Von der Leyen desoye una nueva invitación a la Junta de Paz de Trump por sus dudas en el encaje con la ONU

Bruselas insiste en que la Unión Europea mantiene reservas sobre la estructura y propósito del organismo impulsado por Trump, mientras el bloque reitera su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones multilaterales para el conflicto en Gaza

Guardar

Entre las inquietudes expresadas dentro de la Unión Europea sobre la Junta de Paz impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, figuran cuestionamientos acerca del posible carácter permanente del organismo y su papel mediador en conflictos internacionales, competencias que hasta ahora desempeña la ONU. El bloque europeo ha manifestado su preocupación por la eventual superposición de funciones y las consecuencias jurídicas que esto podría acarrear, según informó Europa Press. La información principal gira en torno a la negativa persistente de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a participar en la Junta de Paz, argumentando dudas sobre su adecuación a la Carta de Naciones Unidas.

De acuerdo con Europa Press, Von der Leyen rechazó por segunda vez la invitación a la reunión de la Junta de Paz para Gaza, convocada por Trump para el 19 de febrero en Washington. Olof Gill, portavoz de la Comisión Europea, señaló en una conferencia de prensa realizada en Bruselas que la posición de Von der Leyen se mantiene inalterada desde el inicio de las deliberaciones sobre este organismo. Gill detalló: “La presidenta Von der Leyen recibió efectivamente una invitación para la reunión de la Junta de Paz el 19 de febrero. Nuestra posición no ha cambiado y ha sido muy clara desde el principio. Tenemos una serie de dudas sobre distintos elementos de la carta de la Junta de Paz, relacionadas con su alcance, su gobernanza y su compatibilidad con la Carta de Naciones Unidas”.

La postura oficial de la Unión Europea, tal como especificó el vocero, apunta a que existe disposición a colaborar con Estados Unidos en iniciativas orientadas a implementar el Plan Integral de Paz para Gaza. Sin embargo, la Comisión Europea subraya que cualquier colaboración debe darse dentro del marco de la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, que contempla el despliegue de una fuerza internacional de paz y establece parámetros definidos para la acción multilateral. Según las declaraciones recogidas por Europa Press, la Junta de Paz sólo podría desempeñar misiones administrativas transitorias si respeta los lineamientos de Naciones Unidas.

Según publicó Europa Press, los líderes de los países que integran la Unión Europea ya habían expuesto en enero, durante un encuentro celebrado en Bruselas, objeciones jurídicas y de fondo respecto a la propuesta estadounidense. Entre los puntos destacados figuraban el alcance del organismo, su gobernanza y su alineación con los marcos legales tanto internacionales como europeos.

Otra inquietud se relaciona con el formato y la composición de la Junta de Paz. El número de países incluidos excede las expectativas iniciales de la Unión Europea, lo cual suma incertidumbre respecto a la dinámica interna del organismo. Se señala, además, el potencial conflicto legal derivado de la ambición estadounidense de conferir carácter permanente a la Junta y de extender su actividad a otras crisis internacionales, en competencia con los roles reservados a la ONU.

Pese a las reservas del bloque, el acto inaugural de la Junta de Paz se realizará en Washington, contando con la presencia de los líderes fundadores de los 27 Estados miembros, según consignó Europa Press. Entre estos miembros se encuentran dos países de la Unión Europea, Bulgaria y Hungría. Israel se ha unido como el más reciente integrante, tras expresar inicialmente críticas por la composición propuesta desde Washington, que incluye tanto a países de la región como a Estados de diversa procedencia, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Jordania, Qatar, así como Argentina, Bielorrusia, Camboya, Marruecos, Mongolia, Turquía y Vietnam.

Europa Press detalló además que la Unión Europea concentra sus esfuerzos en buscar soluciones multilaterales al conflicto en Gaza, priorizando el marco de la legalidad internacional y la coordinación con Naciones Unidas. Mientras tanto, el bloque europeo mantiene su disposición a dialogar con Washington, siempre que los mecanismos planteados respeten los tratados y compromisos ya suscritos en materia de derecho internacional y comunitario.