El secretario de Estado de EEUU califica de "inaceptables" los "ataques" contra Turquía

Washington mantiene comunicación estrecha con Ankara tras la defensa antimisiles de la OTAN ante el lanzamiento iraní, subrayando respaldo estadounidense y cooperación bilateral, mientras el Departamento de Estado valora la respuesta de aliados regionales y solicita unidad frente a la escalada

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La colaboración entre Estados Unidos y Turquía ha quedado en evidencia tras el reciente derribo de un misil balístico disparado desde Irán, que fue interceptado por los sistemas de defensa aérea de la OTAN. Según informó la agencia Europa Press, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una conversación telefónica con el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, para discutir la situación generada por el ataque y reiterar el respaldo estadounidense a la seguridad turca. Rubio calificó los ataques dirigidos contra el territorio soberano de Turquía como “inaceptables” y subrayó el compromiso de su país con la defensa de su aliado.

El Departamento de Estado, a través de su portavoz adjunto Tommy Pigott, detalló que ambos funcionarios coincidieron en la solidez de la relación bilateral y confirmaron la colaboración continua en cuestiones regionales. De acuerdo con Europa Press, durante el intercambio, el secretario Rubio prometió el “pleno apoyo de Estados Unidos” a Turquía ante las amenazas en materia de seguridad derivadas del último episodio, en el que la defensa antimisiles de la OTAN jugó un papel clave.

Según publicó Europa Press, el reciente lanzamiento de un misil balístico por parte de Irán contra Turquía fue condenado por la Alianza Atlántica, que reafirmó su respaldo a Ankara frente a las acciones consideradas como ataques indiscriminados de Teherán. El ataque se produjo tras la ofensiva militar llevada a cabo por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, lo que llevó a una escalada de tensiones en la región.

El portavoz de la Presidencia turca, Burhanettin Duran, precisó en un comunicado recogido por Europa Press que el misil, tras sobrevolar territorio iraquí y sirio, se dirigía hacia el espacio aéreo de Turquía. Un fragmento del proyectil cayó en una zona despejada del distrito de Dortyol, en la provincia de Hatay, sin que se registraran víctimas ni heridos. Este detalle fue subrayado por la parte turca para ilustrar el funcionamiento de los sistemas de defensa y la ausencia de consecuencias humanas directas en el incidente.

Europa Press añadió que, además del contacto con el ministro turco, Marco Rubio mantuvo conversaciones con otros líderes regionales para consolidar alianzas ante la escalada en Oriente Próximo. El secretario de Estado de Estados Unidos dialogó con el ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan, a quien agradeció la rápida respuesta de Riad tras el ataque a la embajada estadounidense. Rubio también conversó con el ministro de Exteriores de Chipre, Constantinos Kombos, reafirmando la asociación estratégica entre ambos países, según las notas difundidas por el Departamento de Estado.

El incidente ha puesto de manifiesto la prioridad de Washington por fortalecer la cooperación con Ankara y otros aliados regionales frente a los desafíos de seguridad en Oriente Próximo, reportó Europa Press. Tanto la OTAN como el gobierno de Estados Unidos insisten en la importancia de la unidad dentro de la alianza para responder a los episodios de violencia y mantener la estabilidad, especialmente ante la posibilidad de nuevos ataques similares en la región.

La evaluación de los hechos realizada por la OTAN, detallada por Europa Press, sostiene que el despliegue de la defensa antimisiles en Turquía demostró la capacidad y preparación de la Alianza para afrontar amenazas externas. El propio Departamento de Estado remarcó la necesidad de que los países aliados muestren una postura coordinada y una cooperación plena en caso de nuevas agresiones que involucren a actores estatales de la región, en especial Irán.

Las acciones diplomáticas y militares posteriores al ataque, según consignó Europa Press, reflejaron un esfuerzo por evitar una mayor escalada y garantizar el respaldo a las naciones aliadas. El incidente contribuyó a reforzar la percepción de que la coordinación en materia de defensa resulta esencial dentro de la OTAN ante escenarios volátiles, como quedó de manifiesto en este episodio tras la ofensiva estadounidense-israelí del 28 de febrero.

El desarrollo de los acontecimientos es seguido de cerca tanto por Washington como por Ankara, que buscan evitar una alteración en el equilibrio regional. El respaldo explícito de Estados Unidos a Turquía, confirmado en las comunicaciones oficiales y en los contactos de alto nivel, constituye el más reciente capítulo en una relación bilateral marcada por la cooperación en política de defensa y seguridad, puntualizó Europa Press.