EEUU envía a un centenar de instructores y asesores militares a Nigeria

Tras la llegada de especialistas de Washington a la base de Bauchi, las autoridades locales buscan fortalecer sus capacidades ante amenazas terroristas, promover el intercambio de inteligencia y ampliar la protección de localidades afectadas por conflictos armados y grupos radicales

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El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Nigeria indicó que toda la formación se llevará a cabo bajo la autoridad y el control del Gobierno nigeriano, en colaboración directa con las propias fuerzas militares del país, detalló el comunicado oficial. Esta condición subraya que el centenar de instructores y asesores militares de Estados Unidos que llegaron recientemente a la Base Aérea de Bauchi no desempeñarán funciones de combate, sino que se concentrarán en mejorar la capacitación de las fuerzas armadas y en el asesoramiento técnico y de inteligencia, según consignó el medio.

De acuerdo con lo informado por el ejército nigeriano, el despliegue estadounidense respondió a una solicitud formal de apoyo por parte de Nigeria, centrada en necesidades específicas de adiestramiento militar, intercambio de inteligencia y soporte técnico. Tal como publicó la fuente original, la llegada de estos especialistas y el material asociado busca suministrar capacidades técnicas avanzadas que permitan a las autoridades locales fortalecer sus mecanismos de defensa frente a amenazas terroristas y ofrecer mayor protección a comunidades vulnerables ante situaciones de conflicto y presencia de grupos armados radicales.

El comunicado oficial también precisó la naturaleza exclusiva de la misión de los militares estadounidenses, subrayando que el personal desplazado no está destinado a participar en operaciones ofensivas. La cooperación se restringe a ámbitos de asesoría y formación, dirigida siempre por las estructuras nigerianas. Las autoridades destacaron que el propósito principal consiste en reforzar la capacidad de Nigeria para identificar y neutralizar a grupos extremistas que operan en el país, indicando, según el Estado Mayor, que la puesta en común de inteligencia será central en este esfuerzo conjunto para prevenir acciones desestabilizadoras.

El medio recordó que este despliegue asesor sucede tras operaciones previas realizadas por Estados Unidos en el territorio nigeriano. En diciembre de 2025, Washington llevó a cabo bombardeos contra objetivos atribuidos al autodenominado Estado Islámico en la región del estado de Sokoto, una intervención que contó con la colaboración del gobierno local tras un período de tensiones diplomáticas. En ese contexto, el presidente estadounidense declaró públicamente su preocupación por la existencia de un supuesto “genocidio” de cristianos en Nigeria, asunto que llevó a incluir al país africano en la lista de “países de preocupación particular” bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional, acompañando esa designación con la amenaza de una posible intervención militar. No obstante, tal como señaló la fuente, el ejecutivo nigeriano encabezado por Bola Tinubu rechazó la existencia de la situación denunciada por Washington.

A pesar de las negativas del gobierno nigeriano sobre la gravedad de los hechos denunciados por Estados Unidos, Nigeria continúa afrontando una compleja crisis de seguridad marcada por la persistencia de actividades de grupos armados como Boko Haram y su escisión, conocida como Estado Islámico en África Occidental (ISWA), principalmente en las zonas del noreste del país. Además, el territorio sufre un aumento de enfrentamientos violentos entre agricultores y pastores por el acceso a tierras fértiles, así como tensiones derivadas de los movimientos separatistas de la población igbo y el incremento de la actividad de bandas criminales en regiones del centro y norte, según destacó el reporte.

Según consignó el comunicado recolectado por la fuente original, la colaboración con Estados Unidos se inscribe en una serie de iniciativas orientadas a proporcionar habilidades y conocimientos especializados que permitan a las fuerzas locales responder con mayor eficacia ante la multiplicidad de desafíos de seguridad que enfrenta el país, el más poblado de África. El intercambio de inteligencia, el refuerzo de la preparación táctica y el asesoramiento técnico forman parte del enfoque adoptado para mitigar el impacto de los ataques y la presencia de grupos radicales, así como para estabilizar aquellas zonas más afectadas por la violencia.

Por último, las autoridades nigerianas subrayaron que la nueva colaboración internacional no representa una externalización de sus funciones de defensa, ya que todas las acciones de formación y asesoramiento se planifican y se ejecutan bajo supervisión nacional, junto a una coordinación continua con los organismos de seguridad propios. La llegada del contingente estadounidense se contextualiza así como parte de una estrategia más amplia para reformar y fortalecer la respuesta nacional ante fenómenos de insurrección y criminalidad, abordando tanto las amenazas del extremismo religioso como los conflictos intercomunitarios y el crimen organizado, según explicó la fuente informativa.