Agencias de viajes denuncian defectos en el marco normativo para responder a crisis como la de Oriente Medio

Las principales organizaciones del sector turístico exigen medidas urgentes ante la falta de soluciones eficaces, denunciando que la normativa vigente deja a miles de viajeros desprotegidos frente a cancelaciones, repatriaciones y caos operativo derivados de la crisis en la región

Guardar

El impacto de la crisis en Oriente Medio sobre los viajeros bloqueados en países del Golfo, Asia, África y Oceanía, ha puesto en evidencia la insuficiencia del marco normativo y operativo vigente en el sector turístico, según comunicado conjunto de la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave) y la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV). Ambas patronales reclaman la aprobación urgente de un protocolo de crisis que permita a todos los agentes turísticos actuar de manera coordinada frente a escenarios de conectividad extraordinaria y garantizar la protección de los consumidores afectados por cancelaciones, repatriaciones y bloqueos logísticos.

La información difundida por Fetave y UNAV, detalló que el actual sistema regulatorio no contempla respuestas específicas para situaciones excepcionales de alcance global, como la escalada del conflicto en Oriente Medio, que ha sobrepasado la capacidad de respuesta tanto del sector como de los sistemas habituales de gestión de emergencias. Según informaron ambas entidades, la falta de instrumentos eficaces y la ausencia de una respuesta homogénea por parte de aerolíneas, proveedores y administraciones, dificultan que las agencias de viajes puedan asistir adecuadamente a los viajeros en el contexto actual. Las entidades califican como “inaceptable” que se les exija la máxima diligencia para proteger al consumidor sin dotarles de una estructura legal y operativa que lo permita de manera viable.

Según detalló el comunicado recogido por las agencias, la demanda de una intervención inmediata se dirige tanto a las autoridades europeas y nacionales como a aerolíneas y grandes proveedores turísticos, con el objetivo de establecer un protocolo específico de gestión de crisis. Fetave y UNAV consideran que esta medida favorecería la coordinación entre los actores implicados y facilitaría la protección de los derechos de los viajeros en circunstancias que desbordan los escenarios habituales. Apuntan que, en otros sectores como el asegurador, ya existen mecanismos para tratar situaciones extraordinarias, mientras que en la intermediación turística persisten reglas y penalizaciones aplicadas como si el contexto no hubiera cambiado. Según las patronales, este desfase obliga a las agencias a soportar un riesgo sistémico que, afirman, no les corresponde asumir.

El conflicto en Oriente Medio, según Fetave y UNAV, ha abierto tres frentes principales para las agencias españolas. El primero afecta a los viajeros atrapados en países del Golfo que no pueden regresar a España; en algunos casos, las repatriaciones se han gestionado a través de aviones militares del Estado español, según reportó el comunicado. Un segundo grupo está compuesto por viajeros cuyo regreso o conexión dependía de escalas en los hubs aeroportuarios de la región, y que ahora enfrentan alternativas logísticamente inviables o económicamente inaccesibles. El tercer frente reside en la disrupción directa que se ha producido sobre el calendario de los viajes programados: la combinación de cancelaciones y reprogramaciones en cadena, con especial perjuicio para las agencias cuando proveedores de servicios en destino califican como ‘no show’ las reservas de alojamiento y servicios terrestres que los clientes no pueden utilizar debido a la interrupción imprevista de la conectividad aérea.

Otra de las preocupaciones destacadas por Fetave y UNAV es el aumento de la carga operativa sobre las agencias, que gestionan una creciente demanda de asistencia en medio de canales de comunicación saturados y normativas dispares. Las patronales subrayan que las agencias han asumido el papel de primer frente de atención real para miles de afectados: reorganizan itinerarios, renegocian reservas, gestionan cambios y reembolsos, y mantienen el contacto tanto con familias como con empresas, según publicó el comunicado.

Según el comunicado citado por el medio fuente, las patronales reiteraron que las agencias realizan estas funciones pese a carecer de interlocutores efectivos y una estructura de apoyo suficiente, teniendo que adaptar su actuación a un entorno altamente cambiante. Además, Fetave y UNAV advierten que las reglas y penalizaciones aún vigentes no consideran el carácter imprevisto y extraordinario de la actual crisis, hecho que incrementa la responsabilidad operativa de las agencias frente a circunstancias fuera de su alcance.

En sus demandas, las asociaciones hacen hincapié en la necesidad de que las administraciones y operadores turísticos reconozcan la relevancia de articular respuestas adaptadas a la magnitud de las emergencias internacionales y doten al sector de mecanismos flexibles y eficaces. Según informaciones difundidas por Fetave y UNAV y recogidas por la fuente original, la situación actual evidencia la urgencia de transformar la normativa turística para garantizar la protección efectiva de los viajeros y una gestión operativa más eficiente en escenarios de crisis similares.