Starmer admite que Reino Unido "tiene que acelerar" el incremento del gasto en Defensa

Ante las crecientes amenazas de Moscú y la incertidumbre sobre el futuro de Ucrania, el gobierno de Keir Starmer estudia acelerar la asignación de recursos a la seguridad nacional mientras descarta confirmar un aumento inmediato al 3% del PIB

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Durante su intervención frente a diversos asistentes en el suroeste de Londres, el primer ministro británico Keir Starmer advirtió que la postura de Rusia hacia Europa mantiene una amenaza persistente para la seguridad colectiva, incluso después de que pudiera finalizar la guerra en Ucrania. En ese contexto, Starmer planteó la necesidad de aumentar con mayor agilidad la inversión en Defensa del Reino Unido, según detalló el medio The Guardian.

El jefe de gobierno resaltó en sus declaraciones que la situación de seguridad en el continente europeo requiere decisiones rápidas y concretas en materia de Defensa. Según informó The Guardian, Starmer enfatizó que la amenaza presentada por Moscú tiene un impacto potencial en toda la población británica, al señalar: “Tenemos que estar atentos a eso, porque va a afectar a todas y cada una de las personas en esta sala, a todas y cada una de las personas en este país, así que debemos dar un paso al frente”. El mandatario subrayó que tratar esta cuestión obliga a Reino Unido a “avanzar más rápido” con respecto al gasto militar, aunque evitó confirmar si el objetivo de alcanzar el 3% del Producto Interior Bruto antes de las próximas elecciones generales será una meta inmediata de su administración.

Según información recabada por The Guardian, fuentes gubernamentales trasladaron que el Ejecutivo encabezado por Starmer no contempla un plan específico para elevar el gasto en Defensa al 3% del PIB antes de la cita electoral. A pesar de la presión y las especulaciones surgidas a raíz de sus declaraciones, esas fuentes señalaron que sí existen alternativas en análisis para acelerar la asignación de inversión militar, aunque sin detallar cuáles serían esas medidas ni su calendario de aplicación.

En la actualidad, conforme a los registros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) citados por The Guardian, el Reino Unido dedica el 2,4% de su PIB al gasto en Defensa. La cumbre de la OTAN celebrada en La Haya estableció recientemente el compromiso entre los países miembros de alcanzar un 3,5% del PIB dedicado a inversiones militares directas para 2035. Adicionalmente, los aliados pactaron destinar un 1,5% del PIB a inversiones relacionadas, como la ciberseguridad o infraestructura estratégica.

Entre los compromisos acordados en La Haya, Reino Unido solicitó y obtuvo la inclusión de una cláusula de revisión, reveló The Guardian. Mediante esa disposición, los 32 países aliados revisarán en 2029 los planes de gasto militar, tomando en consideración la evolución del entorno geoestratégico de Europa para decidir si se mantiene el objetivo establecido en la cumbre, o si se requieren ajustes ante cambios sustanciales en la amenaza o necesidades defensivas.

Las recientes valoraciones de Starmer, consignó The Guardian, se producen en medio de un escenario caracterizado por la persistencia de tensiones con Rusia y la incertidumbre derivada del desarrollo de la guerra en Ucrania. El gobierno británico valora de forma continua tanto la evolución de los conflictos activos como la postura general de Moscú hacia Europa, admitiendo que esas variables inciden de manera directa sobre la percepción y el diseño de la estrategia nacional de defensa.

Las declaraciones de Starmer constituyen una respuesta a las demandas de amplios sectores políticos y sociales que urgen al ejecutivo a reforzar la capacidad militar del país frente al contexto internacional actual. Si bien el gobierno ha evitado ofrecer un calendario concreto para la consecución del 3% del PIB en gasto de Defensa, la Administración sí reconoce la urgencia de acelerar los procesos de asignación de recursos, ajustando los ritmos de inversión según las necesidades que determine el entorno de seguridad.

El tema central de debate, puntualizó The Guardian, gira en torno al dilema entre la necesidad de incrementar rápidamente la preparación militar y las consideraciones presupuestarias y políticas ligadas a un eventual aumento hasta la meta del 3% del PIB. El enfoque del gobierno, de momento, apunta a una revisión permanente de los datos y anticipa que el futuro de la estrategia de Defensa quedará supeditado a la evolución de las circunstancias tanto internas como internacionales.