Felipe VI reclama contención en el uso de la fuerza en Oriente Medio y una UE más soberana

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Madrid, 5 mar (EFE).- El rey Felipe VI hizo este jueves un llamamiento a "la contención en el uso de la fuerza" ante la situación "crítica y especialmente peligrosa" en Oriente Medio, expresó su solidaridad con los países afectados por el conflicto y defendió una Europa "con mayor soberanía estratégica".

En un discurso durante el almuerzo de este jueves con los grandes duques de Luxemburgo, Guillermo V y Stéphanie Marie, de visita oficial en España, Felipe VI instó a que se busquen salidas diplomáticas a esta guerra que comenzó el pasado sábado con el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.

También insistió en que se necesita una Europa con mayor soberanía estratégica, que avance hacia "una auténtica Europa de seguridad y defensa", todavía más asentada en la solidaridad y la responsabilidad, y "aún más capaz de afirmar con claridad su voz en el mundo" y preservar los principios irrenunciables de la identidad común.

Aprovechando esta ocasión, Felipe VI afirmó que la Europa unida, antes que un espacio geográfico o un proyecto político en marcha, "es una parte de nuestra identidad" y los valores que nutren el proceso de integración son también "el anclaje" de nuestras sociedades democráticas.

Aunque Oriente Medio es ahora el foco de la política mundial, el rey destacó que como europeos no se puede olvidar "la guerra de agresión" de Rusia en Ucrania, reafirmando la defensa de su integridad territorial y el recurso de la diplomacia para conseguir "una paz justa y duradera".

Por su parte, el gran duque Guillermo V advirtió de que cuando las reglas básicas del respeto mutuo y del derecho internacional se ignoran, las sociedades abiertas y el Estado de derecho "se vuelven más vulnerables".

La inestabilidad, dijo, "puede alimentar el miedo y la división, haciendo nuestras sociedades más propensas a la polarización y a la desinformación".

Una Europa fuerte es "aún más importante" cuando se observa el mundo actual -añadió el jefe de Estado luxemburgués- y avisó que los fundamentos del orden internacional que han traído paz y estabilidad después de la II Guerra Mundial "se enfrentan a desafíos sin precedentes".