El Gobierno británico boicoteará las ceremonias en protesta por el regreso de Rusia y Bielorrusia

El Reino Unido anunció que altos cargos no estarán presentes en Milán-Cortina ante la reincorporación de delegaciones rusa y bielorrusa después del fallo del TAS, sumando presión internacional y aumentando la tensión diplomática en el deporte global

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El portavoz del Gobierno británico señaló que Stephanie Peacock, ministra de Deportes del Reino Unido, solamente estará presente en Cortina para brindar respaldo a los atletas británicos clasificados para los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2026, reconociendo el esfuerzo realizado por ellos durante cuatro años y su derecho a recibir el aliento de su país en el evento. Esta decisión se enmarca en la determinación del Ejecutivo británico de no enviar a ningún ministro ni a otros altos funcionarios gubernamentales a las ceremonias oficiales de Apertura y Clausura de los Juegos, en respuesta directa a la reincorporación de delegaciones de Rusia y Bielorrusia como representantes nacionales y no como deportistas neutrales.

Según informó el medio, la medida adoptada por el Gobierno británico se suma a las protestas ya anunciadas por Ucrania y otras naciones contra la resolución del Comité Paralímpico Internacional (CPI), que permite a los atletas rusos y bielorrusos volver a competir bajo sus respectivas banderas nacionales en Milán-Cortina d'Ampezzo 2026. El Reino Unido expresó su firme desacuerdo con la decisión del CPI a través de declaraciones oficiales realizadas en la víspera de la Ceremonia de Apertura: “Nos oponemos firmemente a la decisión del Comité Paralímpico Internacional de permitir que los deportistas rusos y bielorrusos compitan bajo sus propias banderas”, recogió el medio de comunicación británico, citando la postura gubernamental.

Tal como publicó la fuente, el regreso de las delegaciones de Rusia y Bielorrusia fue posible después de que ambas lograron una apelación favorable ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), luego de que la Federación Internacional de Esquí (FIS) les impusiera una prohibición para participar en el evento. Este fallo permitió levantar una restricción parcial previa implementada por el CPI. En este contexto, seis atletas de Rusia y cuatro de Bielorrusia han sido autorizados para representar oficialmente a sus países en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2026, en lugar de participar como atletas neutrales, como había ocurrido desde la imposición inicial de las sanciones.

El medio detalló que la exclusión de Rusia del ámbito deportivo internacional se originó después de la invasión militar a Ucrania en 2022, decisión que tuvo como consecuencia su marginación de múltiples competencias internacionales. La reincorporación de delegaciones oficiales de ambos países en Milán-Cortina marca la mayor reversión de restricciones desde el inicio del conflicto armado. El Gobierno británico reiteró que, mientras continúe la ofensiva militar rusa en Ucrania, considera improcedente cualquier forma de representación oficial de los Estados ruso y bielorruso en competiciones deportivas internacionales.

Según consignó la fuente, las tensiones diplomáticas han aumentado como resultado de esta resolución, intensificando el debate sobre la neutralidad del deporte frente a conflictos políticos. Varios gobiernos, además del británico y el ucraniano, han anunciado boicots parciales o totales a las ceremonias institucionales de los Juegos Paralímpicos de Invierno en protesta por la decisión del CPI y el fallo del TAS que permitió a las delegaciones involucradas competir bajo sus símbolos nacionales.

A lo largo de los últimos años, la comunidad internacional ha debatido repetidamente sobre la admisión o exclusión de representantes deportivos de naciones implicadas en conflictos armados, principalmente a raíz de la invasión de Ucrania. Como resultado de la presión por parte de diversas federaciones y gobiernos, las organizaciones deportivas globales han enfrentado complejas decisiones relacionadas con la participación de atletas de Rusia y Bielorrusia.

El Gobierno británico, citando la postura recogida por el medio, subrayó su descontento con la postura del CPI de reintegrar a los equipos nacionales, aduciendo que el acto constituye una representación oficial de los gobiernos involucrados en la agresión militar. “Hemos dejado claro que los Estados ruso y bielorruso no deben estar representados en el deporte internacional mientras continúe la bárbara invasión a gran escala de Ucrania”, afirmó de manera textual el portavoz gubernamental, según reportó la prensa especializada.

En paralelo, la ministra Peacock dirigirá su agenda en territorio italiano de manera exclusiva a tareas de acompañamiento personal a los deportistas británicos, con actividades centradas en el respaldo logístico y moral sin participar en las ceremonias formales de Apertura ni Clausura. El Gobierno del Reino Unido insistió, según el medio británico, en su intención de transmitir de este modo un mensaje político claro en contra de la presencia oficial de Rusia y Bielorrusia en la competencia, desmarcándose de cualquier acto protocolario en el que participen las delegaciones sancionadas.

El medio también remarcó que esta situación representa una escalada de la presión internacional sobre el movimiento paralímpico y sobre los organismos rectores del deporte mundial, en un contexto donde la guerra en Ucrania continúa generando efectos directos en la política internacional y en el terreno deportivo. La respuesta del Reino Unido se suma a una serie de acciones emprendidas en diferentes foros para mantener el aislamiento de Rusia y Bielorrusia en escenarios internacionales mientras la ofensiva militar siga activa.

Finalmente, el anuncio del Ejecutivo británico fortalece la línea adoptada por países que buscan mostrar unidad frente a las decisiones deportivas consideradas incompatibles con los principios de rechazo a la agresión militar y de respeto a la soberanía nacional, conforme continúa desarrollándose el conflicto en Europa del Este.