El OIEA confirma "daños" en dos edificios cerca de la instalación nuclear de Isfahán, en Irán

Las autoridades internacionales descartan peligro de radiación tras impactantes ataques en Irán, mientras los organismos de seguridad insisten en mantener la máxima precaución en pleno conflicto, con zonas nucleares bajo estricta vigilancia de expertos y reguladores

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El OIEA informó que, tras una revisión de imágenes satelitales recientes, los expertos no identificaron daños en las estructuras donde se almacena material nuclear en Irán, de modo que no existen evidencias de riesgo de liberación radiológica en la actualidad. El organismo internacional señaló que mantiene permanente contacto con los organismos de seguridad nuclear en toda la región, en un contexto de tensiones tras los ataques que han afectado a instalaciones en territorio iraní.

Según reportó el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), se han registrado daños en dos edificaciones situadas cerca del complejo nuclear de Isfahán en Irán. En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, el organismo detalló que no detectó impactos adicionales en el complejo de Natanz después de los incidentes previos que afectaron las entradas, ni en otras instalaciones nucleares del país, incluidas las instalaciones de Bushehr.

El propio OIEA aclaró el martes que hubo daños en la planta de enriquecimiento de combustible subterránea de Natanz, especificando que las áreas afectadas correspondían a los edificios de acceso, sin consecuencias radiológicas. Este anuncio se produjo después de que autoridades iraníes denunciaran un ataque contra la instalación nuclear.

Tal como publicó el OIEA, hasta el momento no se ha registrado ningún aumento en los niveles de radiación tras los ataques. Además, el director general del organismo, Rafael Grossi, insistió en la importancia de mantener la máxima contención y reiteró que se requiere prudencia para evitar incidentes radiológicos en el marco del actual conflicto militar en la región.

El organismo internacional agregó que la central nuclear de Emiratos Árabes Unidos y los reactores de Jordania y Siria siguen en funcionamiento sin alteraciones. Rafael Grossi remarcó que la seguridad nuclear regional constituye un elemento prioritario ante la volatilidad causada por los episodios de violencia en Oriente Próximo.

El medio OIEA también consignó que se mantiene comunicación constante con los reguladores nacionales de seguridad nuclear en los países vecinos, con el objetivo de monitorear posibles amenazas o movimientos que puedan poner en peligro material radioactivo. Según las últimas actualizaciones, no existe evidencia científica de que los ataques hayan comprometido estructuras críticas de las instalaciones bajo vigilancia.

Según informó el OIEA, la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero ha provocado hasta ahora aproximadamente 800 muertes en territorio iraní, conforme a lo indicado por la Media Luna Roja de ese país. Entre las víctimas se encuentran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos cargos del ejército iraní. Tras estos eventos, Irán lanzó misiles y drones a objetivos en Israel y a bases de Estados Unidos en diferentes naciones de Oriente Próximo, escalando el conflicto en la región.

El OIEA subrayó en reiteradas oportunidades que, pese a los daños ubicados alrededor de las instalaciones de Isfahán, permanece intacta la integridad de las infraestructuras asociadas directamente al material nuclear. El análisis permanente de imágenes satelitales y los contactos con los reguladores nacionales forman parte del protocolo de seguimiento para evitar escenarios de emergencia nuclear o contaminación radiológica.

Los informes del OIEA incluyeron también referencias a seguimientos realizados en plantas clave de la región, remarcando que todas las instalaciones bajo observación internacional mantienen sus operaciones de manera habitual. La vigilancia sigue activa dentro del contexto de un conflicto militar que involucra a múltiples actores regionales y globales, lo que incrementa la preocupación de los entes reguladores por la protección y control de materiales radiactivos.

En las comunicaciones oficiales, el OIEA recalcó la necesidad de mantener los procedimientos y la cooperación internacional en materia de seguridad nuclear, a fin de minimizar las probabilidades de incidentes no intencionados motivados por las hostilidades en curso. Los expertos aseguran que los análisis continuos permiten detectar a tiempo cualquier alteración relevante, y por el momento descartan que los ataques recientes hayan generado riesgos para la población debido a liberación de radiación.

La vigilancia sobre las instalaciones en Irán y países vecinos forma parte de un esfuerzo coordinado para prevenir situaciones de emergencia o contaminación radiológica a raíz de la actividad bélica. El organismo internacional mantiene su postura de promover la contención y la coordinación entre los gobiernos de la región, subrayando la importancia de un enfoque técnico y precautorio como línea de defensa ante la escalada militar.