
Aunque la investigación sobre el caso del criadero de animales en Melgar de Fernamental había comenzado en 2013, la situación adquirió notoriedad después de que una inspección realizada en 2020 reveló hallazgos de gravedad, entre ellos la presencia de perros muertos en la vivienda del responsable, cuerpos depositados en un contenedor de plástico y evidencias de canibalismo entre los animales, según informó el medio de comunicación. La Guardia Civil extraditó desde Venezuela al propietario del criadero, quien permanecía prófugo desde 2020. El hombre arribó a Madrid este jueves bajo custodia policial, para enfrentar cargos relacionados con maltrato animal y fraude, después de ser localizado y detenido fuera de España, según consignó el medio.
De acuerdo con la información publicada, la actuación policial inició formalmente en febrero de 2020. En ese momento, el Seprona de la Guardia Civil registró propiedades pertenecientes al criador en la localidad de Melgar de Fernamental, Burgos. Al detectarse que el sospechoso había abandonado el país pocos días antes, el Juzgado de Instrucción número 2 de Burgos emitió una orden internacional de detención. Interpol, por su parte, activó una ‘Red Notice’ para facilitar la colaboración de las fuerzas policiales a nivel global, con el fin de ubicar y arrestar provisionalmente al implicado.
El medio detalló que la investigación contra este criador comenzó nueve años antes, en 2013, cuando Seprona verificó las condiciones higiénico-sanitarias y de bienestar animal en las instalaciones del criadero. Las inspecciones desembocaban en denuncias administrativas por anomalías persistentes y reiteradas deficiencias en el cuidado de los animales. Con el paso del tiempo, se documentó un agravamiento de los hábitos “negligentes” del investigado en el trato a los perros, lo que derivó en molestias generalizadas entre los habitantes de Melgar de Fernamental. Entre los problemas detectados figuraban la acumulación de suciedad y excrementos, la mezcla de comida con residuos, olores penetrantes y la proliferación de parásitos.
Según consignó el medio, en 2019 la investigación cobró un nuevo impulso: se realizaron inspecciones que confirmaron el estado deficiente de los animales y de los habitáculos en los que permanecían. En ese contexto, el criador fue arrestado inicialmente por maltrato animal, y los agentes retiraron cuatro perros que presentaban condiciones de salud consideradas críticas. Pese a que la licencia ambiental otorgaba permiso para albergar hasta 75 perros, los agentes constataron la presencia de 147 ejemplares: 97 adultos y 50 cachorros.
Muchos de los animales rescatados presentaban un estado de delgadez extrema, enfermedades sin tratamiento y carecían de asistencia veterinaria. En el mismo año, el hombre fue detenido de nuevo, esta vez por estafa en la venta de uno de los perros. Posteriormente, en otra inspección, fue arrestado otra vez por persistir las malas condiciones sanitarias y la precariedad en el cuidado de los animales, situación que motivó la intervención de cinco perros adicionales, cuya situación obligó a recurrir a atención veterinaria de urgencia.
En 2020 tuvo lugar una nueva operación en el llamado "criadero de los horrores", cuando el criador ya no se encontraba en España y era objeto de una búsqueda internacional. Se practicaron registros judiciales en cuatro inmuebles adscritos al investigado: dos viviendas, una finca y el criadero principal. Durante la inspección de un piso en un edificio residencial, los agentes hallaron cadáveres de perros, incluyendo un cachorro dentro de una bolsa ubicada en el congelador, y rescataron a 38 animales vivos, hacinados y sin acceso a agua o comida, entre restos de excrementos. En el criadero principal se encontraron más restos animales en condiciones de abandono, y algunos cadáveres presentaban indicios de canibalismo. Las necropsias realizadas confirmaron que la causa de muerte fue el abandono.
El Seprona solicitó al juzgado correspondiente la inhabilitación del detenido para ejercer la profesión, la revocación de la licencia ambiental, la retirada de la propiedad de todos los perros bajo su cargo y el cierre definitivo de la instalación. Estas medidas respondieron a la gravedad de los hechos documentados por las autoridades. Fruto de la operación judicial y policial, se realizó la retirada de 86 perros supervivientes y dos gatos, que luego fueron acogidos provisionalmente, según publicó el medio.
Tras su huida de España en 2020, los investigadores lograron ubicar inicialmente al hombre en una región de México, y al cabo de varios años, en Venezuela. La localización en el país sudamericano permitió que, gracias a la colaboración de Interpol y las autoridades venezolanas, se produjera la detención. Posteriormente, el detenido fue extraditado y trasladado a territorio español, donde permanece bajo custodia policial para responder ante la justicia por los delitos atribuidos, de acuerdo con la información del medio de comunicación.
El medio indicó que la causa legal sigue en manos del Juzgado de Instrucción número 2 de Burgos, que ha adoptado medidas cautelares y solicitará las sanciones pertinentes en función de la gravedad y reiteración de los hechos evidenciados por los informes veterinarios y los agentes del Seprona. La operación ha contado con la participación de cuerpos policiales internacionales, así como la intervención directa de las autoridades judiciales españolas y venezolanas en todo el proceso de búsqueda, detención y traslado del implicado para su comparecencia ante los tribunales españoles.
Últimas Noticias
Machado expresa su rechazo a los cánticos racistas coreados por sus seguidores en Madrid
Ministro dice que Colombia entregó a EE.UU. información sobre posible atentado a candidato
Lula se ofrece a UE para ayudar a reducir costes energéticos y descarbonizar la industria
Dimite un alto mando policial ucraniano tras la "vergonzosa" huida de dos agentes en el tiroteo de Kiev

El deporte español y Madrid quieren brillar en la Gala de los Premios Laureus 2026
