Irán responde con el lanzamiento de más de 1.200 proyectiles al ataque extranjero más potente contra el país

Tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos, las fuerzas persas afirman que han lanzado cohetes contra posiciones estadounidenses e israelíes en la región, reportando centenares de afectados y múltiples blancos militares alcanzados según comunicados oficiales

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El parte oficial de la Guardia Revolucionaria iraní sostiene que los ataques de represalia contra bases estadounidenses y posiciones israelíes tuvieron como resultado 200 víctimas norteamericanas, entre fallecidos y heridos, en instalaciones situadas en Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Según informó la agencia oficial, el balance se produce tras la respuesta iraní al mayor ataque extranjero de las últimas décadas contra su territorio.

De acuerdo con la información divulgada por la Guardia Revolucionaria y reproducida por diferentes medios nacionales e internacionales, más de 1.200 proyectiles fueron disparados desde Irán como respuesta inmediata a los ataques de este sábado por parte de Israel y Estados Unidos. El comunicado oficial divulgado por la comandancia destaca que la andanada de misiles buscó impactar blancos militares en Israel y posiciones estadounidenses en el Golfo Pérsico. La cifra de víctimas reportada por las fuerzas iraníes no ha sido confirmada de manera independiente por fuentes estadounidenses, que hasta el momento no han ofrecido información sobre los daños o pérdidas propias.

Según publicó la prensa israelí, fuentes militares calculan que casi 200 de los proyectiles lanzados desde Irán se dirigieron específicamente contra territorio israelí. El servicio nacional de Emergencias de Israel informó que al menos 89 personas resultaron heridas de carácter leve, la mayoría por incidentes al intentar buscar refugio durante las alertas aéreas y las explosiones. Hasta el momento, las autoridades israelíes no han reportado fallecimientos asociados directamente al impacto de los misiles iraníes.

En respuesta al lanzamiento de proyectiles, el Ejército israelí puso en marcha una operación denominada “León Rugiente”, descrita por sus mandos como el despliegue aéreo más extenso de su historial militar. Tal como detalló el comunicado del Estado Mayor, cerca de 200 aviones de combate participaron simultáneamente en ataques contra sistemas de misiles y defensa antiaérea en zonas occidentales y centrales de Irán, incluidas instalaciones cerca de Teherán. De acuerdo con la descripción de la operación, los aviones dispararon cientos de municiones y alcanzaron aproximadamente 500 objetivos, entre ellos lanzamisiles y equipos de defensa antiaérea localizados en distintos puntos estratégicos del país persa.

El Ejército israelí agregó en su balance que “los ataques a los sistemas de defensa permitieron la expansión de la superioridad aérea de la Fuerza Aérea sobre el territorio aéreo iraní y degradaron severamente las capacidades ofensivas del régimen”. Esto habría reducido, según el parte militar israelí, la capacidad de Irán para responder con nuevos ataques aéreos de gran envergadura desde su territorio.

Mientras las fuerzas estadounidenses no han presentado detalles públicos sobre el desarrollo y alcance de su operación, el Gobierno iraní tampoco ha informado pormenorizadamente sobre la situación de los objetivos militares alcanzados. Los primeros reportes oficiales difundidos desde Teherán aluden a víctimas civiles como saldo principal de los bombardeos. El parte inicial del Ministerio de Salud iraní recoge al menos 85 niñas fallecidas en una escuela primaria de Hormozgán, además de otras 15 personas muertas en un gimnasio de Lamerd, en la provincia de Fars, ubicada en la costa sur del país, a orillas del Golfo Pérsico.

El medio estatal precisó que el lanzamiento de los proyectiles se produjo en cuestión de horas, justo después de los bombardeos contra el territorio iraní, marcando un ciclo de escalada en el conflicto regional. Ese ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel constituyó, según las autoridades iraníes, la acción militar extranjera más potente que han enfrentado en los últimos años, especialmente por el uso intensivo de medios aéreos y la magnitud de los daños reportados.

En el transcurso de la jornada, las partes en conflicto continuaron monitoreando la evolución de los ataques. La comunidad internacional permanece atenta a la posibilidad de nuevos intercambios bélicos, mientras los gobiernos implicados se abstienen de ofrecer balances definitivos sobre víctimas totales y el estado de las infraestructuras militares y civiles en las zonas objetivos de los ataques.