Pakistán ataca siete "escondites terroristas" de los talibán paquistaníes tras varios atentados

En respuesta a una serie de atentados suicidas atribuidos al TTP y Estado Islámico, las fuerzas armadas han realizado bombardeos sobre instalaciones vinculadas a militantes en la frontera con Afganistán, mientras Islamabad exige medidas firmes al gobierno afgano

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Las fuerzas armadas de Pakistán incrementaron la presión sobre los grupos armados en la frontera norte, luego de que varias zonas del país sufrieran atentados suicidas en puntos como Islamabad, Bajaur y Bannu. Según informó el Ministerio de Información y Radiodifusión, la operación se dirigió específicamente contra siete localizaciones identificadas corno campamentos y refugios utilizados por Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) y aliados vinculados a Estado Islámico.

De acuerdo con el comunicado oficial publicado por el medio, la ofensiva aérea fue ejecutada con base en información de inteligencia que identificaba estos lugares como centros de actividad de los talibán paquistaníes y de grupos asociados, situados en la franja fronteriza entre Pakistán y Afganistán. El Ministerio detalló que se realizó una “respuesta selectiva y precisa” después de los ataques suicidas, atribuyendo la autoría a los mencionados grupos armados.

El medio informó que las autoridades responsabilizaron a estos actores de tres atentados recientes, uno registrado en la capital, Islamabad, otro en la región de Bajaur y un tercero en Bannu. Pakistán ha declarado disponer de pruebas que confirman la implicación directa de TTP y Estado Islámico en estos sucesos, los cuales se cobró la vida de al menos dos militares en el municipio de Bannu, provincia de Jíber Pastunjua. Según publicó el medio, durante el ataque en Bannu los militares abatieron a tiros al conductor de un vehículo cargado con explosivos, aunque la carga explotó poco después.

El gobierno paquistaní señala que el Ejecutivo talibán de Afganistán ha fallado en aplicar acciones efectivas destinadas a evitar el uso de su territorio para planificar ataques contra Pakistán. “El régimen talibán afgano no adoptó ninguna medida sustancial contra ellos”, citó el comunicado recogido por el medio. Islamabad intensificó así sus exigencias hacia Kabul, solicitando medidas firmes para impedir la operación de estos grupos armados transfronterizos.

Desde la perspectiva de las autoridades de Islamabad, la estabilidad interna y la seguridad ciudadana figuran como prioridades fundamentales. Según consignó el Ministerio de Información y Radiodifusión, “Pakistán siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región, pero al mismo tiempo la seguridad de nuestros ciudadanos sigue siendo nuestra principal prioridad”.

En respuesta a la reiteración de incidentes violentos, el gobierno paquistaní ha vuelto a exhortar a la comunidad internacional para que intervenga en el proceso diplomático. Islamabad instó a los actores globales a reforzar la presión sobre el régimen talibán afgano, con el objetivo de que cumpla los compromisos internacionales respecto a la prevención de actividades terroristas en su territorio. El comunicado oficial sostiene que el cumplimiento de estos compromisos por parte de Kabul es indispensable para preservar la seguridad regional y mundial.

Durante los ataques señalados, la operación militar también fue acompañada de la expresión pública de luto por la muerte de dos militares en Bannu. Además de la condena de los atentados, el gobierno valoró la respuesta de los efectivos involucrados, señalando que la acción rápida de los militares permitió abatir a uno de los atacantes antes de la detonación, aunque la explosión subsiguiente produjo víctimas y daños materiales.

Las acciones militares y diplomáticas han generado preocupación en la región fronteriza, considerando que la zona es histórica y geográficamente sensible a las operaciones transfronterizas, según consignó el medio. La tensión entre Pakistán y Afganistán ha aumentado tras los ataques, provocando un endurecimiento de las exigencias de Islamabad hacia Kabul y un llamado renovado a los socios internacionales para actuar frente a la situación.

El Ministerio de Información y Radiodifusión concluyó su comunicado enfatizando el compromiso de Pakistán en la lucha contra el terrorismo, así como la importancia de la colaboración internacional y regional para prevenir ataques que afecten la estabilidad de Asia meridional. Según reportó el medio, la crisis actual lleva a Pakistán a redoblar esfuerzos en materia de seguridad doméstica y fronteriza, centrando la respuesta del Estado tanto en acciones militares directas como en la presión diplomática externa sobre el gobierno talibán de Afganistán.