
La medida anunciada contempla una aplicación temporal: durante 150 días, la subida de arancel tendrá carácter provisional y será objeto de evaluación para considerar otras opciones más permanentes. Según detalló el medio Europa Press, esta revisión formará parte de un proceso regulado por la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, la cual autoriza al Ejecutivo estadounidense a elevar aranceles en situaciones específicas por dicho periodo. Una vez transcurridos esos cinco meses, las autoridades decidirán si mantienen el incremento o regresan las tasas a sus niveles iniciales.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó en declaraciones a CNBC que la decisión supone aumentar del 10% al 15% el arancel global que aplica Estados Unidos a las importaciones. Según informó la cadena, este incremento está previsto para implementarse “probablemente esta semana” y responde a la reciente anulación por parte del Tribunal Supremo de los llamados aranceles recíprocos. Bessent, considerado la mano derecha del presidente Donald Trump en materia económica, argumentó que las alternativas regulatorias disponibles contempladas bajo las secciones 301 y 232 de la Ley de Comercio también se encuentran bajo examen, aunque describió estos procedimientos como más complejos y lentos, pero con una base legal más consolidada.
De acuerdo con Europa Press, la aplicación del arancel global del 10% comenzó el pasado 24 de febrero, luego de que el Tribunal Supremo estadounidense invalidara la mayoría de los gravámenes establecidos por la administración de Washington. La resolución judicial consideró que el Ejecutivo había sobrepasado sus facultades al recurrir a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para justificar la imposición de esas tarifas.
El medio remarcó que, según expuso Bessent, la sección 122 de la Ley de Comercio permite hacer ajustes en los aranceles sobre todas las importaciones por un periodo limitado de 150 días, plazo en el cual las autoridades analizarán otras bases legales como las secciones 301 y 232, frecuentemente utilizadas para fijar tarifas cuando se considera que existe una afectación a la seguridad nacional o a los intereses comerciales de Estados Unidos. El secretario sugirió que, al terminar esos cinco meses de vigencia provisional, “las tasas arancelarias volverán a su nivel anterior”, aunque la evolución final dependerá de los resultados de la revisión y de los procesos alternativos que concluyan su tramitación.
Según informó Europa Press, la resolución del Tribunal Supremo marcó un hito al delimitar el uso que la Casa Blanca puede hacer de los poderes de emergencia económica para cuestiones relacionadas con la política comercial, descartando que la legislación vigente permitiera invocar la IEEPA para establecer aranceles generalizados. Esa decisión obligó al Ejecutivo a buscar vías legales alternativas para sostener medidas proteccionistas, como la Sección 122 de la Ley de Comercio o los procedimientos que contemplan las secciones 301 y 232 anteriormente mencionadas.
En su declaración a CNBC, Bessent puntualizó que pese a la aceleración del trámite bajo la Sección 122, los instrumentos legales alternativos en materia de aranceles ofrecen mayor solidez, aunque requieren procesos más extensos. “Son muy lentas, pero más robustas”, explicó el funcionario sobre las secciones 301 y 232, al tiempo que reiteró su previsión de que las tasas volverán a los valores previos una vez finalizada la revisión de los procedimientos.
Europa Press especificó que la subida de aranceles implica un endurecimiento temporal de la política comercial estadounidense, mientras la administración evalúa alternativas legales y examina el impacto de la imposición de un arancel generalizado a las importaciones. Durante el periodo provisional de 150 días, el Gobierno estadounidense analizará diversas opciones para abordar los intereses económicos nacionales y responder a los nuevos parámetros fijados por el Tribunal Supremo.