El Grupo de Puebla reclama el cese inmediato de las hostilidades en Irán

La agrupación, integrada por exlíderes y figuras políticas iberoamericanas, exige activar la diplomacia internacional para frenar la violencia que amenaza la estabilidad global, advirtiendo sobre el riesgo inminente para la población y solicitando intervención de la ONU

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“Desde el Grupo de Puebla exigimos el cese inmediato de las hostilidades y la activación urgente de canales diplomáticos bajo el marco de la ONU”, difundió la organización integrada por exlíderes y figuras políticas iberoamericanas. La declaración, publicada por el Grupo de Puebla en redes sociales, solicita la intervención internacional para evitar que la violencia en Irán y sus alrededores escale aún más y tenga consecuencias sobre la estabilidad global y la seguridad de la población civil. Según consignó el Grupo de Puebla, las acciones militares recientes entre Estados Unidos, Israel e Irán intensifican una crisis que, en palabras del propio manifiesto, “agravan una escalada que amenaza la paz internacional y pone en riesgo directo a la población civil”.

De acuerdo con lo reportado por el Grupo de Puebla, la organización considera fundamental la pronta activación de la diplomacia internacional. La agrupación advirtió que la continuación de la violencia podría generar impactos mucho más amplios, no solo para los países directamente involucrados, sino también para la comunidad internacional. De acuerdo con su petición, consideran que la Organización de Naciones Unidas dispone del marco institucional adecuado para promover el diálogo y frenar la intensificación de la crisis.

El manifiesto del Grupo de Puebla fue firmado y respaldado por una amplia lista de líderes latinoamericanos y figuras políticas de relevancia de la región iberoamericana. Entre los firmantes se encuentran los expresidentes Rafael Correa (Ecuador), Dilma Rousseff (Brasil), Fernando Lugo (Paraguay) y José Luis Rodríguez Zapatero (España). El documento también lleva el respaldo de otras personalidades políticas como Evo Morales (Bolivia), Cristina Fernández (Argentina) y Manuel Zelaya (Honduras). Además, suman su apoyo dirigentes de distintas orientaciones, como Irene Montero y Oriol Junqueras (España), Jorge Rodríguez (Venezuela) y Cuauhtémoc Cárdenas (México), según detalló el comunicado en redes sociales.

Según publicó el Grupo de Puebla, la preocupación central radica en el impacto inmediato y potencial de los recientes enfrentamientos armados. El comunicado destaca cómo los diferentes ataques y respuestas armadas han elevado la tensión en la región, lo que para ellos constituye una amenaza para la estabilidad global. El texto resalta, asimismo, el riesgo directo que enfrenta la población civil a causa del recrudecimiento de la violencia, argumentando que la única vía para evitar víctimas y daños mayores consiste en la adopción de alternativas diplomáticas.

La postura defendida por el Grupo de Puebla, según difundió el propio colectivo, coincide con su tradición de promover la resolución pacífica de conflictos y la cooperación internacional en casos de crisis. La organización sostiene que la acción colectiva impulsada desde ámbitos multilaterales tiene la posibilidad de frenar el agravamiento de la violencia en Medio Oriente y de abrir espacios de diálogo.

De acuerdo con el texto público, el Grupo de Puebla hizo especial énfasis en rechazar tanto el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos e Israel como las respuestas represivas de Irán. Según el pronunciamiento de la organización, cualquier incremento de la confrontación militar no solo resulta perjudicial para las partes involucradas, sino que además podría desestabilizar otras regiones.

El Grupo de Puebla instó a los órganos internacionales y regionales a tomar medidas para restablecer el diálogo y evitar un deterioro aún mayor de la paz en la zona. En su declaración, la agrupación reafirmó su apoyo a los mecanismos de negociación y cooperación recogidos por la ONU, recalcando la necesidad de canalizar las disputas a través del derecho internacional.

Al final de su manifiesto, la organización reiteró su llamado a la intervención diplomática inmediata bajo el auspicio de la ONU y subrayó la urgencia de proteger el bienestar de la población, previniendo una crisis de dimensiones mayores. Según el desarrollo publicado por el Grupo de Puebla, la escalada militar registrada en la región constituye una fuente de preocupación para sus integrantes y motiva sus demandas ante la comunidad internacional.