Amnistía Internacional insta a retractarse a los Gobiernos que solicitan la dimisión de Francesca Albanese

La organización acusa a varios países de promover desinformación y exige disculpas, subrayando que las críticas a la representante de la ONU buscan desviar la atención de los crímenes en Gaza, según la secretaria general Agnès Callamard

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“Los ministros que han difundido desinformación deben ir más allá de simplemente borrar sus comentarios en redes sociales, como algunos han hecho. Deben disculparse públicamente y retractarse de cualquier petición de dimisión de Francesca Albanese. Sus gobiernos también deben investigar cómo se produjo esta desinformación para prevenir este tipo de situaciones”, afirmó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional. Con estas declaraciones, la organización respondió a la reciente controversia suscitada por las críticas de varios gobiernos europeos hacia la relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, y exigió a los responsables que se retracten y ofrezcan disculpas públicas, según consignó Amnistía Internacional.

La entidad de derechos humanos expresó este viernes su rechazo a la actitud de los gobiernos de Alemania, Francia, Italia, República Checa y Austria, quienes manifestaron su desacuerdo con las declaraciones de Albanese, llegando incluso a solicitar la renuncia de la funcionaria de la ONU. Según publicó Amnistía Internacional, estos reclamos se originaron tras un video que habría sido manipulado, lo que distorsionó gravemente el mensaje de la relatora sobre la actuación de Israel en la Franja de Gaza. La secretaria general de la organización, Agnès Callamard, explicó que las reacciones de los gobiernos europeos se fundamentan en una pieza audiovisual editada para descontextualizar el discurso, mientras que la revisión íntegra de sus palabras evidencia un mensaje distinto.

El medio Amnistía Internacional detalló que las declaraciones de los gobiernos se hicieron públicas después de que Albanese expresara críticas hacia la respuesta internacional a la situación en Gaza durante un evento organizado por la cadena Al Yazira en Doha, la capital de Qatar. En ese foro, la representante de Naciones Unidas se refirió a la permisividad que, a su juicio, diversos actores internacionales han mostrado ante las acciones israelíes. “El hecho de que, en lugar de detener a Israel, la mayor parte del mundo lo haya armado, le haya dado excusas políticas, refugio político y apoyo económico y financiero, es un desafío”, dijo Albanese en un fragmento de su discurso difundido por sus propias redes sociales. Parte de sus palabras fue interpretada por algunos responsables europeos como una referencia directa al Estado de Israel, cuando en realidad la relatora argumentó que aludía al sistema global que ha posibilitado “el genocidio en Palestina”.

Según reportó Amnistía Internacional, los gobiernos de Francia, Alemania y República Checa solicitaron abiertamente la dimisión de Albanese. En Italia, el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, calificó de “inapropiado” el comportamiento de la relatora, mientras que la responsable de Exteriores de Austria, Beate Meinl-Reisinger, publicó mensajes en redes sociales acusando a Albanese de incitar al odio, aunque después eliminó dichas publicaciones.

De acuerdo con Amnistía Internacional, la organización considera que los pedidos de dimisión y las críticas dirigidas a Albanese funcionan como una “cortina de humo” destinada a desviar la atención sobre los crímenes que —según la entidad— Israel comete en la Franja de Gaza. Amnistía Internacional solicitó a los países europeos adoptar una postura más contundente contra las acciones israelíes en la región, en vez de centrar las críticas en la relatora especial.

En tanto, la Secretaría General de Naciones Unidas reiteró que las objeciones hacia Albanese deben canalizarse a través del Consejo de Derechos Humanos del organismo, postura que expuso el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric. Durante una rueda de prensa, Dujarric indicó que los expertos independientes del sistema de la ONU están protegidos por la inmunidad otorgada por la institución y defendió el papel de los relatores especiales como “parte fundamental de la arquitectura de los Derechos Humanos”. Dujarric también afirmó: “Ayer usé muchas palabras, y quienes defienden este tema usarán nuestras palabras para reforzar sus propios argumentos”, en referencia a las declaraciones previas de la ONU sobre la posición de Albanese.

Amnistía Internacional insistió en la necesidad de que los Estados investiguen cómo se produjo la desinformación que dio lugar a la controversia y pidió una revisión de los mecanismos internos para evitar situaciones similares en el futuro. Además, sostuvo que las acciones de los ministros europeos afectan el desarrollo del trabajo de los expertos designados por la ONU y pueden restar legitimidad a las labores de vigilancia y denuncia en contextos de conflicto y graves violaciones a los derechos humanos.

En su discurso original, Francesca Albanese criticó la respuesta internacional hacia la crisis en los Territorios Palestinos Ocupados y cuestionó el papel de los países, organismos e industrias mediáticas en relación con las acciones del gobierno israelí en Gaza. Explicó que su referencia a un “enemigo común” aludía al sistema internacional que, según ella, ha tolerado y facilitado las condiciones para que continúe el sufrimiento en la región. La relatora especial reiteró que no señaló a Israel en términos nacionales, sino a las estructuras que, a su entender, han permitido que se produzcan crímenes contra la población palestina.

Según consignó Amnistía Internacional, la organización calificó como fundamental que ningún Estado utilice información manipulada para justificar ataques a expertos independientes, ya que ello compromete el compromiso internacional con los derechos humanos y amenaza los principios de imparcialidad y respeto a la libertad de expresión dentro del sistema de Naciones Unidas.

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, reclamó una revisión exhaustiva de la situación y advirtió sobre el riesgo de que controversias de este tipo desacrediten las investigaciones que llevan a cabo los órganos de derechos humanos de la ONU. Además, Amnistía Internacional reiteró su llamamiento para que la atención internacional se centre en las denuncias de crímenes en Gaza, en lugar de buscar la deslegitimación de las voces que denuncian estos hechos. La ONG señaló que es imprescindible proteger el mandato y la independencia de los relatores especiales, quienes, conforme a lo establecido por las Naciones Unidas, desempeñan un papel fundamental en la observación y denuncia de las violaciones a los derechos humanos en contextos de conflicto armado o crisis humanitaria.

Finalmente, la organización instó a los gobiernos que emitieron declaraciones erróneas o solicitaron la dimisión de Francesca Albanese a retractarse públicamente y pedir disculpas, como parte de las acciones necesarias para restaurar la credibilidad de los organismos internacionales y prevenir futuras campañas de desinformación sobre figuras expertas de la ONU en contextos de tensión internacional.