El mandatario y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, ha señalado que la propuesta de inversiones demuestra un compromiso con los pasajeros y las aerolíneas ante la presión que afrontan las infraestructuras aeroportuarias en España. Según informó el medio, el Consejo de Administración de Aena ha aprobado en sesión extraordinaria el Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el periodo 2027-2031, que contempla un total de 12.888 millones de euros en inversiones, de los cuales 9.991 millones se consideran regulados y quedan recogidos en el DORA correspondiente a esos años. Este plan, ya remitido a la Dirección General de Aviación Civil y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), prevé asegurar la capacidad y seguridad de los aeropuertos españoles para gestionar una proyección de 1.690 millones de pasajeros en cinco años, mientras mantiene las tarifas aeroportuarias en niveles competitivos mediante un incremento medio anual de 0,43 euros por pasajero. La noticia fue publicada por el medio donde también se detalló que la variación tarifaria se ajustará en función del tamaño de cada aeropuerto.
De acuerdo con lo consignado por el medio, la configuración de tarifas diferentes según el tamaño de cada terminal significa que la subida será inferior en aeropuertos medianos y pequeños. Este ajuste pretende preservar la competitividad internacional del sistema aeroportuario español, ya que las tarifas de Aena varían en función de la demanda y el tamaño de las infraestructuras. Tras esta aprobación inicial por parte del Consejo de Administración, la propuesta del DORA 2027-2031 será evaluada por las autoridades de Aviación Civil y la CNMC y pasará por los Comités de Coordinación Aeroportuaria de las comunidades autónomas. El documento definitivo requiere el visto bueno del Consejo de Ministros, que debe dictaminar antes de septiembre del año en curso.
El escenario de tráfico contemplado en el DORA toma como referencia las proyecciones de entidades internacionales como ACI y EUROCONTROL, según publicó el medio. Este escenario prevé que el conjunto de aeropuertos gestionados por Aena alcance los 1.690 millones de pasajeros entre 2027 y 2031, una meta que supone un reto logístico y operativo para la compañía. La cifra responde a la evolución experimentada en los años recientes tras la crisis sanitaria de la COVID-19 y el precedente económico de 2008-2012. Aena argumentó en el documento remitido a las autoridades que las grandes inversiones realizadas entre 2000 y 2010 facilitaron mantener una calidad operativa por encima de la media europea, permitiendo así responder con flexibilidad a los aumentos de tráfico y superar sin incidencias las últimas crisis.
Según relata el medio, el ciclo inversor propuesto para el quinquenio 2027-2031 busca dotar a todas las instalaciones aeroportuarias del país de medios suficientes para atender la futura demanda, cumpliendo los estándares más altos de seguridad, mantenimiento y calidad de servicio tanto para pasajeros como para aerolíneas, a la vez que promueve la sostenibilidad medioambiental. Cada aeropuerto recibirá fondos para adaptar sus infraestructuras a la normativa vigente, reforzar la seguridad física y operacional, actualizar tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), y mejorar la sostenibilidad y la calidad general del servicio.
El medio detalló que la estrategia de inversiones también contempla mantener la calidad de la experiencia para los pasajeros y la eficiencia en la operativa de las aerolíneas durante las obras, manteniendo todos los aeropuertos abiertos al tráfico. Aena ha definido 26 indicadores clave, entre los que se incluyen métricas de satisfacción del pasajero, tiempos de espera, desempeño medioambiental y adopción tecnológica, con criterios más estrictos que los actuales. El objetivo es conservar altos estándares de servicio y agilidad en los procesos durante el periodo de modernización.
Según informó el medio, uno de los objetivos de sostenibilidad planteados es alcanzar la neutralidad de emisiones netas ("Net Zero") en 2030, anticipándose en dos décadas a los plazos que afronta el resto del sector a nivel internacional. Para lograr eso, Aena prevé requerir inversiones adicionales significativas dentro del ciclo definido. Con este enfoque, la propuesta enviada a las autoridades incluye compromisos para convertir los aeropuertos en nodos de conectividad multimodal que combinen eficiencia operativa y respeto ambiental.
En cuanto a la tramitación institucional, una vez recibidas las valoraciones técnicas por parte de la Dirección General de Aviación Civil y de la CNMC, se consultará a los Comités de Coordinación Aeroportuaria de las distintas comunidades autónomas antes de que el Consejo de Ministros apruebe el documento definitivo, algo que debe ocurrir antes de septiembre del presente año.
Durante el periodo 2027-2031, las actuaciones recogidas en el DORA incluyen obras de adecuación normativa, mantenimiento mayor, refuerzos en seguridad física y digital, inversiones TIC, planes de calidad ambiental y proyectos de eficiencia energética. Asimismo, Aena fundamentó la necesidad del ciclo inversor en la premisa de que ningún aeropuerto debe convertirse en freno a la movilidad o al desarrollo económico en ningún ciclo económico futuro. Según lo manifestado por el medio, la propuesta confirma la apuesta de Aena por una gestión de infraestructuras adaptada y actualizada a los retos del sector aéreo y las demandas de los usuarios.