Cabezón admite que contrató al despacho Nummaria pero niega haber creado "laberintos societarios" para evadir impuestos

Borja Cabezón rechaza las acusaciones sobre maniobras fiscales y defiende la legalidad de su trayectoria profesional, remarcando que "he cumplido siempre con mis obligaciones tributarias" tras las revelaciones acerca de supuestas irregularidades vinculadas al caso Nummaria

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Borja Cabezón manifestó que nunca diseñó estructuras empresariales complejas con el objetivo de evitar el pago de impuestos y remarcó que su actividad empresarial se centró siempre en España. Con estas declaraciones respondió a las informaciones que lo vinculan con supuestas maniobras fiscales asociadas al caso Nummaria, según reportó El Confidencial.

De acuerdo con la información difundida por El Confidencial, Cabezón reconoció haber recurrido a los servicios del despacho Nummaria cuando dirigía una compañía entre los años 2008 y 2011. El adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE explicó que durante ese periodo, todas sus actividades económicas se enmarcaron en el ámbito profesional privado y no ostentaba ningún cargo público. El político explicó que seleccionó a Nummaria por el “reconocido prestigio y reputación” que el despacho tenía en ese momento.

Según detalló El Confidencial, la reciente publicación mencionó diferentes empresas y fechas vinculándolas a Cabezón en el contexto de una presunta “ingeniería fiscal”. El propio Cabezón afirmó: “He cumplido siempre con mis obligaciones tributarias” y sostuvo que las noticias publicadas parecen mezclar datos y periodos diferentes, explicando que la información aparecida conectaba actividades empresariales y fechas en un mismo artículo, haciendo referencias cruzadas a su persona.

En su comunicado, Cabezón se refirió al proceso judicial que involucró al despacho Nummaria y que fue instruido desde 2016. Expuso que la investigación que se llevó a cabo durante más de una década concluyó en la Audiencia Nacional con una sentencia que determinó distintos grados de responsabilidad para algunos clientes, y ausencia de responsabilidad para otros clientes bajo investigación. Cabezón hizo hincapié en que, durante ese prolongado procedimiento judicial, su propia compañía jamás recibió notificación alguna del juzgado encargado del caso, tal como consignó El Confidencial.

El Confidencial indicó que el dirigente socialista hizo énfasis en que su actividad privada relacionada con la contratación del despacho Nummaria se llevó a cabo hace entre 16 y 18 años, y que nunca recurrió a la creación de estructuras empresariales opacas en ese contexto. También remarcó que todos sus activos son “públicos y declarados” y que su esfera profesional siempre se desarrolló íntegramente dentro del territorio español.

En cuanto a las acusaciones relativas a la evasión de impuestos, Cabezón reiteró su posición en diversas ocasiones a través de declaraciones públicas recogidas por El Confidencial. Insistió en la legalidad de su conducta tributaria y reiteró que siempre ha cumplido las obligaciones fiscales correspondientes a su actividad profesional.

Por último, Cabezón advirtió, según publicó El Confidencial, que si persisten las informaciones que, en su opinión, constituyen contenido difamatorio, se reserva la posibilidad de emprender acciones legales contra aquellos que continúen publicando tales contenidos.