Reino Unido apunta a un "descenso moderado" de los ataques con drones de Rusia en enero por el mal tiempo

Las agencias británicas señalan que las operaciones rusas con vehículos aéreos no tripulados sobre territorio ucraniano disminuyeron el primer mes del año, atribuyendo el cambio a condiciones meteorológicas adversas que afectaron la ofensiva contra infraestructura de energía y servicios esenciales

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Las fuerzas rusas han efectuado más de 20.000 ataques con drones kamikaze y han empleado más de 300 misiles lanzados desde bombarderos de largo alcance en sus intentos por desmantelar la infraestructura eléctrica y la generación de calefacción en Ucrania desde octubre de 2025. Además, la distribución de agua en territorio ucraniano ha sufrido repercusiones como parte de este esfuerzo coordinado contra instalaciones clave. Así lo informó el Ministerio de Defensa británico en un comunicado difundido a través de sus canales oficiales, según reportó el medio.

Durante el primer mes de 2026, las agencias de Inteligencia del Reino Unido detectaron una disminución en la cantidad de drones Shahed usados por Rusia en ataques dirigidos a objetivos ucranianos. De acuerdo con el comunicado citado por el medio, la cantidad de ataques en enero se redujo a cerca de 4.400, lo que representa un descenso moderado en relación con los aproximadamente 5.100 drones lanzados durante diciembre de 2025. Este cambio ha sido atribuido, casi con certeza, a las condiciones meteorológicas desfavorables que afectan la región en invierno.

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El análisis compartido por el Ministerio de Defensa británico destacó que, aunque las condiciones climáticas influyeron en la reducción de ataques, las cifras diarias de lanzamiento sí mostraron variaciones dentro del mismo mes. Precisaron que, durante las dos primeras semanas de enero, el ritmo de operaciones rusas subió considerablemente, situándose en una media de unos 190 drones al día, en comparación con los cerca de 140 registrados cada 24 horas en los días restantes de ese periodo.

Según publicó el Ministerio de Defensa británico y recogió el medio, entre el 28 de enero y el 2 de febrero se registró una pausa temporal en los ataques a la infraestructura energética de Ucrania, respetada en términos generales por ambas partes. Sin embargo, el 3 de febrero Rusia reanudó los ataques a gran escala contra el sector energético, reafirmando así que este tipo de instalaciones se mantienen como su principal objetivo en el conflicto.

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La estrategia rusa, de acuerdo con el balance del Ministerio de Defensa británico, se orienta a debilitar de manera sistemática la red eléctrica ucraniana y su capacidad para generar calefacción, buscando aumentar la presión sobre la infraestructura crítica. Las autoridades británicas subrayaron que cualquier cese temporal en el uso de misiles otorga a Rusia la posibilidad de reservar recursos para campañas futuras contra las redes energéticas.

En su informe, los servicios de Inteligencia del Reino Unido señalaron que Rusia podría suplir posibles períodos de menor actividad de su flota de bombarderos de largo alcance a través de su arsenal de armas para ataques en profundidad. Detallaron que Moscú ha recurrido ampliamente a misiles balísticos de corto alcance durante la campaña de invierno, usándolos en mayores cantidades que en temporadas previas del conflicto, según precisó el Ministerio de Defensa británico.

El comunicado añade que, si bien los ataques con misiles y drones se enfocan principalmente en la red eléctrica y las plantas de calefacción, el suministro de agua se encuentra cada vez más impactado por el deterioro de la infraestructura esencial, lo que implica efectos colaterales para la población y los servicios básicos de Ucrania.

En línea con las operaciones documentadas, el Ministerio de Defensa británico enfatizó en su comunicado la continuidad de la campaña sobre infraestructuras críticas, anticipando que los misiles y drones seguirán representando una amenaza para el funcionamiento de los sistemas energéticos y de servicios en el país. Los servicios de Inteligencia del Reino Unido reiteraron que, aunque las condiciones meteorológicas puedan modificar temporalmente la intensidad de los ataques, el patrón de objetivos sobre la red nacional ucraniana de energía se ha mantenido constante desde el otoño de 2025.

La campaña sostenida de Rusia, según las autoridades británicas, busca erosionar capacidades vitales para la vida diaria y la viabilidad de los servicios públicos en Ucrania, combinando diversas armas y ajustando sus operaciones tácticas en función de factores climáticos, disponibilidad de recursos y prioridades estratégicas.