Las micro, pequeñas y medianas empresas de República Dominicana afrontaron pérdidas considerables tras el reciente apagón nacional, con impacto en productos perecederos y la interrupción de ventas, especialmente en comercios que no disponen de sistemas de respaldo propios. Según detalló la Federación Nacional de Comerciantes y Empresarios de la República Dominicana (Fenacerd), la emergencia causó al menos 300 millones de pesos en pérdidas directas, lo que equivale a unos 4,8 millones de dólares, cifra que representa un impacto directo al segmento considerado motor principal de la economía local. El corte eléctrico interrumpió el flujo de actividades en todo el país durante varias horas, paralizando labores y afectando de forma significativa al comercio y diversos sectores productivos.
De acuerdo con la agencia EFE, el país consiguió restablecer totalmente el servicio eléctrico a las 23:53 del lunes, poniendo fin a una emergencia que se extendió desde la mañana de ese día. El Ministerio de Energía y Minas, a través de un comunicado firmado por su titular Joel Santos, informó que el restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) requirió un proceso escalonado que garantizase la estabilidad y el equilibrio entre la carga, la generación y la sincronización de los circuitos en toda la República Dominicana. Con la red completamente estabilizada, las autoridades anunciaron la activación de los mecanismos para investigar de manera técnica y detallada las causas que desataron el incidente.
Durante las horas en que el país permaneció sin suministro, numerosos comercios, especialmente colmados y negocios pequeños sin plantas eléctricas, enfrentaron pérdidas en ventas y daños en mercancía sensible, como alimentos lácteos, carnes y embutidos, según publicó EFE. Fenacerd precisó que, además de los daños en productos y ventas interrumpidas, los comerciantes asumieron un gasto adicional estimado en 135 millones de pesos (2,1 millones de dólares) en combustible, indispensable para operar sistemas eléctricos de respaldo durante el corte. El gremio empresarial solicitó una revisión exhaustiva del incidente, apuntando a que este tipo de eventos resultan recurrentes y causan graves afectaciones económicas.
El apagón nacional respondió a lo que las autoridades definieron como una “falla mayor”, la cual se detectó alrededor de las 10:53 de la mañana en una línea que aporta 138 kilovatios al SENI. Tras la interrupción inicial, se produjo una reacción en cadena cuya consecuencia fue la desconexión progresiva de las plantas de generación y transmisión eléctrica en distintos puntos del territorio, reportó EFE. La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) explicó que la salida intempestiva de las unidades de generación de la Compañía de Electricidad de San Pedro de Macorís (CESPM) y de la Central Eléctrica Quisqueya, localizadas en la región este del país, provocó el disparo en cascada de las demás instalaciones.
República Dominicana experimentó un episodio similar el 11 de noviembre, cuando una avería en el sistema de transmisión provocó otro apagón nacional. Las autoridades destacan que los mecanismos de respuesta técnica para la restauración del servicio incluyen estrictos criterios para asegurar la estabilidad, el balance entre la demanda y la producción, y la recuperación progresiva de los circuitos por todo el país, según consignó EFE.
El restablecimiento total de la red eléctrica nacional marca el inicio de una nueva etapa de indagaciones orientadas a esclarecer las causas exactas del fallo. El Ministerio de Energía y Minas reiteró que los procedimientos de recuperación se desarrollaron siguiendo los parámetros establecidos por expertos, buscando evitar fluctuaciones críticas y nuevas interrupciones. El sector empresarial, por su parte, insiste en la necesidad de acciones gubernamentales y técnicas que permitan reforzar la confiabilidad del sistema eléctrico y prevenir incidentes similares.
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