VÍDEO: Trump especula con una "adquisición amistosa" de Cuba con la presunta colaboración de sus autoridades

En declaraciones a la prensa, el mandatario estadounidense afirmó que La Habana estaría dispuesta a discutir una integración económica, asegurando que existen negociaciones abiertas y que la crisis en la isla favorece nuevas oportunidades de entendimiento entre ambos países

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En un contexto marcado por la reciente decisión del gobierno estadounidense de autorizar envíos de combustible de compañías energéticas de ese país hacia empresas privadas cubanas, se plantea una estrategia orientada a aumentar la dependencia de Cuba respecto a Estados Unidos, así como a fortalecer al sector privado en la isla. De acuerdo con Europa Press, esta medida tiene como objetivo generar presiones sobre el gobierno cubano y, según afirmó el presidente de Estados Unidos ante los medios, existen negociaciones abiertas entre ambos países para explorar nuevas formas de integración económica, dada la gravedad de la crisis en Cuba.

Según reportó Europa Press, el mandatario estadounidense sostuvo que La Habana atraviesa una etapa de fuertes dificultades económicas y que de momento no existen recursos ni insumos suficientes en la isla. Afirmó, además, que las autoridades cubanas se muestran dispuestas a dialogar, y reveló la existencia de un canal de comunicación directa entre ambas naciones acerca de las perspectivas de una “adquisición amistosa”. El término hace referencia a procesos comunes en el ámbito empresarial en los que la directiva de una compañía facilita la compra por parte de otra empresa, y fue empleado por el presidente estadounidense para sugerir una eventual integración entre los dos países bajo condiciones negociadas.

El jefe de Estado norteamericano agregó que ha escuchado “cosas sobre Cuba” desde su infancia y que muchos sectores, tanto en Estados Unidos como en el propio país caribeño, desean un cambio en la isla. “Todos quieren que cambie y veo posible que ocurra”, expresó el mandatario, según publicó Europa Press. En sus declaraciones también manifestó que en la actualidad existen personas que residen en Estados Unidos con interés en regresar a Cuba, y describió que se muestran satisfechos con el desarrollo de la situación actual.

Europa Press consignó que la declaración del presidente estadounidense surge en un momento en el que la presencia y la política de Washington en la región se encuentran bajo revisión, especialmente tras la incursión reciente de Estados Unidos para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro, acción que incrementó la presión sobre el gobierno de Cuba. El mandatario estadounidense también ha pedido al gobierno de Caracas que ponga fin a su alianza histórica con Cuba, aumentando así el aislamiento diplomático y económico que enfrenta el gobierno cubano.

La noticia, publicada por Europa Press, recuerda la vigencia de casi siete décadas de bloqueo estadounidense sobre Cuba, una política que ha sido rechazada de forma reiterada por la mayoría de los países miembros de las Naciones Unidas. La retórica estadounidense se mantiene centrada en la exigencia de un cambio político en la isla, mientras las medidas recientes buscan incidir en la estructura económica y social de Cuba, impulsando la expansión del sector privado y debilitando el control del gobierno sobre la economía.

Durante su declaración ante los medios, el presidente de Estados Unidos evitó referirse a un episodio reciente, ocurrido esa semana, en el que cuatro tripulantes de una embarcación registrada en Estados Unidos fallecieron durante un tiroteo con fuerzas de seguridad cubanas en aguas caribeñas. Este suceso ha elevado las tensiones diplomáticas, aunque no fue mencionado por el mandatario en sus comentarios relacionados con la posible “adquisición amistosa” y los avances en el canal de diálogo bilateral.

Las nuevas medidas autorizadas por Washington, según difundió Europa Press, forman parte de una estrategia para redefinir la relación económica, facilitando una mayor actividad de empresas privadas cubanas con apoyo logístico y material procedente de Estados Unidos. De este modo, la administración estadounidense busca debilitar las bases económicas del gobierno cubano y generar condiciones propicias para una transformación política en la isla.

El diálogo entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, de acuerdo con la versión recogida por Europa Press, se produce bajo la presión de una crisis agudizada en la isla caribeña, agravada por la escasez de divisas y recursos energéticos. El impulso a las empresas privadas busca modificar la dependencia estructural del sistema económico cubano, propiciando mayor apertura y, potencialmente, cambios políticos de fondo.

Las declaraciones del mandatario estadounidense, así como la apertura de nuevos canales económicos y la intensificación de la presión diplomática sobre el gobierno cubano, marcan una nueva etapa en la relación bilateral. El posible cambio de rumbo dependerá tanto de la respuesta de las autoridades cubanas como de los resultados de las negociaciones e iniciativas impulsadas desde Washington, según detalló Europa Press.