Montevideo, 23 abr (EFE).- El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, se refirió este jueves a una posible nueva subida del combustible en el país suramericano y aseguró que las noticias que llegan de Oriente Medio "no son muy alentadoras" ya que "está todo muy volátil".
"Las noticias no son muy alentadoras, por lo que viene de Medio Oriente, del estrecho de Ormuz. Hay un número ahí clavado en 100 que preocupa", dijo haciendo referencia al precio del barril de petróleo brent.
Más allá de esto, el mandatario dijo que se debe reconocer que Uruguay ha sido el país que menos ha aumentado, no solo por la labor de su empresa estatal, sino también por tener "un método de amortiguación de esas sacudidas de precio".
"Veremos en estos días. Hay que acompasar -por supuesto- la evolución, pero tú te levantas un día y trepó a 110 y después al otro día que está 90", indicó Orsi, quien añadió que se debe estar muy atento porque todo está "muy volátil".
Más temprano, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, se refirió al aumento que sufrió el barril de petróleo y adelantó que "seguramente" habrá una nueva suba del precio de los combustibles en mayo.
"Tenemos que rever el tema porque, como habrán visto, el precio del combustible sigue estando por encima de los niveles que teníamos hace unos meses", dijo en entrevista con el noticiero local Telemundo.
Al ser consultado sobre si la subida será igual a la de la última vez, respondió que esto se está evaluando.
Los combustibles en Uruguay aumentaron un 7 % el pasado 1 de abril y los ajustes dejaron de ser cada dos meses para ser mensuales.
El barril de petróleo brent alcanzó este jueves los 105,7 dólares, uno de los precios más altos de los últimos meses y un reflejo de la falta de confianza en una solución para el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Pese al alto el fuego, la tensión en la región se mantiene y el presidente estadounidense Donald Trump anunció que los barcos estadounidenses desplegados en torno a Ormuz no dudarían en "disparar a matar" a pequeñas embarcaciones iraníes sospechosas de sembrar minas en el estrecho. EFE