Cinco partidos políticos kurdos iraníes pactan una alianza frente al régimen iraní

Líderes de cinco organizaciones kurdas en Irán formalizan un pacto con el fin de impulsar un frente político unido, respaldar manifestaciones recientes y exigir el derecho de autodeterminación y elecciones libres para todas las minorías del país

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El respaldo abierto a las recientes manifestaciones en Irán por parte de las principales organizaciones kurdas del país ha motivado a estos grupos a formalizar una alianza que busca impulsar una estrategia política común frente al gobierno central. Según informó la televisión kurdo-iraquí Rudaw, líderes de cinco partidos kurdos con actividad dentro de la República Islámica anunciaron la creación de la Alianza de las Fuerzas Políticas del Kurdistán Iraní (AFPKI), con el objetivo de fortalecer su posición y reivindicar el derecho de autodeterminación de la comunidad kurda, además de exigir la celebración de elecciones libres y democráticas para todas las minorías nacionales y religiosas en territorio iraní.

El acuerdo fue firmado por los dirigentes principales del Partido Democrático del Kurdistán Iraní (PDKI), Mustafa Hijri; del Partido de la Vida Libre del Kurdistán (PJAK), Viyan Peyman; del Partido por la Libertad del Kurdistán (PAK), Hossein Yazdanpanah; del Partido Komala del Kurdistán, Reza Kaabi; y de la Organización de la Lucha del Kurdistán Iraní (Jabat), Baba Sheij Hosseini. De acuerdo con el reporte de Rudaw, esta alianza surge tras intensos debates entre las diversas facciones políticas y contempla tanto la situación actual en el Kurdistán Oriental —ubicado en la región occidental de Irán— como la coyuntura política general en el país.

Tal como publicó Rudaw, la declaración fundacional de la AFPKI sostiene que el régimen de la República Islámica ha perdido legitimidad política, aunque sigue en el poder principalmente debido a la división existente entre las fuerzas opositoras. En este contexto, los líderes kurdos consideran necesario responder a la coyuntura política y social que atraviesa Irán, especialmente a la luz del impulso que han alcanzado las recientes protestas, consideradas por varios dirigentes como las más multitudinarias y violentas en décadas.

Según detalló el medio kurdo-iraquí, entre las metas principales de la alianza figuran la unidad de acción entre partidos kurdos, el fortalecimiento del movimiento político kurdo en Irán, la consolidación del rol del Kurdistán como actor político y la defensa de los derechos fundamentales del pueblo kurdo. Además, la AFPKI busca participar activamente en la construcción del futuro político de Irán, promoviendo la instauración de instituciones nacionales y democráticas basadas en loa voluntad soberana de la nación kurda en la región conocida como Kurdistán Oriental.

Los líderes kurdos, de acuerdo con la información proporcionada por Rudaw, afirman que el objetivo inmediato y compartido consiste en acabar con la República Islámica de Irán. Plantean también la defensa del derecho de autodeterminación kurdo y la estructuración de un sistema administrativo democrático y laico en la región kurda. Este posicionamiento responde tanto a las condiciones históricas de marginalidad que enfrenta la comunidad kurda en Irán como a la percepción de que la unidad política puede incrementar la eficacia de sus demandas frente al gobierno central.

La alianza, de acuerdo con el relato de Rudaw, se declaró solidaria del “descontento generalizado” expresado por amplios sectores de la sociedad iraní contra el régimen de los ayatolás, sumando su apoyo a las recientes protestas que han tenido lugar a finales de diciembre y que, según algunos dirigentes kurdos, han representado una de las olas de movilización más grandes y mortales de las últimas décadas en el país.

El miembro del Comité Ejecutivo del PDKI, Mohammad Nazif Qadri, entrevistado por la cadena kurdo-iraquí, explicó que la decisión de crear la AFPKI derivó de amplias consultas y debates entre las principales coaliciones políticas kurdas, así como de la urgencia de responder a los desafíos actuales con una agenda común. Según consignó Rudaw, el PDKI cuenta con una larga historia de enfrentamientos armados contra las autoridades iraníes, remontándose su actividad a la instauración de la República Islámica en 1979.

La plataforma política propuesta por la alianza aboga por la coordinación de esfuerzos entre fuerzas políticas y civiles en todo Irán, con la aspiración de celebrar comicios libres y transparentes, además de garantizar derechos fundamentales para todas las minorías nacionales y religiosas. Los partidos firmantes también plantean la creación de un sistema político y administrativo basado en los principios democráticos y seculares en el Kurdistán Oriental, lo que, según argumentan, supondría una transformación en los vínculos entre las minorías y el Estado iraní.

El contexto de fragmentación de la oposición al régimen de los ayatolás, según expone la declaración recogida por Rudaw, ha permitido que el actual gobierno mantenga el control pese a un clima de protesta y descontento social. La AFPKI considera que fortalecer la unidad entre los kurdos puede actuar como catalizador para un mayor aceramiento entre las diferentes fuerzas opositoras en Irán, quienes enfrentan desde hace años dificultades para articular estrategias comunes.

Al asumir una postura de respaldo abierto respecto de las protestas sociales más recientes, los partidos kurdos buscan reforzar su legitimidad como representantes de las demandas kurdas dentro de Irán, pero también posicionarse como actores clave en el debate nacional sobre derechos políticos, libertades civiles y estructuras de gobierno. La apuesta por elecciones libres, según los términos reportados por Rudaw, incluye el llamado al establecimiento de nuevas instituciones que reflejen la pluralidad étnica, religiosa y cultural del país, y que permitan a los kurdos, así como a otras minorías, determinar su propio destino político y administrativo dentro de un marco democrático.

El acuerdo firmado por las cinco organizaciones y divulgado por Rudaw constituye un paso inédito en la historia reciente de la política kurda en Irán, ya que tradicionalmente estos partidos han operado de forma independiente, con diferencias estratégicas y programáticas. La alianza recién formalizada se presenta como un intento concreto por superar esas divisiones y responder de manera coordinada a los desafíos que plantean tanto la coyuntura nacional iraní como la situación interna del propio Kurdistán Oriental.