PAZ, satélite clave para la gestión de catástrofes naturales en España, capta 236.000 imágenes en sus primeros 8 años

Desde su lanzamiento en 2018, el aparato operado por Hisdesat superó 2.900 días en órbita, sumando casi 44.400 vueltas al planeta y miles de maniobras, brindando servicios fundamentales a instituciones públicas, empresas y organismos internacionales

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Entre las tareas más recientes y de mayor impacto realizadas por el satélite PAZ, destaca su intervención en 2025 durante las inundaciones en Talavera de la Reina (Toledo) y en la evaluación de daños provocados por la dana en la Comunidad Valenciana, así como su participación en la vigilancia de incendios forestales en diversas regiones de España y el control de infraestructuras estratégicas. Según informó Hisdesat, empresa operadora del satélite, estas acciones han reforzado su papel como herramienta esencial en la gestión de emergencias y la supervisión de entornos críticos tanto en el ámbito nacional como internacional.

De acuerdo con información publicada por Hisdesat y recogida por varios medios, el satélite PAZ celebra este domingo el octavo aniversario de su lanzamiento convertido en uno de los principales referentes tecnológicos europeos en el sector de la observación de la Tierra. Durante este periodo, PAZ ha captado un volumen total de 236.000 imágenes, que han servido para satisfacer necesidades operativas de las Fuerzas Armadas españolas y del Ministerio de Defensa, pero también para organismos públicos, empresas y entidades internacionales.

Según detalló la compañía, el 37% de estas imágenes se han obtenido a petición de instituciones vinculadas a la defensa, mientras que el 63% han tenido un uso civil, lo que incluye actividades como la gestión de emergencias, el seguimiento de riesgos medioambientales, la evaluación de catástrofes, la supervisión de infraestructuras críticas o el control del tráfico marítimo. El medio también señaló que PAZ se consolida como un instrumento estratégico gracias a una tecnología de radar SAR, que le permite ofrecer imágenes con una resolución de hasta 25 centímetros, independientemente del momento del día o de las condiciones meteorológicas adversas.

Desde su puesta en órbita el 22 de febrero de 2018, el aparato operado por Hisdesat ha superado los 2.900 días en funcionamiento, realizando más de 44.400 vueltas completas al planeta. Según publicó el medio, la distancia total recorrida por el satélite alcanza los 1.921 millones de kilómetros, una cifra que equivale a más de seis trayectos de ida y vuelta al Sol o a unos 2.500 viajes a la Luna en ambas direcciones.

La operadora informó que, a lo largo de estos ocho años, PAZ ha efectuado más de 570 maniobras de mantenimiento orbital para mantener el satélite dentro de su rango de control. De ellas, más de 30 han correspondido a maniobras de evasión, destinadas a evitar colisiones potenciales con otros satélites o restos de objetos espaciales, garantizando así la integridad y continuidad de la misión.

El medio destacó que las imágenes obtenidas por PAZ han tenido un papel clave tanto en intervenciones ante catástrofes naturales como en aplicaciones relacionadas con la vigilancia medioambiental y la protección de infraestructuras sensiblemente críticas. La versatilidad de la tecnología SAR posibilita que el satélite proporcione datos en condiciones de baja visibilidad o meteorología adversa, lo que resulta fundamental en contextos donde la inmediatez y la fiabilidad de la información resultan determinantes para la toma de decisiones.

El satélite PAZ, considerado por sus operadores como una herramienta indispensable en la cartera de servicios de monitorización y análisis espacial, ha expandido su uso más allá del entorno nacional, atendiendo peticiones de organismos y empresas internacionales interesados en sus capacidades avanzadas. Hisdesat subrayó que la demanda internacional sigue creciendo, sobre todo en sectores como la gestión de recursos, la seguridad fronteriza y la supervisión medioambiental, en los que la obtención de imágenes de alta calidad es prioritaria para la anticipación y respuesta ante eventos críticos.