Comienza la campaña para las elecciones en Nepal, las primeras desde la caída del Gobierno por las protestas

Nepal inicia un proceso decisivo en medio de alta tensión, con el despliegue de 300.000 agentes y un clima de incertidumbre, tras una ola de disturbios y cierre de plataformas digitales que dejó decenas de víctimas y heridos

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La primera ministra interina de Nepal, Sushila Karki, afirmó que "estas elecciones marcarán el futuro del país", subrayando la importancia de los próximos comicios generales, los primeros desde las intensas protestas que provocaron la dimisión del gobierno en 2025. Según informó el diario The Kathmandu Post, la campaña electoral comenzó este lunes en el país asiático en un ambiente de tensión, ya que la gestión de la seguridad se ha convertido en uno de los principales desafíos tras las recientes olas de violencia.

El medio The Kathmandu Post detalló que el despliegue de seguridad incluye a 300.000 militares y policías, cifra superior a la registrada en procesos electorales previos. El operativo comenzó a principios de febrero, cuando las autoridades optaron por reforzar la presencia de efectivos en las calles para prevenir incidentes violentos y proteger a los votantes el 5 de marzo, fecha programada para las elecciones generales. Esta estrategia responde a la inestabilidad que atraviesa Nepal después de una serie de disturbios sociales que desencadenaron la salida del gobierno presidido por Sharma Oli.

De acuerdo con la información publicada por The Kathmandu Post, la crisis tuvo su mayor expresión en septiembre de 2025, cuando una prohibición gubernamental sobre el acceso a la mayoría de las principales redes sociales generó un fuerte rechazo entre jóvenes y estudiantes. Las calles de Nepal registraron manifestaciones masivas, muchas de ellas encabezadas por sectores estudiantiles, que denunciaron la censura digital y criticaron la gestión del Ejecutivo. Las protestas derivaron en episodios de saqueos, incendios y actos violentos contra diversos edificios, incluyendo tribunales, hoteles y el Parlamento.

Durante esos disturbios, The Kathmandu Post consignó que más de 70 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas, cifras que muestran la magnitud de las confrontaciones. Las movilizaciones no solo demandaban el restablecimiento del acceso a las plataformas digitales, sino que expresaban un descontento generalizado con las políticas gubernamentales. Ante la presión social y el aumento de la violencia, el entonces jefe del Gobierno, Sharma Oli, presentó su dimisión junto con todo su gabinete, abriendo paso a una etapa de interinidad en la que Sushila Karki asumió temporalmente la jefatura del Ejecutivo.

El inicio de la campaña electoral ha despertado expectativas en la población nepalí, mientras los partidos políticos buscan capitalizar el descontento que motivó la crisis. Según The Kathmandu Post, la atmósfera sigue marcada por la incertidumbre y el temor a eventuales brotes de violencia, elementos que las autoridades buscan contener mediante una notable presencia policial y militar en las principales ciudades y zonas rurales.

El proceso electoral actual representa un punto de inflexión para Nepal, ya que pone a prueba la capacidad del país para avanzar hacia una mayor estabilidad política tras meses de convulsión social. The Kathmandu Post resaltó que la masiva movilización de fuerzas de seguridad apunta a garantizar la integridad de la votación y la seguridad de los candidatos y ciudadanos.

Las declaraciones de Sushila Karki al inicio de la campaña reflejan la expectativa oficial, mientras que la memoria de los eventos recientes permanece presente entre los electores. El calendario electoral mantiene la fecha del 5 de marzo como referencia principal para definir el futuro político inmediato de Nepal. A medida que avanza la campaña, los partidos discuten propuestas en un contexto de alta vigilancia, en medio del recuerdo de los incidentes que llevaron al cierre de plataformas digitales y a un repunte de la conflictividad interna, según describió The Kathmandu Post.