálogo y cooperación en medio de una escalada de tensiones en la región.

Según informaciones publicadas por el medio, el ataque del 28 de febrero añadió un nuevo episodio a las fricciones entre Washington y Teherán, y elevó las preocupaciones sobre el futuro de las conversaciones bilaterales respecto a temas nucleares. Tanto el número de víctimas como la localización en aguas internacionales acentuaron la gravedad del suceso y la controversia sobre el desarrollo de este tipo de acciones militares en espacios fuera de jurisdicción nacional, según reportó la prensa vinculada.

Finalmente, la cronología de los hechos y la respuesta internacional sitúan el ataque al ‘Dena’ en una serie de acontecimientos que han repercutido en la seguridad marítima del océano Índico y en las relaciones entre países de la región, con llamados de diversas partes a la observación y participación de organismos internacionales para investigar lo ocurrido y garantizar la protección de las tripulaciones que transitan por aguas internacionales.