Jetten toma posesión como nuevo primer ministro al frente de un gobierno de coalición en minoría

A sus 38 años, el dirigente de D66 asume el liderazgo del Ejecutivo neerlandés tras una ajustada victoria electoral, prometiendo valentía y colaboración en un contexto de fuerte polarización y con reformas clave en migración, defensa y sanidad

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Al asumir el cargo, Rob Jetten destacó el sentido de responsabilidad compartida y la necesidad de promover el trabajo conjunto en el país. De acuerdo con la cadena neerlandesa NOS, el nuevo primer ministro de Países Bajos prometió avanzar en la mejora de las condiciones nacionales, subrayando la valentía y la colaboración como elementos esenciales para afrontar una etapa política que presenta importantes desafíos y demandas de reformas. Esta transición marca una nueva etapa en la política neerlandesa, tras cuatro meses desde las elecciones generales anticipadas.

Según publicó la cadena NOS, la ceremonia de investidura se realizó este lunes en el Palacio Huis ten Bosch de La Haya. En este acto oficial se llevó a cabo la firma de los decretos reales y los documentos de transferencia de poder entre Jetten y el rey Guillermo Alejandro. Posteriormente, los ministros del nuevo Ejecutivo prestaron juramento, a excepción de cuatro que retienen sus cargos de la administración anterior. El evento certifica que Jetten, a sus 38 años, se convierte en el primer jefe de Gobierno abiertamente homosexual y el más joven de la historia neerlandesa.

El medio NOS detalló que Jetten lidera ahora un gobierno de coalición en minoría, tras una ajustada victoria electoral en octubre de 2025. Su partido, Demócratas 66 (D66), de orientación centro-izquierda y fundado en 1966, encabeza el Ejecutivo gracias a un acuerdo con el Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD, de corte liberal) y la Llamada Demócrata Cristiana (CDA). El pacto deja al gobierno con 66 de los 150 escaños del Parlamento.

De acuerdo con la información difundida por NOS, la formación del gabinete coincidió con la celebración de los primeros acuerdos políticos entre los partidos de la coalición. El nuevo gabinete incluye 18 ministros –incluido el primer ministro– y diez secretarios de Estado. D66 tendrá diez ministros, el VVD nueve y la CDA ocho. Las carteras quedan repartidas entre las tres formaciones, en un contexto de polarización política y una fragmentación parlamentaria que complicaron el proceso de negociación postelectoral.

El partido liderado por Jetten destacó en la campaña su atención a temas prioritarios como la crisis de vivienda, la lucha contra el cambio climático y una reforma en materia migratoria con posturas más restrictivas. Según consignó la cadena NOS, uno de los objetivos del acuerdo de gobierno fue impedir la entrada del ultraderechista Partido de la Libertad de Geert Wilders, pese a que dicho partido se perfilaba como favorito antes de las elecciones. El acuerdo alcanzado por Jetten y sus socios desplazó a Wilders de la posibilidad de formar gobierno, lo que marcó un giro significativo en el equilibrio de fuerzas políticas.

El nuevo gobierno accede al poder tras un período de inestabilidad política. Las elecciones anticipadas tuvieron lugar once meses después de la formación del gabinete anterior, que incluía a representantes del partido de Wilders. Este clima de volatilidad afectó las negociaciones, obligando a las fuerzas centristas y de centroizquierda a tejer alianzas para evitar un giro más radical en la gestión institucional, según señaló la televisión pública neerlandesa.

El acuerdo de coalición, presentado el 30 de enero, abarca un documento de 60 páginas. En materia de Defensa, se aprobaron 19.000 millones de euros adicionales con el objetivo de alcanzar la meta fijada por la OTAN, que prevé destinar el 3,5 por ciento del PIB a la inversión militar. Los planes del ejecutivo también incluyen aumentar el número de efectivos de las Fuerzas Armadas hasta los 122.000 integrantes, en respuesta a exigencias de seguridad y compromisos internacionales.

Tal como informó NOS, las políticas migratorias figuran con medidas orientadas al endurecimiento del acceso al asilo. Se contempla una mayor inversión en los centros de acogida y controles más estrictos para solicitantes de asilo vinculados a delitos. Además, la coalición propone una política de reparto de solicitantes de asilo entre localidades, buscando equilibrar la responsabilidad a nivel municipal.

En cuanto a la Sanidad y la Seguridad Social, el documento del acuerdo establece recortes sustanciales. La coalición justificó la necesidad de estas medidas por el contexto de presión económica y los ajustes fiscales requeridos para sostener el gasto en otras áreas, como Defensa y políticas de energía. Una de las prioridades radica en lograr independencia respecto a las importaciones energéticas de otros países, según reportó NOS. El equipo de gobierno se ha fijado como meta fortalecer el suministro nacional y diversificar las fuentes energéticas.

En una publicación en redes sociales minutos antes de su investidura, Jetten expresó su compromiso con una nueva etapa, en la que enfatizó: “Orgulloso de hacer esto juntos. Es una nueva fase, con gran responsabilidad y, sobre todo, una promesa compartida de trabajar para todos en Países Bajos”. Añadió que el propósito es ir más allá de identificar los problemas existentes y avanzar hacia las soluciones, lo que, en sus palabras, “requiere valentía y colaboración”.

Según los datos recogidos por NOS, la coalición afronta no solo el reto de gobernar en minoría, sino también el de implementar las reformas pactadas en áreas sensibles, como migración, defensa, sanidad y política energética. Estos puntos determinan la agenda legislativa y la relación con una sociedad marcada por la polarización y el debate sobre la dirección del país. La composición plural del gabinete y la necesidad de pactos parlamentarios anticipan un escenario político dinámico en los próximos años bajo la jefatura de Jetten.