Israel confirma al menos 89 heridos leves desde el comienzo de los contraataques iraníes

Las autoridades sanitarias israelíes reportaron que decenas de personas sufrieron lesiones menores en medio de la ola de bombardeos provenientes de Teherán, mientras se registran casos más graves ligados al pánico y la violencia de los impactos

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Los informes sobre los incidentes más graves incluyen a un joven de 16 años afectado por metralla en la localidad de Kfar Qasim, un hombre de aproximadamente 53 años herido tras caer desde una altura luego de que un fragmento de misil impactara en Tirat Carmel, y otro adulto de unos 50 años lesionado por la onda expansiva de una explosión en Hajajrem. Según detalló el servicio de emergencias Magen David Adom, estos casos sobresalen entre el total de personas atendidas en las últimas horas en el contexto de los ataques procedentes de Irán. Las autoridades han confirmado, hasta el momento, 89 heridos leves desde que comenzaron los bombardeos, tal como informó el medio israelí y recogió la agencia original de noticias.

La mayoría de las víctimas presentaron lesiones menores, principalmente ocasionadas durante carreras precipitadas hacia los refugios antiaéreos o por episodios de ansiedad y miedo intenso, consigna Magen David Adom. De acuerdo con los medios locales citados por la fuente, más de 200 proyectiles fueron lanzados desde Irán como represalia por el ataque conjunto previo realizado por Estados Unidos e Israel contra infraestructuras e instalaciones iraníes consideradas estratégicas. La respuesta de la población ante las repetidas alarmas de inminente caída de misiles generó múltiples situaciones de pánico, que derivaron en caídas, heridas superficiales y episodios de descompensación nerviosa.

Las cifras difundidas por el servicio de emergencias reflejan el impacto indirecto de una ofensiva masiva, en la que la mayoría de las lesiones tienen origen en el temor colectivo y la urgente búsqueda de resguardo. Solo una pequeña fracción de los afectados se contabiliza entre quienes sufrieron consecuencias físicas directas de los explosivos, ya sea por fragmentos de metralla, ondas expansivas o escombros provocados por los impactos.

El medio de comunicación original señala que, además de los lesionados por causas físicas, varias personas requirieron atención médica tras experimentar lo que el personal sanitario describió como "ataques de ansiedad" o crisis de pánico, asociadas al sonido de las alertas y las explosiones. El Magen David Adom declaró que los equipos de emergencia han reforzado su presencia en zonas consideradas de alto riesgo y mantienen protocolos especiales para responder ante la posibilidad de que se produzcan nuevos lanzamientos de proyectiles.

La ofensiva desde Teherán tuvo lugar tras el episodio en el que Washington y Tel Aviv participaron en bombardeos a bases e instalaciones militares iraníes. La escalada, documentada por diversas plataformas de noticias, implicó un intercambio que ha incrementado la tensión regional y provocado el despliegue de recursos adicionales tanto en defensa aérea como en el sistema sanitario israelí. La geografía afectada abarca varios puntos del país, precisó el informe citado por la fuente, siendo las localidades de Kfar Qasim, Hajajrem y Tirat Carmel escenario de algunos de los casos graves.

Las autoridades sanitarias insisten, según publicó el servicio de emergencia, en la importancia de mantener la calma y seguir las indicaciones oficiales ante la persistencia de riesgo de nuevos ataques. Mientras tanto, la cifra de heridos podría variar en función de la evolución de la situación y de la aparición de nuevos datos provenientes tanto de hospitales públicos como de clínicas de atención inmediata.

El registro actualizado de incidentes fue divulgado por el Magen David Adom y retomado por medios israelíes, que han seguido minuto a minuto el desarrollo de las hostilidades entre Irán e Israel tras los recientes ataques. Aunque los sistemas de defensa han interceptado una parte relevante de los proyectiles, los daños indirectos sobre la población civil se han hecho evidentes en las primeras horas posteriores a la ofensiva. La prestación de primeros auxilios se concentró en atender heridas leves y crisis agudas de pánico, que representaron la inmensa mayoría de los casos notificados desde el inicio de la respuesta iraní.