Cayetano Martínez de Irujo, así ha sido su esperado reencuentro con sus hermanos Alfonso y Jacobo tras años distanciados

La familia Fitz-James Stuart volvió a reunirse en el palacio de las Dueñas con motivo del centenario de Cayetana, una cita histórica en la que el propio Jacobo negó cualquier conflicto y Alfonso destacó la trascendencia del homenaje

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El Palacio de las Dueñas de Sevilla se convirtió en el escenario de uno de los acontecimientos familiares más esperados de la Casa de Alba. El reencuentro de Cayetano Martínez de Irujo con sus hermanos Alfonso y Jacobo Fitz-James Stuart suscitó máxima atención, dado el distanciamiento público que ellos mismos habían reconocido en el pasado. Según relata el medio de origen, la familia se congregó durante la inauguración de la exposición dedicada a Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, celebrada con motivo del centenario de su nacimiento.

De acuerdo con la información proporcionada, la exposición repasa la trayectoria vital de la duquesa a través de vestidos emblemáticos, fotografías inéditas, documentos y obras de arte que ilustran el papel histórico de Cayetana Fitz-James Stuart en los siglos XX y XXI. El acto inaugural contó con la presencia del Rey Felipe VI, quien, según detalló la fuente, encabezó la apertura del homenaje, otorgando gran relevancia al evento.

Durante la jornada, la gran incógnita residía en la interacción entre los hermanos de la duquesa, especialmente tras la confirmación de años de distanciamiento que en varias ocasiones ellos mismos han hecho públicos. Tal y como consignó el medio, ni Alfonso ni Jacobo asistieron a la boda de Cayetano con Bárbara Mirjan en octubre anterior. Además, Cayetano había manifestado mantener trato únicamente con Eugenia, Fernando y el actual duque de Alba, Carlos.

La reunión familiar transcurrió mostrando una imagen de cordialidad. El duque de Arjona, título que ostenta Cayetano Martínez de Irujo, mantuvo una conversación amistosa con Jacobo Fitz-James Stuart y su esposa Inka Martí. Los medios recogieron en imágenes y testimonios el momento en que se les vio dialogar distendidamente, aspecto que los propios protagonistas se encargaron de normalizar al término del evento.

Jacobo Fitz-James Stuart, conde de Siruela, manifestó al ser consultado por la situación familiar: “Yo no sé, eso es una cosa que ustedes de la prensa están ondeando, pero no es verdad. No hay ningún problema entre nosotros. Hay como en todas las familias, que hay de repente vaivenes, idas... Pero no hay nada grave ni nada significativo”, declaró ante la prensa al abandonar el Palacio de las Dueñas. Añadió además respecto al reencuentro con Cayetano: “Muy bien, muy bien, muy bien”, describiendo el acto como un día especial para la familia Alba. Estas declaraciones, publicadas por el medio, tenían como objetivo poner fin a las especulaciones sobre tensiones internas.

El duque de Aliaga, Alfonso Martínez de Irujo, también abordó el reencuentro en respuesta a las preguntas de los periodistas. Optó por no profundizar en cuestiones personales: “Yo de esas cosas nunca hablo, y lo único que quiero decir que estoy muy contento de esta exposición que ha estado muy bien, está muy bien lo transversal que ha sido mi madre en distintas áreas. Y por tanto pues pues muy satisfecho de que el centenario que se hubiera cumplido dentro de dos semanas pues yo creo que ha quedado muy bien representado”, recogió el medio. Alfonso centró su intervención en la calidad del homenaje y en la repercusión transversal de la figura de la duquesa en la historia reciente de España.

En cuanto a la composición de la reunión, el único ausente fue Fernando, marqués de San Vicente del Barco. Eugenia Martínez de Irujo justificó la ausencia de su hermano con las palabras: “El pobre que siempre está en todo hoy no ha podido venir, pero para mí como si estuviera”, frase reproducida por el medio. Alfonso Martínez de Irujo, por su parte, restó importancia a la ausencia puntual de algunos miembros y insistió en la satisfacción por el evento y por la presencia de su majestad el Rey.

El acto resultó un testimonio de la capacidad de la Casa de Alba para reunir a la familia en torno a la memoria y el legado de Cayetana Fitz-James Stuart, quien falleció en noviembre de 2014. Según recordó la fuente, el fallecimiento de la duquesa marcó un antes y un después en la relación entre sus hijos, que han hecho públicas sus diferencias a lo largo de los últimos años.

La exposición inaugurada en Dueñas permite recorrer los distintos aspectos de la vida de Cayetana Fitz-James Stuart. El despliegue de material incluye desde vestuario representativo hasta documentos personales y obras de valor artístico significativos en la trayectoria de la duquesa. El acto inaugural, encabezado por Felipe VI, refuerza el impacto de la exposición y de la figura homenajeada, describió la fuente.

El evento contó con la participación de casi todos los descendientes directos de la duquesa, quienes, tras años de desencuentros, mostraron una actitud conciliadora y centraron sus intervenciones públicas en el homenaje, evitando alimentar rumores sobre divergencias familiares. La organización del evento giró en torno a la consigna de enfatizar el significado histórico y personal del centenario, lugar donde tanto la memoria como la proyección pública de Cayetana Fitz-James Stuart ocupan un papel preponderante.

La muestra y la reunión familiar despertaron gran expectación mediática, dadas las circunstancias familiares y la figura de la duquesa de Alba. Las intervenciones de los protagonistas, reproducidas en distintos medios, insistieron en recalcar el sentido institucional y familiar de la jornada, así como el agradecimiento por el reconocimiento estatal materializado en la presencia del monarca.

La casa de Alba, a través de este acto, buscó proyectar una imagen de unidad y respeto por el legado de quien fuera una de las figuras más destacadas de la nobleza española contemporánea.