EASA extiende al 11 de marzo su recomendación de no volar a Oriente Medio y el Golfo Pérsico

Miles de conexiones aéreas internacionales continúan canceladas tras la escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel, mientras aeropuertos principales permanecen cerrados y varias compañías internacionales limitan al máximo sus vuelos en la zona más afectada

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La suspensión prolongada de vuelos en Oriente Medio sigue afectando a miles de viajeros internacionales, mientras las principales aerolíneas que operan en la región solo mantienen operaciones limitadas, enfocadas en traslados humanitarios y repatriaciones. Según detalló el medio, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés) ha prorrogado hasta el miércoles 11 de marzo su recomendación de evitar el tráfico aéreo en Oriente Medio y el Golfo Pérsico, debido a la reciente escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo que mantiene en vilo la conectividad global y el funcionamiento habitual de los principales aeropuertos de la zona.

De acuerdo con la información publicada, la decisión de la EASA representa la segunda extensión de esta advertencia desde que el pasado sábado se registraron ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que llevó al cierre total o parcial de los aeropuertos más importantes en la región. Esta situación ha dejado como resultado la cancelación de miles de vuelos internacionales y ha impactado de manera significativa a los llamados "hub" aéreos, que tradicionalmente enlazan continentes, transportando pasajeros que transitan entre Europa, Asia y África.

El medio confirma que la mayoría de las aerolíneas europeas ha adoptado la recomendación de EASA, restringiendo totalmente su operativa en los países más afectados. Entre las compañías con sede en Oriente Medio, destaca el caso de Emirates, flydubai y Etihad Airways, quienes solo mantienen de forma puntual algunos vuelos orientados principalmente a traslados humanitarios y operaciones de repatriación. Algunas rutas mínimas con origen o destino en España siguen activas bajo este protocolo de emergencia, según detalló la fuente.

Por su parte, el medio señaló que Qatar Airways, de origen catarí, mantiene suspendidas todas sus operaciones internacionales con carácter temporal. Esta decisión de Qatar Airways afecta no sólo a los pasajeros con destino en la región sino también a los que utilizan Doha como punto de transferencia, ya que su aeropuerto figura entre los principales centros de conexión mundial. La compañía espera restablecer sus vuelos únicamente cuando la autoridad nacional de aviación civil indique que existen condiciones adecuadas de seguridad.

El cierre temporal de los aeropuertos en Oriente Medio y el Golfo Pérsico ha generado un efecto en cadena en el sistema de transporte aéreo internacional. Las restricciones afectan a viajeros de todo el mundo, dada la importancia estratégica de la región como nodo de enlace entre diferentes continentes. Estas cancelaciones ponen de manifiesto la relevancia de los aeropuertos de la zona como puntos clave para mantener la fluidez del tráfico aéreo global.

Según consignó el medio, la medida de EASA ha obligado a reestructurar itinerarios, modificar rutas y generar demoras prolongadas para quienes necesitan trasladarse mediante vuelos internacionales. Las compañías que operan en la región priorizan ahora los vuelos de carácter humanitario y de repatriación, limitando de manera estricta las operaciones comerciales hasta nuevo aviso.

Las autoridades internacionales mantienen la coordinación con los diferentes organismos de control aéreo y con las compañías afectadas, evaluando el desarrollo de la situación de seguridad en la región. Los responsables esperan lograr una estabilización suficiente que permita reanudar progresivamente las actividades habituales, aunque, por el momento, la recomendación oficial de la EASA sigue vigente y las restricciones en los aeropuertos principales permanecen activas.

El medio destacó que la reanudación del servicio aéreo internacional en Oriente Medio dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en la zona y de la valoración continua que realicen tanto la EASA como las autoridades nacionales de aviación civil. Las compañías se mantienen a la espera de nuevas directrices que permitan garantizar la seguridad de pasajeros y tripulaciones antes de retomar la actividad regular.