Una vacuna basada en ARN permite neutralizar los efectos de alérgenos tanto de alimentos como de pólenes

Investigadores de España y Dinamarca han desarrollado un enfoque experimental con ARN capaz de atacar distintos desencadenantes de alergias, mostrando protección y seguridad en modelos animales, según publica Nature Communications, lo que podría transformar el tratamiento de la polisensibilización

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El modelo experimental de inmunoterapia con ARN mensajero recientemente desarrollado demostró mayor protección que la inmunoterapia clásica basada en alérgenos naturales individuales, según consignó Nature Communications. Cada etapa de este estudio, realizado en modelos animales, incluyó evaluaciones exhaustivas de seguridad que no revelaron reacciones adversas durante la aplicación del tratamiento, consolidando así la viabilidad del enfoque. La investigación, liderada por la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU) junto con la Universidad Complutense de Madrid (UCM), IBIMA-Plataforma BIONAND de Málaga y especialistas clínicos de los hospitales Vall d'Hebron y Clínic de Barcelona, apuntó a tratar la polisensibilización a distintas fuentes alergénicas con un solo procedimiento.

Según publicó la revista Nature Communications, el equipo internacional elaboró una inmunoterapia de nueva generación que, en pruebas preclínicas, neutralizó la respuesta alérgica frente a alérgenos procedentes tanto de alimentos como de pólenes. Esta estrategia se orienta principalmente a personas polisensibilizadas a múltiples componentes homólogos, un desafío frecuente en la alergología y para el que no existe actualmente un tratamiento sencillo.

De acuerdo con Nature Communications, uno de los principales retos clínicos en el contexto de las alergias múltiples consiste en la dificultad para identificar con certeza la fuente primaria de sensibilización. Ante este escenario, la recomendación predominante implica evitar la ingesta de todos los alimentos potencialmente implicados, una medida de difícil cumplimiento en casos donde la exposición involuntaria resulta probable y aumentan las posibilidades de reacciones alérgicas graves. Mientras tanto, la inmunoterapia convencional representa la única alternativa con capacidad de modificar a largo plazo el curso de la enfermedad alérgica, aunque sus limitaciones incluyen la aparición de reacciones adversas durante el tratamiento y una tasa significativa de abandonos.

La necesidad de un procedimiento más efectivo llevó a los investigadores a diseñar, como detalló también Nature Communications, una proteína artificial basada en el concepto de “alérgeno consenso”. Esta molécula sintetiza en su secuencia los elementos estructurales e inmunogénicos compartidos por los miembros clave de la familia de alérgenos responsables de la reactividad cruzada, permitiendo así el abordaje simultáneo de múltiples sensibilizaciones. La caracterización molecular de este alérgeno artificial se realizó en el grupo de Alérgenos de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid.

Para la administración del tratamiento, el equipo utilizó tecnología de ARN mensajero, similar a la empleada en las vacunas contra la COVID-19. De acuerdo con la información difundida en Nature Communications, este método introduce el ARN en el organismo, donde las células del paciente producen transitoriamente el alérgeno de consenso. A este enfoque, los investigadores hacen referencia como un mecanismo comparable al “caballo de Troya”, pues permite que el propio organismo sintetice la proteína artificial y, de esa manera, el sistema inmunitario desarrolle una respuesta defensiva hacia los principales desencadenantes alérgicos, previniendo reacciones adversas y promoviendo formas de protección inmunológica.

Los experimentos realizados en animales mostraron que el tratamiento por ARN inducía la producción de anticuerpos dirigidos contra alérgenos derivados de diferentes fuentes, abarcando desde alimentos hasta pólenes. Entre los resultados destacados, Nature Communications señaló que la protección alcanzada resulta superior a la lograda con inmunoterapia basada en proteínas naturales individuales. No obstante, en modelos de alergia severa, los ratones inmunizados bajo el nuevo protocolo presentaron aún ciertos síntomas tras la exposición, aunque su perfil inmunológico sugiere que ajustes futuros en la formulación y la vía de administración podrán incrementar la efectividad de esta propuesta.

Este trabajo, de acuerdo con Nature Communications, introduce una plataforma tecnológica versátil tanto en capacidad de personalización como en potencial de cobertura de agentes alérgicos, con el objetivo de generar terapias más seguras y eficaces para la polisensibilización. Se resalta además que el desarrollo de esta inmunoterapia pone en evidencia el papel de la colaboración internacional en la investigación biomédica, así como la participación activa de la Universidad Complutense de Madrid en estrategias de vanguardia.

Nature Communications explicó que las alergias por sensibilización cruzada involucran generalmente proteínas muy conservadas entre especies vegetales, fenómeno que posibilita que una persona ya sensibilizada a un tipo de alimento experimente reacciones al exponerse a otros alimentos o pólenes que contienen proteínas homólogas, aun sin contacto directo previo. Un ejemplo de este fenómeno es el síndrome alérgico provocado por proteínas transportadoras de lípidos no específicos (nsLTP), que se ha identificado como una de las formas más habituales de alergia alimentaria en el sur de Europa. Dentro de esta familia de proteínas, el principal alérgeno del melocotón se reconoció como prototipo, en tanto existen hasta 40 variantes homólogas en frutas, frutos secos, legumbres y distintos pólenes.

Nature Communications cifró en más de siete millones el número de personas afectadas por estas alergias en Europa, subrayando la magnitud y la incidencia del problema. El sistema inmunitario de quienes padecen estas afecciones responde de manera desproporcionada a proteínas que, en la mayoría de los casos, no conllevan peligro para la población general. Los síntomas de los afectados pueden variar, desde manifestaciones leves hasta episodios graves como el choque anafiláctico.

El estudio publicado en Nature Communications sugiere que los avances en la administración de ARN y la producción de proteínas artificiales podrían sentar las bases para el desarrollo de inmunoterapias eficaces frente a múltiples formas de alergias complejas. Esto representaría un cambio de paradigma respecto al manejo previo, en el que predominaban estrategias restrictivas o inmunoterapias de largo recorrido y limitada eficacia. La nueva aproximación ofrece la posibilidad de que los pacientes con polisensibilización puedan acceder en el futuro a tratamientos más universales, personalizados y con mejor perfil de seguridad.