
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, destacó que uno de los puntos centrales del reciente acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos se centra en la negativa absoluta a la vigilancia masiva y el compromiso de que toda fuerza ejercida mediante sistemas autónomos mantenga supervisión humana directa. Este pacto se produce en un contexto de tensiones tras el rechazo de Anthropic a modificar sus principios y aceptar condiciones impuestas por el gobierno estadounidense, decisión que desembocó en la orden presidencial de suspender el uso de sus modelos de inteligencia artificial en las agencias federales. De acuerdo con la información difundida por diversos medios, Altman subrayó que el acuerdo con el Pentágono se apoya de manera explícita en garantizar la seguridad de la inteligencia artificial y la distribución responsable de sus beneficios.
Según publicó el medio citado, OpenAI implementará sus modelos de inteligencia artificial dentro de la red clasificada que emplea el Poder Ejecutivo estadounidense. Altman remarcó en redes sociales que el Departamento de Defensa comparte los “principios fundamentales” de la compañía en torno a la protección de la privacidad y la obligatoriedad de supervisión humana en sistemas de armas autónomas. Altman explicó: “El Departamento de Guerra coincide con estos principios, los refleja en la legislación y las políticas, y los incorporamos en nuestro acuerdo”. Añadió además que considera la seguridad de la IA y el acceso responsable a la tecnología como ejes de su proyecto empresarial.
El propio Altman elogió las disposiciones y el grado de cooperación encontrado en el Departamento de Defensa durante todas sus interacciones. Tal como consignó el medio, Altman manifestó que detectó “profundo respeto y deseo” por parte del Pentágono para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes. El acuerdo prevé la integración de “salvaguardas técnicas” que limiten el comportamiento de los modelos, estableciendo mecanismos automáticos y manuales para prevenir desviaciones o usos no previstos por la normativa. Según detalló la comunicación oficial, esta es una petición que el propio Departamento de Defensa había incluido entre sus condiciones de partenariado.
El subsecretario de Defensa, Emil Michael, enfatizó en sus declaraciones públicas la importancia de trabajar con compañías caracterizadas por una actuación transparente y ética, considerando la sensibilidad de las aplicaciones bélicas de la inteligencia artificial. Michael calificó a OpenAI como un “socio confiable y estable” y añadió: “Cuando se trata de cuestiones de vida o muerte para nuestros combatientes, contar con alguien que actúe de buena fe marca la diferencia al adentrarnos en la era de la IA”, según reportó el medio citado.
En otra parte del anuncio, Altman informó que los modelos de OpenAI se desplegarán exclusivamente en redes en la nube, como parte de un enfoque enfocado en proteger la seguridad de estos sistemas. Además, el directivo solicitó expresamente al Departamento de Trabajo que extienda las mismas condiciones pactadas a todas las empresas que desarrollan inteligencia artificial, recalcando que, a su criterio, todas deberían aceptarlas “sin reparos”. Al final de su declaración, Altman expresó el deseo de dejar atrás disputas judiciales y políticas, y avanzar mediante pactos regulatorios consensuados.
El acuerdo entre OpenAI y el Pentágono llega en medio de una polémica con la empresa Anthropic. Según informó la fuente original, el presidente Donald Trump instruyó a todas las agencias federales a suspender el uso de los modelos de inteligencia artificial creados por Anthropic, como consecuencia directa de que la dirección de esta compañía rechazó eliminar restricciones en sus contratos y negó la posibilidad de permitir la vigilancia masiva interna y el desarrollo de armas completamente autónomas. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, justificó públicamente su postura alegando que no colaborarían con el Pentágono si ello suponía contribuir a usos que, en sus palabras, “socaven, en lugar de defender, los valores democráticos”, según detalló el medio.
La posición de OpenAI contrasta con el rechazo de Anthropic al proponer un marco más flexible condicionado al respeto de principios éticos, dentro del contexto regulado por el gobierno federal y el Departamento de Defensa. De acuerdo con el mensaje de Altman difundido en redes sociales y recogido por los medios, el acuerdo establece límites estrictos y supervisados para el desarrollo y la aplicación de modelos de inteligencia artificial con potencial incidencia en ámbitos de seguridad y defensa nacional. Ese marco de colaboración también incluye el compromiso de ambas partes de implementar medidas técnicas que garanticen el correcto funcionamiento de los modelos y la prevención de usos contrarios a los estándares legales y éticos asumidos por ambas entidades.
La colaboración entre OpenAI y el Departamento de Defensa ha generado reacciones de distintos sectores, principalmente tras la decisión de la administración estadounidense de apartar a Anthropic por su negativa a modificar los términos de uso de sus servicios de inteligencia artificial. Los episodios recientes revelan tensiones entre los deseos regulatorios del gobierno y las exigencias éticas y políticas de las empresas tecnológicas dedicadas a la inteligencia artificial. Según reportó el medio, OpenAI buscará con este acuerdo establecer un ejemplo normativo que redefina la relación entre los desarrolladores de IA, el gobierno y las agencias militares, posicionando la seguridad y la responsabilidad humana como elementos no negociables en la adopción de tecnología avanzada por parte del Estado.
Últimas Noticias
Israel lanza un "ataque preventivo" contra Irán
La Justicia israelí frena provisionalmente el cierre de 37 ONG en territorio palestino

Pakistán cifra ya en más de 330 los talibán muertos en los enfrentamientos con Afganistán
El balance de Islamabad sitúa las bajas afganas muy por encima de días anteriores, mientras las hostilidades continúan en la frontera y ambas partes reportan nuevas acciones militares, acusaciones de complicidad y contactos diplomáticos con Arabia Saudí

Alemany ve a Griezmann hasta final de temporada: "Todo lo demás son especulaciones”

Cuba asegura que la embarcación tiroteada en sus aguas transportaba 14 fusiles, once pistolas y unas 13.000 balas
El Gobierno de la isla afirma que la lancha, interceptada tras un enfrentamiento mortal, llevaba armas, municiones, explosivos y equipo táctico, mientras acusa a los sobrevivientes de delitos vinculados al terrorismo y al intento de desestabilizar el país
