Profesionales reclaman una mayor atención al tratamiento integral de las personas con enfermedad renal crónica

Expertos de áreas como fisioterapia, enfermería y nutrición subrayan durante una jornada universitaria en Valencia la urgencia de estrategias colaborativas, integración de hábitos saludables y detección precoz para transformar la atención que reciben quienes viven con insuficiencia renal

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El impacto diario de la hemodiálisis domiciliaria no se limita solo al paciente sino que repercute de forma significativa en el entorno familiar, como expresó María Teresa Canet, quien aportó su testimonio en relación con los desafíos y adaptaciones que implica acompañar a una persona trasplantada de riñón. Este aspecto formó parte central de la VI Jornada sobre Tratamiento de la Persona con Enfermedad Renal Crónica, en la que también se puso de relieve la urgencia de adoptar estrategias transversales para mejorar la atención a quienes viven con insuficiencia renal.

De acuerdo con la información publicada por la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH), la convocatoria reunió a fisioterapeutas, personal de enfermería, especialistas en nutrición y psicólogos procedentes de hospitales y centros de investigación de todo el país. También participaron organizaciones de pacientes y familiares, junto a más de 200 estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud de la CEU UCH. El evento, que celebró su sexta edición con motivo del Día Mundial del Riñón y contó con la colaboración de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER), abordó las necesidades multidisciplinares de los pacientes sometidos a tratamientos de hemodiálisis.

Según destacó la organizadora del encuentro, Eva Segura, catedrática de Fisioterapia de la CEU UCH y miembro de la European Renal Rehabilitation Chronic Kidney Disease (EURORECKD), las investigaciones más recientes subrayan que es imprescindible tratar de manera integral las necesidades de quienes conviven con enfermedad renal crónica. Segura sostuvo que un enfoque multidisciplinar favorece la mejora efectiva de la calidad de vida relacionada con la salud de los pacientes. Por ello, insistió en que resulta fundamental impulsar la colaboración entre disciplinas sanitarias para conjugar correctamente la actividad física, la nutrición adecuada y el apoyo psicosocial en quienes reciben tratamientos de hemodiálisis. La institución académica remarcó en un comunicado que este objetivo se traduce en la formación de futuros profesionales de diferentes áreas sanitarias a través de la participación activa de docentes, especialistas, investigadores, pacientes y sus familias.

Entre las sesiones de la jornada estuvieron presentes Pepe Tineo, representante de Alcer Túria, y Nacho Monrabal, joven en tratamiento de hemodiálisis que, además de compartir su experiencia personal, se refirió como periodista a la importancia de promover información y hábitos saludables entre quienes conviven con la enfermedad renal crónica. Sus intervenciones resaltaron tanto la vivencia individual como la necesidad de sensibilizar y educar a la sociedad sobre las realidades diarias y los retos de estas patologías.

Durante el encuentro se presentó el proyecto ‘Renalert’, dirigido por Juan Carlos Julián, director general de la Federación Nacional Alcer. Según informó la CEU UCH, esta iniciativa busca mejorar la detección precoz de la insuficiencia renal crónica mediante dispositivos portátiles capaces de medir el filtrado glomerular a partir de una muestra sanguínea simple. Julián explicó que esta tecnología abriría la posibilidad de realizar valoraciones de riesgo de manera más rápida y accesible durante las fases iniciales de la enfermedad, lo que facilitaría una intervención anticipada y podría reducir las complicaciones asociadas.

La apertura del evento estuvo a cargo de María Miranda, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, y Francisco José Martínez Olmos, vicedecano de Fisioterapia de la CEU UCH. Miranda enfatizó, según consignó la universidad, que la formación de los futuros sanitarios implica entender la dimensión humana de la profesión y no solo adquirir competencias técnicas. Remarcó la necesidad de incluir el testimonio de pacientes y familiares, junto con la colaboración de asociaciones, para asegurar una atención realmente orientada a las necesidades de las personas afectadas.

El encuentro dejó en evidencia, según explicó la CEU UCH, que el manejo de la enfermedad renal crónica requiere una visión amplia y la participación coordinada de profesionales de diferentes ámbitos. Tanto las intervenciones profesionales como los testimonios personales pusieron de manifiesto la complejidad del día a día de las personas con insuficiencia renal y la importancia de articular esfuerzos entre el sistema sanitario, las asociaciones y los propios pacientes y familiares para transformar los modelos de atención.

Entre los mensajes repetidos durante la jornada destacaron la necesidad de promoción de hábitos saludables, la integración del ejercicio en la rutina de las personas con enfermedad renal y la importancia del acompañamiento psicológico a lo largo de las etapas de la enfermedad y el tratamiento. La CEU UCH subrayó que este tipo de encuentros no solo pretenden actualizar conocimientos técnicos, sino que también buscan redefinir el papel del profesional sanitario como agente de apoyo y transformación en la vida de los pacientes crónicos.

El evento reunió también el respaldo institucional de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER), que remarcó la contribución de los dispositivos de diagnóstico temprano y la educación interdisciplinaria tanto en el entorno sanitario como entre la población en general. Así, tanto la universidad organizadora como las entidades participantes coincidieron en la urgencia de implementar enfoques colaborativos y preventivos que permitan avanzar en la mejora de la atención integral para quienes padecen enfermedad renal crónica en España.