Una ONG denuncia un proyecto del Gobierno israelí para construir nuevas viviendas en el noreste de Jerusalén

La organización Peace Now advierte sobre la aprobación de un plan gubernamental para levantar casi seis mil residencias junto al asentamiento de Adam, advirtiendo que constituye la mayor ampliación territorial en Jerusalén desde 1967, según su denuncia

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Peace Now, organización no gubernamental dedicada al monitoreo de la actividad en los territorios ocupados, señaló que el plan presentado ante las autoridades israelíes en octubre de 2025 propone el desarrollo de 2.970 residencias en terrenos localizados entre comunidades palestinas, concretamente Al Ram e Hizma. Según reportó Europa Press, la ONG precisó que este proyecto, aunque ubicado fuera de los límites municipales oficiales de Jerusalén, estaría dirigido a la población ultraortodoxa y funcionaría de facto como un barrio integral de la ciudad, sumándose a las áreas urbanizadas como Neve Yaakov y, a la vez, formando parte de la expansión del asentamiento de Adam, donde la administración prevé la construcción de cerca de 6.000 viviendas adicionales.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el Gobierno de Israel, liderado por Benjamin Netanyahu, ha dado aprobación formal a este plan en el noreste de Jerusalén. El Ministerio de Construcción y Vivienda comprometió una inversión estimada en 120 millones de nuevos séqueles destinada a este proyecto, que supone la mayor expansión territorial ligada a la ciudad desde el año 1967, según la ONG. Peace Now remarcó que la iniciativa ocurre sobre terrenos que fueron previamente expropiados a la aldea palestina de Jaba, e insistió en que esta expansión constituye de facto “una anexión por la puerta trasera” debido a la falta de conexión física entre el asentamiento actual de Adam y las zonas donde planean levantar las nuevas viviendas, separadas por la carretera 437, que conecta el puesto de control de Hizma con Mishor Adumim.

El medio Europa Press detalló que, aunque el área seleccionada para el desarrollo de estas residencias se sitúa fuera del perímetro municipal de Jerusalén, la planificación estatal prevé integrarla funcionalmente a la urbe. El futuro barrio serviría como continuación del asentamiento de Neve Yaakov y se sumaría al mapa urbano bajo control israelí, situación que, de acuerdo con Peace Now, refleja un cambio en la política de expansión de la ciudad que no se había visto desde hace más de cinco décadas. La organización hizo énfasis en que el Gobierno diseñó la propuesta de tal manera que, pese a la falta de contigüidad territorial con el asentamiento de Adam, las nuevas unidades habitacionales se presenten como una ampliación de este enclave.

El Consejo de Ministros israelí, además, adoptó una reforma en la administración de Cisjordania que otorga mayores competencias para autorizar proyectos de construcción en nuevos asentamientos, la confiscación de terrenos y la gestión de lugares religiosos que permanecen en disputa, como la Tumba de los Patriarcas ubicada en Hebrón y la Tumba de Raquel, próxima a Belén. Según recogió Europa Press, estos cambios normativos permiten acelerar procesos para el desarrollo de infraestructuras habitacionales y el mantenimiento de sitios considerados estratégicos tanto para autoridades civiles como para diferentes confesiones religiosas.

En ese contexto, Peace Now expresó su preocupación respecto al impacto que tendría el avance del plan para la región y sus habitantes. La organización subrayó que la expansión proyectada no responde únicamente a una iniciativa residencial, sino que abre la puerta a la consolidación de la presencia israelí en territorios cuya soberanía sigue en disputa internacional. Consideró, según Europa Press, que la aprobación de este tipo de iniciativas refuerza dinámicas que contribuyen a modificar la realidad sobre el terreno, dificultando la solución negociada al conflicto israelí-palestino.

Europa Press indicó que las autoridades han presentado el proyecto como un desarrollo orientado a la satisfacción de necesidades habitacionales para la población ultraortodoxa, un segmento que registra crecimiento demográfico elevado y demanda acceso a viviendas cerca de Jerusalén. Sin embargo, Peace Now advirtió que el emplazamiento de las nuevas construcciones, al quedar entre varias comunidades palestinas y fuera del municipio de Jerusalén, establece un nuevo precedente para la apropiación de tierras en la región en disputa.

El anuncio del proyecto de 6.000 viviendas también coincide con una reforma administrativa que cambia el mecanismo de autorización y control sobre los asentamientos en Cisjordania. Bajo las disposiciones actuales, el poder ejecutivo central asume un papel más directo en la toma de decisiones sobre las autorizaciones de nuevos desarrollos urbanos, la asignación de recursos, la expropiación de terrenos y la gestión de patrimonios religiosos, según lo consignado por Europa Press. Peace Now agregó que la falta de conexión física entre Adam y las futuras edificaciones —al estar separadas por la carretera 437— representa también una nueva modalidad de expansión, que dificulta la creación de un armazón territorial coherente para las comunidades palestinas en la zona.

Finalmente, Europa Press reportó que Peace Now concluyó su advertencia resaltando que este plan gubernamental marca un punto de inflexión ya que, desde 1967, la ciudad de Jerusalén no había conocido un proceso de ampliación de tal magnitud en territorio de Cisjordania, lo cual, según la ONG, genera implicaciones que trascienden el ámbito habitacional y afectan directamente el statu quo de la región y las perspectivas para una eventual solución diplomática.